- Descubrimiento Geofísico: Anomalía de cargabilidad de 600 metros (líneas 8 y 11) con valores de 24-30 milirrads entre 75-150m de profundidad
- Acción Operacional: Pacifica Silver reasignó equipo de perforación para iniciar 5 barrenos en objetivo Judy antes de junio
- Cobertura Exploratoria: Levantamiento IP-RES de 31.65 km lineales en sectores previamente sin perforación sistemática
- Objetivo Nueva: Anomalía Judy se extiende 600m en dirección NE-SO con señal reconocible adicional de 680m
Una anomalía de cargabilidad de 600 metros de extensión, alojada en roca volcánica y a menos de 150 metros de la superficie: eso es lo que el primer levantamiento geofísico en la historia del proyecto Claudia acaba de poner sobre la mesa. Pacifica Silver Corp. (CSE: PSIL | OTCQB: PAGFF) no esperó a completar su análisis para actuar — reasignó uno de sus dos equipos de perforación activos para iniciar cinco barrenos sobre el nuevo objetivo “Judy” antes de que terminara junio. En exploración temprana, esa decisión operacional dice más que cualquier comunicado corporativo.
Qué reveló el levantamiento IP en Claudia
El programa de Polarización Inducida (IP) y Resistividad (RES) cubrió 31.65 kilómetros lineales distribuidos en diez líneas orientadas noreste-suroeste, con espaciado variable entre 140 y 700 metros. El diseño apuntó a los corredores estructurales principales — las venas Aguilareña-Tres Reyes, Guadalupana y Central — pero también exploró sectores al oriente de esas estructuras que nunca habían tenido perforación ni muestreo sistemático. Esa decisión de cubrir territorio inexplorado dentro del mismo proyecto es lo que generó la sorpresa.
Las líneas 8 y 11 definieron la anomalía Judy: una zona de cargabilidad elevada con valores de 24 a 30 milirrads en su núcleo más fuerte, modelada entre 75 y 150 metros de profundidad. La anomalía se extiende 600 metros en dirección noreste-suroeste, mantiene señal reconocible por otros 680 metros hacia el noroeste, y buza suavemente hacia el este y el norte con valores que disminuyen entre 16 y 22 mrad conforme se amplía. Su geometría y la combinación de alta cargabilidad con alta resistividad la posicionan como una respuesta volumétrica consistente con mineralización sulfurosa diseminada o en stockwork dentro de una secuencia volcánica no grafítica.
La distinción entre roca volcánica y roca grafítica no es trivial. La grafita genera falsas anomalías de cargabilidad que han enterrado —literalmente— el capital de muchas juniors. En Claudia, la interpretación técnica descarta ese escenario y apunta a sulfuros metálicos reales, lo que otorga al objetivo una credibilidad geológica que otros proyectos en etapa similar no pueden acreditar todavía.
Por qué Judy cambia la narrativa del proyecto
Claudia lleva su historia sobre las venas epitermales del distrito El Papantón, en Durango — un sistema conocido pero históricamente subexplorado. La tesis original de Pacifica Silver descansaba en esas estructuras vetiformes, que dominan la geología visible del proyecto. Judy introduce un segundo tipo de modelo metalogenético: un blanco de sulfuros diseminados o en stockwork, distinto en geometría y potencial volumétrico a las venas de alta ley.
En términos de escala, la diferencia es significativa. Una vena epitermal de alta ley puede generar una mina de bajo tonelaje con excelente margen, como Las Chispas de Coeur Mining en Sonora. Un cuerpo de stockwork de sulfuros bien desarrollado puede soportar un depósito de mayor tonelaje con menor ley, más parecido al perfil de un pórfido o un sistema epitermal de baja sulfuración masivo. Claudia podría tener ambos. El mercado todavía no lo ha descontado.
La profundidad de la anomalía — entre 75 y 150 metros — es otro punto a favor. Los objetivos superficiales reducen el costo de perforación por metro informativo, aceleran los tiempos de validación y hacen que cada barreno rinda más información por dólar gastado. Para una junior con capitalización limitada, eso no es un detalle técnico: es un factor crítico de supervivencia financiera.
El ritmo real del programa de perforación
Al corte del 4 de julio de 2026, el programa Fase II acumula 14,539 metros en 64 barrenos sobre un objetivo total de 20,000 metros. Eso implica que Pacifica Silver ha ejecutado el 72.7% de su programa con dos equipos activos — un ritmo sólido para una empresa del tamaño de PSIL. La decisión de reasignar uno de esos equipos a Judy no detiene Fase II; la redirige parcialmente hacia el objetivo más urgente.
Los cinco barrenos planeados sobre Judy tienen un propósito concreto: confirmar si la anomalía geofísica tiene correlato en mineralización de sulfuros con metales económicos. El IP identifica la distribución de sulfuros en la roca, pero no distingue pirita de calcopirita o galena de esfalerita. Los resultados de asayo de esos primeros cinco barrenos serán el árbitro real del valor de Judy como objetivo.
Hay un elemento de disciplina operacional aquí que merece reconocerse. Muchas juniors en exploración temprana acumulan datos geofísicos durante meses antes de perforar, atrapadas entre la necesidad de comunicar avance y el temor a resultados negativos. Pacifica Silver perforó en semanas. Eso comprime el ciclo de validación y reduce el ruido especulativo que suele rodear a estos anuncios.
Durango en el mapa minero mexicano
Durango no ocupa el primer lugar en el imaginario inmediato del sector — Sonora acapara el 45% de la producción nacional y Zacatecas concentra el grueso de la plata — pero el estado tiene credenciales metalogénicas propias. El Triángulo de Oro Durango-Sinaloa-Chihuahua alberga algunos de los sistemas vetiformes de plata y oro más productivos de México, muchos de ellos explotados desde el periodo colonial y aún con potencial en profundidad o en zonas laterales no desarrolladas.
El proyecto Claudia cubre 11,876 hectáreas dentro del distrito El Papantón. Esa superficie es relevante: da a Pacifica Silver espacio suficiente para que un hallazgo puntual como Judy no sea el único motor de valor. El pipeline de objetivos dentro de la misma concesión — con las venas Aguilareña-Tres Reyes, Guadalupana y Central aún en proceso de definición por Fase II — crea redundancia geológica que las empresas uniproperty raramente tienen.
Para el contexto más amplio de inversión en exploración en México, el dato es útil. La inversión en exploración cayó 11.5% en 2024 hasta US$437.7 millones, golpeada por la incertidumbre regulatoria heredada del gobierno anterior. El gobierno de Claudia Sheinbaum ha enviado señales más pragmáticas: el backlog de permisos en Zacatecas se redujo de 25 a 5 durante 2025, y el Plan México-EUA de Minerales Críticos firmado en febrero de 2026 abre una ventana de atención institucional que beneficia a proyectos en etapas de exploración avanzada. Claudia, con Fase II activa y ahora con un objetivo geofísico de primer nivel, está mejor posicionada que la mayoría para aprovechar ese cambio de clima.
Lo que los resultados de Judy deben demostrar
La geofísica IP es una herramienta de generación de objetivos, no de confirmación de depósito. El levantamiento completado por Pacifica Silver en colaboración con Zonge International — uno de los contratistas geofísicos de mayor trayectoria en exploración minera — cumplió su función: identificó un blanco de alta prioridad en un área previamente sin perforación. La calidad técnica del levantamiento, con arreglos dipolo-dipolo y polo-dipolo en electrodo de 50 y 100 metros, garantiza profundidades de investigación de hasta 200 metros y modelos de inversión confiables.
Pero la pregunta que el mercado necesita responder es si los sulfuros identificados por IP en Judy contienen plata, oro o metales base en concentraciones económicas. El sistema epitermal de El Papantón tiene precedente histórico de mineralización de plata-oro en las venas conocidas. Si Judy resulta ser la expresión en profundidad de ese mismo sistema, o un centro de alteración hidrotermal independiente con su propio halo metálico, cambia radicalmente la envergadura del proyecto.
Los primeros resultados de asayo de los cinco barrenos sobre Judy llegarán en las próximas semanas. Para entonces, Fase II habrá completado probablemente su metraje total. Pacifica Silver enfrentará una decisión de asignación de capital con más información geológica que la que tenía hace seis meses — y eso, en exploración junior, es exactamente como se construye valor antes de que el mercado lo reconozca.

