Bolivia dio un paso firme hacia el liderazgo en la producción de litio al firmar un acuerdo con el consorcio chino CBC. Este consorcio, liderado por CATL, destinará más de $1,000 millones para construir dos plantas de extracción directa de litio en el Salar de Uyuni, ubicado en el suroeste del país.
Las plantas generarán 35,000 toneladas métricas de carbonato de litio al año. Una planta producirá 10,000 toneladas de carbonato de litio estándar, mientras que la otra se especializará en 25,000 toneladas de litio grado batería. Este material es esencial para la fabricación de baterías de vehículos eléctricos y almacenamiento de energía.
Omar Alarcón, director de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), explicó que el proyecto incluye el diseño, construcción, operación y mantenimiento de las plantas. El consorcio CBC asumirá los costos y riesgos de la construcción inicial, un modelo que garantiza la innovación tecnológica sin comprometer recursos del gobierno.
Extracción directa: Innovación tecnológica para el litio
El proyecto implementará tecnología de extracción directa, una técnica moderna que permite acelerar el proceso de obtención de litio. Este método reduce la dependencia de las tradicionales piscinas de evaporación, optimiza el uso de recursos hídricos y disminuye el impacto ambiental.
CATL, reconocida por suministrar baterías a más de un tercio de los vehículos eléctricos a nivel mundial, aporta experiencia y tecnología de punta al proyecto. Este respaldo tecnológico refuerza el objetivo boliviano de convertirse en un referente global en la producción de litio.
Diversificación de socios estratégicos
Bolivia también amplía su red de colaboradores internacionales. En septiembre, firmó un contrato con Uranium One Group, de origen ruso, para construir una planta valorada en $970 millones. Esta instalación producirá 14,000 toneladas anuales de carbonato de litio.
El presidente Luis Arce confirmó que otros países han manifestado interés en invertir en el sector. El gobierno se mantiene abierto a nuevas asociaciones, lo que refuerza su estrategia de diversificar fuentes de inversión.
Impulso económico y desarrollo regional
El proyecto con CBC otorgará al gobierno boliviano una participación del 51% en el control y los beneficios de las plantas. Esta medida asegura que las ganancias generen un impacto positivo en las comunidades locales y en el desarrollo del país.
Con estas inversiones, el Salar de Uyuni, parte del triángulo del litio junto con Argentina y Chile, se posiciona como un eje estratégico para la producción global de este recurso.
La apuesta de Bolivia por el litio no solo fortalece su economía, sino que también respalda la transición energética hacia un futuro más sostenible.

