Puntos clave
- Reapertura estratégica: Pinnacle Silver and Gold reabre labores históricas en El Potrero con acceso real a infraestructura colonial
- Producción México: México produjo 6,300 toneladas de plata en 2024 (récord histórico), representando 25% de la oferta global
- Contexto de inversión: Exploración minera en México cayó 11.5% en inversión durante 2024 pese al liderazgo en plata
- Viabilidad económica: Precios de plata en 2025 hacen viable proyectos que hace 5 años eran marginales
| Mineral | plata |
| Inversión | exploración cayó 11.5% en inversión durante 2024 |
| Región | El Potrero, México |
El Potrero lleva décadas guardando silencio. Ahora, Pinnacle Silver and Gold está decidida a escuchar lo que tiene que decir — y los primeros resultados de la reapertura de labores históricas en el distrito sugieren que el silencio valía la pena.
Un distrito que ya produjo y puede volver a hacerlo
La reapertura de labores mineras históricas no es, por sí sola, un evento. En México abundan los distritos con túneles coloniales y reportes de producción del siglo XIX que hoy funcionan más como argumento de ventas que como fundamento técnico. Lo que diferencia a El Potrero — y lo que convierte el anuncio de Pinnacle Silver and Gold en algo que merece atención — es la combinación de elementos que rodean este movimiento: acceso real a infraestructura histórica, un contexto de exploración activa y un mercado de plata que en 2025 opera a niveles que hacen viable lo que hace cinco años era marginal.
El proyecto se ubica en México, un país que produce una de cada cuatro onzas de plata del planeta — 6,300 toneladas en 2024, récord histórico según datos de CAMIMEX. Esa posición de liderazgo global contrasta con la baja densidad de nuevos proyectos entrando en producción: la exploración cayó 11.5% en inversión durante 2024, y el pipeline de proyectos junior sigue siendo escaso en comparación con la base de recursos que el país tiene identificada. En ese contexto, cada avance real en un proyecto de etapa temprana tiene peso específico.
Pinnacle ha reportado la reapertura de labores históricas adicionales en El Potrero, lo que implica acceso físico a zonas del sistema de vetas que estaban inaccesibles o sin evaluar con metodología moderna. La reapertura no es sinónimo de producción — queda claro — pero sí es el paso que antecede al muestreo sistemático, la caracterización de las estructuras mineralizadas y, eventualmente, a una estimación de recursos que le dé a este proyecto coordenadas reales en el mapa del capital minero.
Lo que las labores históricas pueden y no pueden decir
Los veteranos del sector saben leer entre líneas cuando una junior habla de “labores históricas”. En el mejor escenario, esas galerías confirman que alguien apostó capital y trabajo físico por la mineralización — y que extrajo material de grado suficiente para sostener operaciones con tecnología del siglo XIX o principios del XX, que era notablemente más cara y menos eficiente que la actual. En el peor, son pasajes que alguien abrió sin criterio sistemático, que no dicen nada útil sobre la geometría del yacimiento ni sobre la ley promedio.
El trabajo de Pinnacle en El Potrero apunta hacia el primer escenario. La reapertura de secciones adicionales — no de una sola galería, sino de varias zonas del sistema — sugiere que el equipo técnico está mapeando estructuras con continuidad espacial. Eso importa porque los sistemas de vetas en México, particularmente en contextos polimetálicos de plata, oro, zinc y plomo, tienden a tener comportamientos estructurales que se pueden modelar si se tiene acceso físico suficiente para trazar el rumbo, el echado y la persistencia en profundidad.
La siguiente pregunta obligada es si Pinnacle tiene financiamiento para convertir acceso físico en datos perforables. Las juniors canadienses que trabajan en México operan bajo presiones de capital que no siempre se reflejan en sus comunicados. Un programa de perforación que valide las estructuras observadas en superficie y en las labores históricas requiere entre 2 y 5 millones de dólares dependiendo de la profundidad objetivo y la complejidad del terreno. Ese presupuesto no se improvisa — y su existencia o ausencia determina si El Potrero avanza o se convierte en otro proyecto que acumula datos sin llegar a una estimación de recursos 43-101.
El contexto de Sonora y los distritos polimetálicos mexicanos
México concentra su producción de plata principalmente en Zacatecas — donde operan Peñasquito, Saucito y Juanicipio, este último con la ley de plata más alta del mundo en operación — pero los estados del norte, incluyendo Sonora, han demostrado capacidad para albergar sistemas de alta ley que compiten globalmente. Las Chispas, adquirida por Coeur Mining en 2024 por 1,700 millones de dólares, es el ejemplo más reciente y más contundente: una operación subterránea de plata-oro en Sonora que opera con costos por debajo de la media global y márgenes que justificaron una de las transacciones más grandes del sector junior en América del Norte en los últimos años.
El Potrero opera en ese mismo universo de posibilidades — aunque todavía en una etapa de exploración temprana que dista mucho de Las Chispas, que tenía reservas probadas y un perfil de producción establecido antes de la adquisición. La comparación sirve para dimensionar el potencial de la jurisdicción, no para equiparar etapas. Lo que sí comparten ambos proyectos es el tipo de sistema geológico — vetas epitermales de baja sulfuración en entornos volcánicos del norte de México — que ha demostrado repetidamente ser capaz de producir concentraciones de plata y oro que justifican la inversión de capital de riesgo.
El mercado de plata añade una capa de urgencia. Con el metal cotizando en niveles que en 2024 y 2025 superaron consistentemente los 28 dólares por onza — con puntas que tocaron los 32 dólares en momentos de tensión geopolítica y demanda industrial sostenida por el crecimiento de la energía solar — el umbral de viabilidad económica para proyectos de menor escala se ha movido de manera favorable. Un proyecto que hace cuatro años requería leyes de 400 gramos por tonelada para ser económicamente interesante, hoy puede funcionar con leyes moderadas si la geometría del cuerpo es favorable y los costos de capital no son prohibitivos.
El entorno regulatorio: mejor, pero no resuelto
Pinnacle opera en un México que, bajo la administración Sheinbaum, ha dado señales más constructivas hacia la inversión minera que las que caracterizaron el último tramo del sexenio anterior. El backlog de permisos en Zacatecas bajó de 25 a 5 trámites pendientes, y el Plan México-EUA de Minerales Críticos, firmado en febrero de 2026, abrió una ventana de cooperación que favorece proyectos de plata, cobre y zinc con potencial de cadena de suministro estratégico.
Sin embargo, el entorno regulatorio mexicano para proyectos de exploración temprana sigue teniendo fricciones reales. La obtención de permisos de exploración, los procesos de consulta con comunidades indígenas cuando aplican, y la coordinación con SEMARNAT y PROFEPA son variables que pueden retrasar un programa de exploración entre seis meses y dos años. Para una junior sin flujo de caja operativo, esos retrasos tienen costo directo en dilución o en capital de trabajo. Pinnacle tendrá que navegar ese entorno con precisión si quiere mantener el ritmo que este tipo de proyectos necesita para retener el interés del mercado.
Lo que viene: el momento de la perforación
La reapertura de labores históricas es un paso necesario, pero no suficiente. El sector — y los inversionistas que siguen a las juniors en el TSX Venture — esperará ahora un programa de muestreo con resultados publicables y, más importante, un calendario de perforación. Sin perforación, El Potrero seguirá siendo una historia geológica interesante sin geometría de recursos que soporte un modelo financiero.
El timing no es malo. El mercado de capitales para proyectos de plata en México registró más de 2,500 millones de dólares en anuncios desde la elección de Sheinbaum, según datos de CAMIMEX. Ese flujo de capital demuestra que hay apetito — pero también que la competencia por ese capital es mayor que en ciclos anteriores. Los proyectos que lleguen con datos de perforación, secciones transversales publicadas y una narrativa técnica sólida tendrán ventaja sobre los que lleguen con promesas de acceso a galería.
Pinnacle Silver and Gold tiene el activo, tiene el acceso y tiene, aparentemente, el equipo en terreno. La pregunta que definirá la relevancia real de El Potrero en los próximos doce meses es una sola: ¿cuándo perforan?

