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Presentación de los libros: “La minería en el proceso histórico de la Independencia nacional” y “La minería en el proceso histórico de la Revolución Mexicana”

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Presentación de los libros: “La minería en el proceso histórico de la Independencia nacional” y “La minería en el proceso histórico de la Revolución Mexicana”

Versión estenográfica de las palabras del Secretario de Economía, Bruno Ferrari, durante la presentación de los libros“La minería en el proceso histórico de la Independencia nacional” y “La minería en el proceso histórico de la Revolución Mexicana” (No olvides visitar la galería fotográfica de este evento).

Muy buenas noches.

Doctor Arturo Lara López, Rector de la Universidad de Guanajuato; Maestro y amigo José Manuel Villalpando, Coordinador Ejecutivo Nacional de la Comisión Organizadora de las Conmemoraciones de 2010; Doctora Inés Herrera Canales, Maestra Alma Parra Campos y Doctora María del
Refugio González; Miembros del Cuerpo Diplomático acreditado en este país, presentes esta noche; Amigos empresarios mineros; Señoras y señores:

México vive un momento de definiciones: la conmemoración de nuestra historia es el momento ideal para trazar también el camino que tenemos por delante.

Necesitamos retomar la grandeza de nuestro pasado y construir sobre él.De esa forma podremos hacer nuestro el futuro que queremos heredar a las próximas generaciones.

Por eso, estoy particularmente contento de estar aquí con ustedes para presentar: “La minería en el proceso histórico de la Independencia nacional” y “La minería en el proceso histórico de la Revolución Mexicana”.

Y me da mucho gusto que lo hagamos precisamente en este recinto histórico, de la que ya se han referido. Es una obra maestra de la arquitectura en América, que fue diseñado y construido por Don Manuel Tolsá, con un esplendor que refleja la importancia del sector minero en el país.
Este edificio albergó desde sus orígenes al Real Seminario de Minería. En el México independiente se convirtió en el Colegio de Minas y, después, ha sido sede de importantes proyectos y áreas de la entonces Universidad Nacional. Sin duda, este es el mejor escenario para presentar estos volúmenes que dan cuenta del papel que jugó la minería a lo largo de nuestra historia; del rol fundamental que tuvieron las empresas y los trabajadores mineros en la Independencia de México y en la Revolución de nuestro país.

Agradezco a la Universidad de Guanajuato por haberse sumado a la Secretaría de Economía en la realización de estas obras. Con su apoyo, hoy tenemos dos magníficos volúmenes que refrendan la importancia de la minería y harán de la reflexión sobre nuestro pasado una brújula para ser utilizada en el presente, y para que sea una muestra de historia que nos ayude a reconocer los aciertos, las dificultades en la búsqueda de un mejor y más próspero futuro.

Los tomos que hoy presentamos describen y explican cómo la minería se convirtió en una industria esencial de la economía nacional. Sobre todo, estos libros reivindican al sector minero como un factor de consolidación del México independiente y un impulsor de los derechos sociales plasmados en la Constitución de 1917.

En muchos momentos de nuestra historia, la minería se constituyó como la actividad industrial más importante, gracias a la existencia de esa riqueza tan grande de nuestro subsuelo, gracias a la labor de diferentes agentes, de diferentes personas, empresarios y por supuesto al trabajo arduo de mineros talentosos.

Y aquí hay una lección muy clara que también aparece en estos volúmenes: a diferencia de la época colonial o del México del Porfiriato, hoy estamos construyendo una industria en crecimiento, con una regulación que fomenta la inversión y al mismo tiempo protege los derechos de los trabajadores. Falta mucho por hacer. Pero estamos trabajando en ello.

Estos libros se organizan y explican el desempeño del sector minero a través de tres fuerzas fundamentales:

Primero, se estudia el vínculo entre el desarrollo de la industria y el derecho, así como la legislación minera; Segundo, se analiza el rol de las empresas y los empresarios como actores predominantes en el sector y en los cambios sociales y políticos; Y, tercero, se destaca, por supuesto, el papel trascendental de los trabajadores en la producción minera. Y aprovecho también para comentar, trabajo de personas que colocaron a nuestro país como el mayor productor mundial de plata, y que en 2010 nos permitirá refrendar ese liderazgo, así como muchos otros minerales en
los que tenemos un liderazgo probado y comprobado a través de los años.

Pero no podemos dejar atrás la importante lucha por conquistar sus propios derechos, sus derechos laborales, derechos que hasta hoy subsisten y protegen el bienestar de los mineros.

México tiene una gran historia minera y un futuro aún más promisorio.

Por eso, en la Secretaría de Economía estamos decididos a seguir trabajando por una minería moderna, con mejores oportunidades de crecimiento para las empresas y un mayor impacto en el bienestar de los mismos trabajadores, a quienes nos debemos; decirles que hemos obtenido la riqueza de las minas en nuestro país.

Hoy, la industria minera es parte fundamental de nuestra cadena productiva como la proveedora de materias primas. Es un motor fundamental de nuestra economía, creció 4.1 por ciento en el segundo trimestre de 2010 y es una de las industrias que capta más divisas para nuestro país.

Actualmente, existen 281 empresas mineras en México, que operan 732 proyectos en diferentes etapas de ejecución. Solamente hasta junio de este año, han generado más de 16 mil nuevos puestos de trabajo acumulando ya un total de 258 mil 776 empleos directos y más de un millón 110 mil indirectos, y aquí no sólo estamos hablando de empleo; estamos hablando de empleos con un salario real 33 por ciento mayor que el salario promedio.

Además, la balanza comercial minero-metalúrgica tiene un superávit de más de cinco mil 100 millones de dólares. Aquí también es importante recalcar: 60 por ciento más alto que el registrado en el 2008.

Desde el inicio de la administración, y al primer semestre de 2010, hemos recibido más de siete mil 100 millones de dólares de inversión extranjera directa en este sector, esto es más que todo lo que se recibió en el sexenio anterior.

Tenemos una industria minera fuerte y pujante. México es el quinto país con mayor potencial geológico en el mundo; la cuarta nación con menor riesgo para la inversión minera; y ocupamos la segunda posición en América Latina y sexta en el mundo como país receptor de inversión en exploración. Pero no queremos quedarnos aquí. Vamos por más. Queremos hacer de la minería un camino más amplio hacia el crecimiento económico de México y el bienestar de los mexicanos. Por ello, como parte del esfuerzo por mejorar la regulación en el país, estamos avanzando en la reducción de tiempos para la obtención de concesiones; así como en la transparencia y en el fortalecimiento de la certidumbre jurídica para los inversionistas.

Es decir, tal y como lo estamos haciendo en otras industrias, elevamos la competitividad de la industria minera a través de la modernización de la
información cartográfica, a fin de dar transparencia al aprovechamiento de nuestro potencial geológico. Estamos transformando a México y con él a su minería. En el gobierno federal no nos detendremos en el área que implica este enorme trabajo.

Tenemos la tarea de construir una economía más incluyente y un país mejor para todos.

Señoras y señores:
El sector minero ha sido sinónimo de crecimiento, dinamismo y transformación para el país. Hoy, no puede ser diferente: debemos continuar haciendo que este sector un pilar de la economía y una punta de lanza de la productividad en México.

Como lo dijo el Presidente Calderón en su cuarto informe de gobierno, ahora que nosotros reflexionamos con la lectura de estos libros, con sus enseñanzas, por el trabajo de la minería, no podemos menos que repetir sus palabras: el país no puede esperar más.

Nuestra generación está llamada no sólo a conmemorar su pasado sino a transformar su futuro. El Bicentenario y el Centenario son una valiosa oportunidad para refrendar principios y reunificar a los mexicanos, en torno en un objetivo común, el objetivo de construir una patria mejor para todos. Muchas gracias.

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