- Resultado Principal: Trinchera 6B devolvió 4.45 g/t de oro en 21 metros de coluvio alterado — una señal estadística significativa que justifica perforación en Fase I
- Alcance de Exploración: 675 muestras de chip de roca definieron 4 zonas mineralizadas en tendencia noroeste de 1,500 metros, con anomalía IP de 1,700 × 500–700 metros y máximo de 20 mV/V
- Ubicación Estratégica: Proyecto Francisca en Salta, provincia con actividad aurígera relevante dentro del Triángulo del Litio argentino
- Potencial de Escalada: Geometría alentadora sugiere sistema de óxidos Au-Ag en superficie con potencial para pórfido aurífero sulfurado en profundidad
Trench 6B devolvió 4.45 g/t de oro en 21 metros de coluvio alterado. Para una exploración de Fase I en Salta, eso no es ruido estadístico — es la señal que justifica perforar.
Orestone Mining Corp. (TSXV: ORS) publicó los resultados de su programa inicial de muestreo y mapeo en el proyecto aurífero-argentífero Francisca, ubicado en la provincia de Salta. Lo que comenzó como una campaña de reconocimiento con 675 muestras de chip de roca terminó definiendo cuatro zonas mineralizadas a lo largo de 1,500 metros de tendencia noroeste, con dos nuevos blancos que la compañía no tenía en su radar al inicio del programa. En etapa tan temprana, la escala ya incomoda — en el sentido más positivo del término.
Francisca, proyecto en mapa: dónde estamos y qué se tiene
El proyecto Francisca opera en Salta, una de las tres provincias del Triángulo del Litio argentino pero también territorio con actividad aurígera relevante. La zona de exploración cubre ahora una tendencia de 1,500 metros de extensión en dirección noroeste, definida por un sistema de óxidos de oro-plata que aflora en superficie en múltiples puntos. La geometría es alentadora: las zonas mineralizadas se distribuyen dentro de una franja de 500 a 1,000 metros de ancho, encuadrada por una anomalía de cargabilidad IP de 1,700 metros de largo por 500 a 700 metros de ancho que mide 7.9 mV/V. Los valores más altos del IP alcanzan 20 mV/V, lo que sugiere potencial para un pórfido aurífero sulfurado en profundidad, enterrado bajo el sistema oxidado superficial.
Ese detalle importa. Los sistemas óxido-sulfuro en secuencia vertical son la anatomía clásica de los depósitos porfíricos de alto potencial. El óxido superficial puede ser económico por derecho propio — procesable por lixiviación en pilas — mientras que el sulfuro profundo puede representar el verdadero volumen. Orestone no tiene aún suficiente información para confirmar ese modelo, pero el IP lo plantea como hipótesis de trabajo. Una hipótesis que justifica perforar.
La Zona Sur: donde viven los números que importan
La South Gold Zone es el activo más desarrollado del programa. Trece trincheras, 332 muestras válidas (excluyendo cinco intervalos de alta ley en venas), y un promedio de 1.04 g/t de oro con 7.80 g/t de plata sobre una franja que varía entre 30 y 75 metros de ancho — con un promedio de 50 metros — a lo largo de 400 metros de extensión. Para un sistema de stockwork en óxidos, ese promedio es competitivo. No es espectacular, pero es suficiente para construir un caso de exploración sólido hacia la siguiente fase.
Lo que sí es espectacular aparece en el extremo sur de la zona: tres venas de alta ley con anchos entre 0.89 y 2.15 metros que gradan entre 5.12 y 8.77 g/t de oro, con plata entre 23 y 83 g/t. Esas venas se pierden bajo cubierta aluvial en dirección a la Kelly Gold Zone, 250 metros al sureste. La continuidad entre ambas zonas es una de las preguntas que la Fase II deberá responder con perforación en diamante.
La North Gold Zone, por su parte, no devolvió intervalos de interés económico en esta etapa, aunque la compañía la mantiene como prospectiva. Una mención breve que, en el lenguaje de los press releases de juniors canadienses, generalmente significa que se necesita más trabajo antes de tomar una decisión sobre su inclusión en el programa de perforación.
Tom East: el descubrimiento que cambió la conversación
El hallazgo que le da valor editorial a este programa no estaba en el plan original. Durante el muestreo de Francisca, una muestra de cuarzo calcedónico tomada a 120 metros al noreste de la South Gold Zone devolvió 10.33 g/t de oro. El equipo abrió una trinchera manual de seguimiento — Trench 6B — a 1.3 metros de profundidad en el coluvio arcilloso alterado. Resultado: 4.45 g/t de oro en 21 metros.
Hay que leer ese resultado con contexto técnico. La trinchera es manual, el material es coluvio blando — no roca in situ — y la profundidad es mínima. Eso significa que el intervalo no es equivalente a un sondeo en diamante sobre roca dura. La dispersión en coluvio puede magnificar o redistribuir la mineralización original. Lo que sí confirma el resultado es que hay una fuente de oro en el área, probablemente un sistema de venas epitermales que la imagen satelital sugiere con una zona de arcilla blanca de 100 por 200 metros en un cuenco coluvial plano. Tom East está abierta en todas las direcciones. Eso convierte al sitio en prioridad inmediata de perforación.
Kelly Gold Zone: escala sobre el ensayo
La cuarta zona, Kelly, completa el cuadro del sistema Francisca. Tres paneles mineralizados orientados este-oeste con leyes de 0.24 a 0.41 g/t de oro sobre 20 y 40 metros respectivamente, definidos por muestreo de reconocimiento ampliamente espaciado. Los valores individuales son bajos — no entran solos en una ecuación de viabilidad — pero la estructura es significativa: Kelly está abierta al norte, sur y oeste, y la compañía la interpreta como extensión en rumbo de la South Gold Zone, con la que la conectarían las venas de alta ley que se pierden bajo el aluvión.
Subyacente a Kelly corre una anomalía IP de 600 metros de diámetro con valores superiores a 7.9 mV/V que se extiende hacia el norte hasta conectar con la Francisca Gold Zone. Si ese patrón de cargabilidad refleja sulfuros relacionados con oro, el sistema completo podría tener dimensiones de distrito — no de depósito singular. Ese es el argumento de escala que David Hottman, presidente y CEO de Orestone, articula cuando habla de “blancos adicionales a lo largo de la tendencia de 1.5 km.”
Orestone en el contexto del pipeline de Salta
Orestone es una junior de Vancouver con capitalización de mercado pequeña y un portafolio de proyectos diseñado — según la compañía — para tener bajo costo de mantenimiento y exploración activa durante todo el año. Ese modelo tiene sentido para Salta, donde las condiciones climáticas permiten trabajo de campo continuado y donde el marco regulatorio provincial ha sido históricamente receptivo a la actividad exploradora.
El contexto nacional también es favorable. El gobierno de Javier Milei impulsó el RIGI — Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones — que, aunque principalmente orientado a proyectos de escala significativa, forma parte de un mensaje general de apertura a la inversión minera extranjera que ha reactivado la prospección en provincias como Salta, Catamarca y San Juan. Para una junior en etapa temprana, ese clima importa: reduce la fricción regulatoria en la etapa de exploración y mejora las condiciones para eventuales acuerdos con socios de mayor capitalización.
En términos comparativos, Salta no es el epicentro aurígero de Argentina — San Juan, con operaciones como Veladero de Barrick Gold, y los proyectos de cobre como Josemaría en San Juan o Los Azules de McEwen Mining en el límite con Chile, concentran la mayor atención institucional. Pero Salta tiene precedentes de mineralización epitermal de oro-plata que hacen técnicamente plausible el modelo que Orestone está construyendo en Francisca. El sistema que describe el comunicado — stockwork en óxidos en la cima, potencial pórfido sulfurado en profundidad, múltiples zonas abiertas — no es un modelo exótico. Es la arquitectura clásica que ha dado origen a minas en toda la cordillera andina.
Lo que falta: la prueba del subsuelo
El programa de Fase I hizo lo que debía hacer: definir blancos, establecer continuidad superficial y generar argumentos técnicos para perforar. Lo que viene es la prueba real. Las anomalías IP de hasta 20 mV/V bajo las zonas Kelly y Tom East son el blanco más atractivo del sistema, porque representan la oportunidad de confirmar — o descartar — la hipótesis del pórfido en profundidad. Sin perforación, el sistema Francisca es una historia de exploración bien articulada. Con perforación, puede convertirse en un recurso.
La pregunta que los analistas de Toronto harán antes de mover posición en ORS es directa: ¿cuándo entra la máquina? Orestone no publicó en este comunicado un calendario de perforación ni presupuesto para Fase II. Esa es la siguiente pieza que el mercado está esperando. El caso técnico está construido. El caso de inversión se construye cuando hay un sondeo en el suelo.

