Debswana Diamond Company, la principal minera de diamantes de Botswana, busca por primera vez en su historia acceder a los mercados internacionales de capital para financiar su transición subterránea en la mina Jwaneng, con una inversión estimada en $6 mil millones de dólares. La iniciativa responde a una presión creciente sobre sus finanzas internas, tras una caída del 27 % en la producción durante 2024 y un entorno de precios desfavorable.
Proyecto subterráneo: la clave para el futuro
El yacimiento Jwaneng, considerado uno de los más ricos del mundo, dejará de ser económicamente viable como mina a cielo abierto en 2034. Para garantizar su operación hasta 2054, Debswana inició en mayo de 2024 la conversión hacia un sistema subterráneo que requiere 8 mil millones de pula anuales (cerca de $600 millones) durante los próximos cinco años. Esto representa un incremento significativo respecto a los 5 mil millones de pula que ha invertido anualmente en la última media década.
Este giro subterráneo no solo pretende mantener la producción, sino también preservar miles de empleos directos e indirectos y proteger una fuente clave de ingresos fiscales para el país.
¿Por qué financiar con deuda?
Hasta ahora, Debswana —una sociedad 50/50 entre el Gobierno de Botswana y el gigante De Beers— había financiado sus proyectos con recursos propios o aportaciones de sus accionistas. Sin embargo, la volatilidad de los precios de los diamantes y la contracción del mercado desde mediados de 2023 han reducido significativamente sus ingresos.
El director general, Andrew Motsomi, confirmó durante una conferencia en Gaborone que están trabajando para obtener una calificación crediticia internacional, paso previo necesario para emitir deuda en los mercados globales. Aunque no especificó el monto a levantar, todo apunta a que será una cifra significativa.
Expectativas de recuperación para 2026
Pese a la actual contracción, las autoridades de Botswana muestran optimismo. La ministra de Minerales y Energía, Bogolo Joy Kenewendo, afirmó que el mercado muestra señales de estabilización desde enero de 2025 y proyecta un repunte sostenido a partir de 2026, gracias a cambios estructurales y estrategias de largo plazo.
Este posible giro favorable coincidiría con las etapas críticas del proyecto subterráneo, lo que podría mejorar la viabilidad financiera y las condiciones de pago de la deuda internacional.
Implicaciones para Botswana y la industria global
El éxito del proyecto Jwaneng tiene implicaciones más allá de Debswana. La minería de diamantes representa más del 30 % del PIB de Botswana y es su principal fuente de divisas. La prolongación del yacimiento Jwaneng garantizaría continuidad de exportaciones, inversión social y estabilidad económica.
Además, con una oferta más controlada, Botswana podría influir en una revalorización global de los diamantes, equilibrando un mercado que ha enfrentado competencia creciente de piedras sintéticas y cambios en el comportamiento de los consumidores.
Conclusión
Debswana toma una decisión estratégica al abrirse a los mercados internacionales. Este paso no solo busca garantizar el futuro de Jwaneng, sino también proteger uno de los pilares económicos de Botswana. Si logra atraer inversión bajo condiciones razonables, marcará un precedente para otros países mineros en vías de desarrollo: apostar por una minería moderna, financiada con visión y sostenibilidad.

