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El mar y el espacio: las nuevas fronteras de la minería

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Internacional .-La rentabilidad ha hecho que las empresas tengan nuevos límites, en busca de generar nuevos negocios. De la profundidad de la tierra a la inmensidad del espacio. Las alternativas para la minería son prácticamente todas, mientras exista la tecnología para explotarlas. Eso, sumado a un extendido súper ciclo en el precio de las materias primas, ha hecho que el sector extienda sus fronteras, siempre en busca de generar nuevos negocios. Acá algunos ejemplos.

Diamantes en las armas
Parece una humorada, pero es verdad. Son los esfuerzos que está haciendo la empresa rusa Sinclair Knight Merz (SKM) por lograr un método que permita la producción de diamantes desde la chatarra balística, o armas en desuso. La idea ganó hace unas semanas el premio Ig Nobel de la Paz 2012, y aunque aún es un modelo teórico, de probarse podría establecer un nuevo tipo de minería peligrosa y no convencional.

Cobre al fondo de los océanos
Si el 70% del planeta es agua, gran parte de las reservas mineras están bajo los océanos. El problema es que extraerlas es muy caro y difícil. O al menos así era, hasta que el alza sostenida de las materias primas hizo que la tecnología para la extracción de metales y minerales desde el fondo del mar se hiciera rentable.

En 2010 se estableció la primera concesión privada del mundo a la empresa Nautilius Minerals, que planea extraer 870 mil toneladas de oro y cobre en la costa de Papúa Nueva Guinea.

Junto con esto, y ante la proliferación de plataformas submarinas extractoras de petróleo, la ONU creó la Autoridad Internacional para los Fondos Marinos, que regula el uso del subsuelo de los mares internacionales, cuidados y compensaciones. En 2010 China pidió a esta entidad permiso para explotar una zona al suroeste del océano Índico, y Francia y Rusia están desarrollando tecnología propia para avanzar en la extracción submarina, principalmente porque mucho del material estéril en los yacimientos submarinos es rico en elementos que son requeridos por la industria farmacéutica.

Helio y hierro en el espacio
Deep Space (Espacio Profundo) se llama la iniciativa que se desarrolla en Estados Unidos para, antes de 2020, explotar de manera comercial los más de 1.700 asteroides cercanos a la Tierra. La idea es crear la tecnología que permita explorar, explotar y traer al planeta estos minerales que, se estima, son principalmente de hierro y oro.

En lo mismo está Planetary Resources, una empresa formada por el cineasta James Cameron y los controladores de Google Larry Page y Eric Schmidt. La compañía, eso sí, también busca llegar a los planetas más cercanos a la Tierra, e incluso explorar en Marte.

Estas iniciativas, que aún están en etapa de desarrollo, no son pioneras, pues el “monopolio” de la “minería espacial” sigue estando en el sector público, que ha enviado misiones científicas para traer a la Tierra muestras de piedras y minerales que son estudiadas y luego valoradas e incluidas en inventarios de museos.

Hoy EE.UU., China, Rusia, Japón e India tienen distintos programas para la extracción comercial del helio-3, un isótopo más valioso que cualquier metal precioso y que se encuentra en abundancia en la Luna.

La idea es generar la tecnología para extraer este elemento que puede usarse para la producción de energías limpias. Estos países han formado consorcios para el desarrollo de la tecnología que haga posible esta idea. La minera canadiense Shackleton Energy, en tanto, busca establecer una base privada para la extracción de este elemento, además de metales y minerales.

Esta carrera espacial, en todo caso, sólo sería posible por las altas reservas minerales que se guardan fuera de la Tierra. Por ejemplo, Deep Space calculó que el meteorito que hace dos semanas pasó muy cerca de la órbita terrestre contenía US$126 mil millones en metales.

Oro sobre las montañas y en el centro de la Tierra
Entre glaciares, a 5.200 metros de altura y con temperaturas de hasta 30 grados bajo cero, Pascua Lama es quizás uno de los yacimientos más extremos del mundo. Para extraer la inmensa reserva de oro que se encuentra sobre los Andes, Barrick gastaría US$ 6 mil millones, aunque las grandes reservas de oro y plata estimadas en el yacimiento hacen que el gasto valga la pena.

Otra obra de minería extrema está en proceso en el círculo polar ártico, en la Hope Bay. Aquí, los trabajadores deben soportar temperaturas de 55 grados bajo cero, además de un aislamiento que los deja a una semana de cualquier ciudad cercana.

Otra historia es la que se cuenta en los yacimientos más profundos en donde la temperatura puede llegar, fácilmente, a los 60 grados. Este es el caso de yacimientos que se encuentran en Canadá o Sudáfrica, donde está el yacimiento de TauTona, el más profundo del planeta y que ya se acerca de los 4 kilómetros de profundidad, por lo que los trabajadores demoran cuatro horas en llegar al punto más bajo del yacimiento. Todo, para extraer oro.

Fuente: economiaynegocios.cl

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