En noviembre de 2023, BMO Bank, subsidiaria en Estados Unidos del Banco de Montreal, realizó un cambio significativo en su política de préstamos hacia la industria del carbón. Esta modificación, que pasó desapercibida inicialmente para muchos, vino a la luz cuando el Tesorero de West Virginia, Riley Moore, anunció orgullosamente que BMO no figuraría en la lista de entidades financieras boicoteadoras de la industria de los combustibles fósiles del estado.
Este cambio de política se produjo tras una advertencia lanzada por la oficina de Moore en febrero de ese mismo año, señalando que BMO podría ser incluido en una lista de compañías acusadas de boicotear la industria de los combustibles fósiles. La respuesta de Timothy Cox, consejero general de BMO en Estados Unidos, no se hizo esperar: mediante una carta fechada el 25 de marzo, dirigida a la oficina del Tesorero estatal, Cox anunciaba la eliminación de una declaración que detallaba sus restricciones a los préstamos para la industria del carbón, argumentando cambios de política internos.
Las raíces de la controversia: Política, carbón y clima
El movimiento de BMO Bank refleja un escenario mayor en el que bancos y firmas de inversión han moderado su discurso sobre los esfuerzos climáticos. Esto se debe en gran parte a las críticas y ataques recibidos por más de dos años por parte de figuras políticas, principalmente republicanas, contra la estrategia ambiental, social y de gobernanza (ESG) que el sector financiero había adoptado previamente. Sergio Ermotti, CEO de UBS Group AG, manifestó recientemente que los responsables de políticas públicas no deberían depender de los bancos como una policía climática de facto.
El enfoque de BMO hacia la industria del carbón, según fuentes cercanas al asunto, no ha variado significativamente pese a la retirada de la declaración pública. La estrategia del banco sigue basándose en evaluaciones de riesgo individuales de las compañías, y la eliminación de la declaración no implica una intención de aumentar su exposición a esta industria.
En 2021, el Banco de Montreal anunció una política de préstamos al carbón que restringía la financiación como prestamista cuando los fondos se destinaran principalmente al desarrollo de nuevas plantas de energía a carbón, minas de carbón térmico o la expansión significativa de tales instalaciones. Además, la política establecía que no se otorgarían préstamos a nuevos clientes que operaran activos significativos de minería de carbón térmico o generación de energía a carbón.
El encuentro con West Virginia: Política y compromiso
La decisión de BMO de eliminar la política ofensiva de su sitio web, tras recibir la carta de la oficina del Tesorero de West Virginia, y demostrar posteriormente que otras políticas existentes habían sido revocadas, permitió al banco evitar ser colocado en la lista de entidades financieras boicoteadoras del estado. Este hecho no solo destaca la capacidad de negociación y adaptación de BMO ante las presiones políticas, sino que también refleja un complejo equilibrio entre los imperativos empresariales y las demandas sociales y políticas actuales.
La situación de BMO Bank ilustra los desafíos que enfrentan las instituciones financieras en la actualidad, en un entorno donde la política, la economía y las cuestiones ambientales se entrelazan estrechamente. Aunque la decisión del banco de ajustar su política de préstamos al carbón puede verse como una concesión a las presiones políticas, también ofrece una oportunidad para reflexionar sobre el papel de las instituciones financieras en la transición energética y su responsabilidad frente a los desafíos climáticos globales.

