- Posición estratégica: Guerrero ocupa el tercer lugar nacional en producción de oro, consolidándose como segunda fuerza económica estatal solo detrás del turismo
- Impacto económico: La minería genera 31,500 empleos directos e indirectos con una derrama anual superior a 13,000 millones de pesos
- Atracción de inversión: El proyecto Media Luna de Torex Gold completó su transición operativa en 2024, posicionando a Guerrero con potencial aurífero aún por desarrollar
- Competencia regional: Estados mineros compiten intensamente por inversión; Guerrero diferencia su oferta con infraestructura en desarrollo frente a Sonora y Zacatecas
Guerrero llegó a su tercer Foro Minero con números que ya no admiten ser tratados como anécdota regional. El 4.8% del PIB estatal, 31,500 empleos directos e indirectos y una derrama económica que supera los 13,000 millones de pesos anuales convierten a la minería en la segunda fuerza económica del estado — solo detrás del turismo, que tardó décadas en recuperarse del golpe de 2023. Que Evelyn Salgado inaugure este foro en Acapulco, con Torex Gold, Peñoles, Equinox Gold y Luca Mining en la misma sala, no es un acto de relaciones públicas. Es una declaración de posicionamiento estratégico en un momento donde los estados mineros compiten por inversión con la misma intensidad que los países.
- Tercer lugar en oro: lo que esa cifra implica para la inversión
- El contexto nacional que amplifica el foro
- Peñoles en Guerrero: el peso de la señal
- Heliostar, Equinox y Luca Mining: el flanco explorador
- El reto que el foro no nombrará directamente
- Integración de proveedores: la agenda pendiente que sí tiene solución
Tercer lugar en oro: lo que esa cifra implica para la inversión
Guerrero ocupa hoy el tercer lugar nacional en producción de oro, una posición que no llegó sola. Llegó con Media Luna, el proyecto subterráneo de Torex Gold que en 2024 completó su transición operativa y comenzó a producir a plena capacidad desde las entrañas del cinturón aurífero del río Balsas. La importancia del dato no está en el ranking — está en lo que el ranking señala hacia adelante. Sonora y Zacatecas, primero y segundo respectivamente, tienen décadas de infraestructura, marcos regulatorios probados y clusters de proveedores consolidados. Guerrero, con ese tercer lugar, llega con un argumento diferente: su potencial aurífero sigue en gran medida sin desarrollar, y eso es exactamente lo que buscan los exploradores.
El vicepresidente de Torex Gold, Faysal Rodríguez Valenzuela, eligió las palabras con cuidado durante el foro: certidumbre y estabilidad como factores fundamentales para mantener y ampliar inversiones. En el lenguaje del sector, esas dos palabras pesan tanto como cualquier cifra de ley mineral. Media Luna operará durante al menos 12 años según los planes actuales de Torex, y cada año de operación requiere renovar la apuesta sobre el entorno regulatorio y social. Que Rodríguez Valenzuela lo diga públicamente, ante la gobernadora, es un mensaje tanto hacia adentro de su empresa como hacia afuera del estado.
El contexto nacional que amplifica el foro
El Foro Guerrero Minero 2026 ocurre en un momento donde el gobierno de Claudia Sheinbaum ha empezado a despejar el atasco regulatorio que dejó la Reforma Minera de 2023. El backlog de permisos en Zacatecas bajó de 25 a 5 expedientes pendientes en lo que va del año, y el Plan México-EUA de Minerales Críticos firmado en febrero abrió una ventana de negociación bilateral que no existía en el sexenio anterior. Para Guerrero, este cambio de temperatura en el gobierno federal tiene consecuencias directas: los proyectos de exploración que quedaron congelados por la incertidumbre post-reforma ahora tienen una ruta institucional más clara para avanzar.
El oro no está clasificado como mineral crítico en la lista estratégica bilateral, pero su producción forma parte del argumento más amplio que México construye ante Washington: que el país puede ser socio confiable en cadenas de suministro de materiales estratégicos. Guerrero, con su perfil aurífero y presencia de empresas canadienses y estadounidenses, encaja en ese relato mejor de lo que los números de 2023 sugerirían.
Peñoles en Guerrero: el peso de la señal
La presencia de Rafael Rebollar González, director general de Industrias Peñoles, en la mesa del foro merece atención separada. Peñoles es, ante todo, una empresa de plata — su peso histórico está en Zacatecas y Chihuahua, donde opera Saucito, Ciénega y su participación en Juanicipio junto a MAG Silver. Su presencia en Acapulco no es accidental. Peñoles tiene operaciones en Guerrero y, más relevante aún, tiene capacidad para escalarlas. Que su director general valide públicamente el marco de colaboración impulsado por el gobierno estatal es una señal de continuidad operativa, pero también de apetito por condiciones que permitan expandir.
Rebollar González habló de “visión compartida para fortalecer el desarrollo económico mediante una minería responsable, competitiva y comprometida con el bienestar de las comunidades.” En el contexto actual, donde la consulta libre, previa e informada reforzada por la Reforma Minera 2023 ha complicado la relación entre empresas y comunidades indígenas en varios estados, ese lenguaje no es retórica. Es gestión de riesgo social comunicada en público.
Heliostar, Equinox y Luca Mining: el flanco explorador
Más allá de los grandes operadores, el foro reunió a tres empresas que representan la etapa anterior de la cadena de valor: exploración y desarrollo temprano. Heliostar Metals, con su proyecto Ana Paula en Guerrero, está en fase avanzada de factibilidad y busca los permisos de construcción. Equinox Gold tiene presencia en la región a través de activos en etapas de evaluación. Luca Mining opera en perfil más bajo pero con activos activos en el estado.
Para estas empresas, un foro como el de Guerrero tiene utilidad práctica concreta: acceso directo a funcionarios estatales, visibilidad ante potenciales proveedores locales y la posibilidad de calibrar el ambiente regulatorio antes de comprometer capital de desarrollo. El gerente de Relaciones Comunitarias de Heliostar, Gonzalo González Valdovinos, estuvo en la mesa precisamente porque la empresa está en el momento crítico donde las relaciones institucionales y comunitarias determinan si un proyecto avanza o se congela. Cada mes de demora en permisos cuesta entre 200,000 y 500,000 dólares en gastos fijos para un proyecto de ese tamaño.
El reto que el foro no nombrará directamente
Guerrero tiene un problema que ningún discurso inaugural resolverá: la seguridad en zonas de operación minera. No es un problema exclusivo del estado — la alerta emitida por TD Cowen en 2025 sobre Zacatecas y Chihuahua, y el incidente con trabajadores de Vizsla Silver en Sinaloa en enero de 2026, muestran que la presión del crimen organizado sobre el sector es un fenómeno nacional. Pero Guerrero carga con una historia específica que los inversionistas internacionales tienen en sus matrices de riesgo. El municipio de Eduardo Neri, cuya presidenta municipal Sara Salinas Bravo asistió al foro, es exactamente la zona de influencia directa de Media Luna — y gestionar la seguridad en esa franja del río Balsas es tan operativamente crítico como cualquier decisión de ingeniería de minas.
La mesa de seguridad minera establecida entre CAMIMEX y el gobierno federal en 2025 es un mecanismo institucional necesario, pero insuficiente si no tiene tracción a nivel estatal. Que la presidenta municipal de Eduardo Neri esté en Acapulco, en la misma sala que Torex Gold, es una señal de coordinación. La pregunta que los analistas de riesgo en Toronto se hacen es si esa coordinación se traduce en protocolos operativos o si se queda en fotografía de apertura.
Integración de proveedores: la agenda pendiente que sí tiene solución
Uno de los objetivos explícitos del foro es promover la integración de empresas guerrerenses a la cadena de proveeduría minera. Es la agenda más subestimada del sector, y también la que tiene mayor potencial de impacto social medible. Las grandes mineras en Guerrero importan una proporción significativa de sus servicios especializados desde Sonora, Nuevo León y, en algunos casos, desde Canadá y Chile. Cada peso de ese gasto que se captura localmente multiplica el efecto económico de la operación y reduce la exposición política de las empresas frente a comunidades que preguntan qué les queda cuando se acabe la mina.
La Secretaría de Fomento y Desarrollo Económico del estado, representada por Teodora Ramírez Vega, tiene aquí una tarea concreta y medible: cuántos contratos de proveeduría local se firmaron o estructuraron como resultado directo del foro. Si en la edición 2027 ese número no existe o no se reporta, el foro habrá sido, fundamentalmente, una foto.
Guerrero llega al cierre del primer semestre de 2026 con el mejor perfil minero de su historia reciente. El oro por encima de los 3,300 dólares la onza — niveles que hace tres años habrían parecido optimistas — convierte cada tonelada del cinturón aurífero del Balsas en un argumento de inversión. La gobernadora Salgado tiene los actores correctos en la sala y un contexto federal más favorable que el de los últimos cuatro años. Lo que Guerrero construya con esa convergencia en los próximos 18 meses determinará si el tercer foro fue el punto de inflexión o simplemente otro evento bien organizado.

