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México marcó récord en ocho metales en el 2015

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México registró récord en la producción de ocho minerales en el 2015, entre los que están los tres de mayor valor agregado en la producción nacional, el oro, el cobre y la plata, informó la Cámara Minera de México (Camimex).

Los otros cinco minerales fueron el plomo, el zinc, la wollastonita, el sulfato de magnesio y el sulfato de sodio.

En el 2015, el metal dorado aportó 34.1% del valor total de la producción nacional, seguido por el cobre (19.7%) y la plata (18.5 por ciento).

La mina Peñasquito, ubicada en Zacatecas, se situó como la más productiva del país, mientras que Saucito, en la misma entidad, es la mina primaria de plata más grande del mundo, tras desplazar a Fresnillo.

Aunque hubo una mayor producción de este grupo de minerales, en general el valor de la producción minero metalúrgica de México cayó el año pasado medida en dólares, no así en pesos.

“Lamentablemente, a partir del 2013 las cotizaciones internacionales de los principales metales y minerales han venido cayendo consistentemente, provocado por una menor demanda de insumos por parte de China y una apreciación del dólar norteamericano frente a otras monedas”, dijo Daniel Chávez, presidente de la Camimex.

Medida en valor, la producción minero-metalúrgica de México fue de 13,469 millones de dólares en el 2015, una caída de 9.1%, según datos del Inegi. En moneda nacional, ascendió a 213,462 millones de pesos, 8.3% más que el año previo.

La Camimex expuso que la caída, medida en dólares, se debió principalmente al descenso de 16.7% en el valor de los grupos de minerales siderúrgicos; el nulo crecimiento de los minerales no ferrosos y minerales no metálicos; los menores precios internacionales, y la reducción de producciones.

Las adversidades, agregó la cámara, fueron en cierta medida compensadas con una mayor eficiencia en las operaciones y en la mano de obra, mediante la reducción de costos, promoviendo una mayor innovación que originó nuevos procesos de operación, mayor capacitación y formación de profesionales y técnicos.

Hubo una reducción obligada de costos que comenzó en el 2013, provocó una desaceleración en nuevas contrataciones y, como consecuencia, una disminución en la apreciación del trabajo de distintos profesionales ligados a la industria. También disminuyeron las remuneraciones promedio en el sector en casi 9 por ciento.

El Economista

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