Sonoro Gold, a través de su filial mexicana Minera Mar de Plata, cerró un acuerdo crucial: asegurar los derechos de superficie en Rancho El Cerro Prieto, donde se ubica su proyecto Cerro Caliche en Sonora. Obtener este permiso representa un paso decisivo que permite avanzar sin obstáculos en la construcción y operación de la mina. Las negociaciones incluyen 3 908 hectáreas iniciales, que se ampliarán a 5 007 hectáreas en 2028, cubriendo así la totalidad de sus 15 concesiones contiguas de minería.
Este contrato otorga acceso exclusivo a la exploración, desarrollo, extracción y la infraestructura minera asociada. El convenio contempla un plazo de 12,5 años, renovable por igual periodo, y establece pagos crecientes: 3,125 M USD el primer año, 6,25 M USD en el segundo y tercero, más una emisión de 5 millones de acciones Sonoro. Ya se ha abonado 1 M USD inicial.
Al controlar ahora el 100 % de los derechos superficiales y mineros en la zona, la empresa reduce significativamente los riesgos regulatorios y de ejecución. El consejero delegado, Kenneth MacLeod, destacó que esta acción marca “un logro clave” en su estrategia de pasar de exploración a producción, generando flujo de caja y financiando nuevas campañas de perforación.
Cerro Caliche se encuentra en la fase final de permisos para una mina a cielo abierto con lixiviación en pilas. Hasta ahora solo se ha perforado y analizado el 30 % del yacimiento, lo que abre oportunidad para ampliar la estimación de recursos. El plan es iniciar con 12 000 toneladas diarias que sustenten la expansión futura. En marzo de 2023, el estudio de recursos estimó metas significativas tras 55 360 metros de perforación. En octubre de 2023, la Evaluación Económica Preliminar (PEA) proyectó una mina de 9 años con valor presente neto (NPV al 5 %) de 47,7 M USD a US 1 800/oz y 77 M USD a US 2 000/oz, con una TIR del 45–63 %.
El acuerdo contempla una etapa inicial de 12,5 años más una opción de renovación por el mismo período, lo que le otorga a Sonoro estabilidad a largo plazo. Esto apoya la posibilidad de que Cerro Caliche se convierta en una mina productiva, generadora de recursos y empleos para Sonora.
El contexto mexicano distingue la propiedad minera de la superficie. Por ello, aunque Sonoro ya controlaba las concesiones, ahora necesita el uso del suelo para avanzar con infraestructura clave. Contar con derechos de superficie elimina posibles conflictos con propietarios locales y agiliza permisos ambientales y operativos.
Con el respaldo de esta licencia, Sonoro se posiciona para iniciar sus planes en Sonora, reforzando su visión de crecimiento sostenible. El siguiente paso es concluir los trámites administrativos y comenzar las obras, en un contexto donde el oro sigue siendo un recurso estratégico para las economías locales y globales.

