Puntos clave
- Dato geofísico: Target #7 exhibe tres afloramientos de skarn (S1, S2, S3) sobre 4 km², con S2 mostrando 50 m de ancho en superficie expandiéndose a más de 200 m en profundidad y potencial extensión vertical >500 m
- Ley superficial: Afloramiento con 14.87% de cobre en superficie, indicador de alta ley característica del corredor skarn
- Ubicación estratégica: Target #7 está 3.5 km al oeste de los pits norte y sur, representando un cuerpo independiente que no ajusta bordes del recurso conocido sino añade inventario nuevo
- Implicación Perú: Resultado redefinirá el potencial del proyecto Cotabambas como uno de los depósitos cupríferos más importantes del sur peruano, con potencial para perforación confirmatoria
Un afloramiento con 14.87% de cobre en superficie no es un dato que pase desapercibido en ningún escritorio de Toronto. Panoro Minerals acaba de publicar los resultados geofísicos del Target #7 en su proyecto Cotabambas, en Apurímac, y lo que muestran es una geometría de mineralización skarn que, si la perforación confirma lo que indica la geofísica, redefine el tamaño del inventario minero de uno de los proyectos cupríferos más avanzados del sur del Perú.
- Un objetivo nuevo, a 3.5 km del recurso existente
- Las leyes de superficie: el dato que mueve la ecuación
- La comparación con Las Bambas: fundamento geológico, no marketing
- La estrategia de alta ley: capital eficiente sobre volumen bruto
- Perforación antes de fin de año: el calendario que el mercado mirará
Un objetivo nuevo, a 3.5 km del recurso existente
Target #7 no forma parte de los pit norte y sur que sustentan el estimado actual de recursos de Cotabambas. Está 3.5 kilómetros al oeste de esos depósitos. Esa distancia importa: significa que la compañía no está simplemente ajustando los bordes del recurso conocido, sino potencialmente identificando un cuerpo independiente con sus propias dimensiones.
Los relevamientos geofísicos delimitaron tres afloramientos de skarn de alta ley —S1, S2 y S3— distribuidos sobre un área de 4 km². S2 es el más llamativo desde el punto de vista de escala. La geofísica indica que el cuerpo, que tiene unos 50 metros de ancho en superficie, se ensancha a más de 200 metros en profundidad y podría extenderse verticalmente más de 500 metros a lo largo del contacto con la unidad de caliza Ferrobamba. Se trata de una geometría clásica de skarn de contacto, exactamente el tipo de entorno que produjo las grades minas del corredor.
S1 y S3 son más pequeños, con anchos superficiales de unos 10 metros y continuidad vertical estimada en 250 y 300 metros respectivamente. Están alineados a lo largo de un corredor de más de 2 km. Panoro está ejecutando 23 trincheras de entre 100 y 200 metros de largo para delimitar las extensiones superficiales antes de pasar al taladro.
Las leyes de superficie: el dato que mueve la ecuación
Los resultados de muestreo en superficie son, en términos de ley, excepcionales para cualquier etapa de exploración. En S3, la muestra 14428 arrojó 14.87% Cu con plata superior a 100 ppm. En S2, la muestra 14390 marcó 11.90% Cu con 18.2 ppm Ag. S1 no se queda atrás: 11.02% Cu en muestra 14345, también con plata mayor a 100 ppm.
Conviene poner estos números en perspectiva. Las leyes de corte típicas para proyectos cupríferos de tajo abierto en el Perú oscilan entre 0.2% y 0.4% Cu equivalente. Estar hablando de leyes diez veces superiores en superficie sugiere un núcleo de alta ley que, si tiene continuidad a profundidad, transformaría el perfil de grado del proyecto. El propio CEO de Panoro, Luquman Shaheen, lo señaló con precisión: la proximidad a superficie de estas leyes podría tener impactos positivos importantes sobre el plan de minado y el perfil de grado.
La mineralogía es también coherente con sistemas de alta productividad. La presencia de calcopirita semi-masiva con magnetita y andradita granate en S3 describe un skarn cálcico de alta temperatura, el mismo tipo de ambiente geológico que caracteriza a las grandes minas skarns del mundo. La comparación que hace Shaheen con Las Bambas no es retórica: ambos proyectos comparten el contexto geológico del batolito Andahuaylas-Yauri y la presencia de calizas Ferrobamba como roca receptora.
La comparación con Las Bambas: fundamento geológico, no marketing
Las Bambas, operada por MMG y ubicada también en Apurímac, es una de las minas de cobre más grandes del mundo, con producción anual cercana a las 400,000 toneladas de cobre fino. La mina explota un sistema de skarn de contacto desarrollado en el mismo complejo litológico donde Panoro está trabajando en Target #7. Cuando el CEO de una junior hace esa comparación, el primer reflejo del mercado es descuento automático por exceso de entusiasmo promotor.
Pero en este caso la analogía tiene sustento técnico. El corredor Cotabambas-Las Bambas forma parte del mismo arco magmático del Eoceno-Oligoceno, y la unidad Ferrobamba es la caliza huésped en ambos casos. Eso no garantiza escala equivalente, pero sí valida el modelo metalogénico. Como reportó Minería en Línea, Las Bambas acumuló 310,484 toneladas de cobre en los primeros nueve meses de 2026, evidenciando la continuidad productiva de este corredor. El contexto no es trivial para evaluar el potencial de Cotabambas.
Lo que todavía no se puede afirmar con rigor es la escala de Target #7. Los afloramientos de alta ley en superficie son una señal poderosa, pero los skarns pueden ser irregulares y discontinuos. La perforación de 17 taladros de 300 a 400 metros, que Panoro planea iniciar antes de fin de año con capital existente, será la prueba decisiva.
La estrategia de alta ley: capital eficiente sobre volumen bruto
Cotabambas no es un proyecto nuevo. Panoro lleva años avanzando en el estudio de prefactibilidad y ha construido una estrategia que denominó High-Grade Strategy: diseñar un tajo abierto enfocado en el componente de alta ley del recurso, con el objetivo de generar un proyecto más pequeño, más eficiente en capital y económicamente más robusto que un desarrollo masivo convencional.
Ese enfoque es relevante en el contexto peruano actual. Los grandes proyectos cupríferos del país —Conga, Tía María, Los Chancas— llevan años frenados por conflictos sociales, costos de capital escalados o ausencia de licencia social. El mercado ha castigado sistemáticamente a los proyectos que requieren más de US$3,000 millones en capex inicial sin una trayectoria de construcción clara. La estrategia de alta ley de Panoro apunta precisamente a ese diferenciador: un desarrollo que pueda financiarse y construirse sin depender de un ciclo alcista perfecto de precios.
Si Target #7 añade recursos de alta ley a la estimación existente, el impacto no es solo cuantitativo —más onzas y libras en el inventario— sino cualitativo: mejora el strip ratio potencial de las primeras fases del tajo, eleva el grado de cabeza promedio y, con ello, reduce el AISC proyectado. Eso hace el proyecto más bancable y más atractivo para un socio estratégico o para una oferta de adquisición.
Perforación antes de fin de año: el calendario que el mercado mirará
Panoro confirmó que la perforación comenzará antes de que cierre 2026 y que está financiada con capital existente. Son 17 taladros distribuidos entre los tres corredores skarn. Los primeros resultados de perforación, probablemente en el primer trimestre de 2027, serán el catalizador real de valoración.
El mercado de juniors cupríferas en la TSXV está mirando este tipo de targets con una atención renovada. El cobre superó los US$4.50 por libra en la mayor parte de 2026, y la demanda estructural ligada a electrificación y centros de datos no muestra señales de reversión. En ese entorno, un proyecto como Cotabambas —con infraestructura regional parcialmente existente gracias a la proximidad a Las Bambas y Apurímac— tiene coordenadas de viabilidad que proyectos en zonas menos desarrolladas no pueden igualar.
El riesgo real no está en la geología. Está en la licencia social y en el contexto político peruano, que sigue siendo el freno estructural a la inversión en el sur andino. Apurímac concentra conflictos históricos ligados al canon y a la consulta previa. Panoro no menciona en este comunicado el estado de sus relaciones comunitarias en la zona de Target #7, un silencio que los inversionistas con experiencia en Perú notarán.
Lo que sí está claro es que Target #7 cambió la conversación sobre Cotabambas. Dejó de ser un proyecto de mediano tamaño buscando optimización de recursos y se convirtió en un prospecto con potencial de escala significativamente mayor. Los taladros decidirán si esa conversación tiene fondo.

