Energy Fuels, con sede en Lakewood, Colorado, ya es el principal productor estadounidense de uranio natural y cuenta con el único molino de ese país licenciado para procesar toneladas de mineral en White Mesa, Utah. Desde junio de 2024 separa comercialmente neodimio y praseodimio (NdPr) con capacidad de hasta 1 000 toneladas al año.
Ahora ha dado un paso decisivo al comenzar producción piloto de tierras raras pesadas (Dy, Tb y Sm) con purezas que superan 99,5 % y podrían llegar a 99,9 %.
El primer kilo de óxido de disprosio (Dy) se espera en los próximos 30 días, continuando hasta septiembre con una meta de 15 kg. Luego aprovecharán los residuos para generar un kilo de óxido de terbio (Tb) en noviembre y arrancar samario (Sm) en enero de 2026.
Al enfrentar con éxito esta fase de pruebas, la compañía podría iniciar producción comercial de HREE en el cuarto trimestre de 2026 con ajustes menores al circuito existente.
Esta iniciativa convierte a Energy Fuels en el único proveedor estadounidense que procesa estos metales desde minerales extraídos en una instalación comercial.
Depósitos rentables y estrategia global
La compañía usará concentrados ya disponibles y planea incorporar arena mineral que contiene monacita y xenotima del proyecto Donald en Australia, en operación potencial a fines de 2027.
Este yacimiento destaca por su alta riqueza de xenotima – aproximadamente 3,02 % Sm, 0,37 % Tb y 2,15 % Dy, frente a los bajos niveles de bastnasita o monacita comunes. Con una producción anual estimada de 7 100 toneladas de concentrado, cubriría 250 % de Sm, 23 % de Tb y 34 % de Dy de la demanda de EE UU durante más de 40 años.
El yacimiento Donald ya recibió aprobación regulatoria en Australia . Además, Energy Fuels avanza con proyectos en Madagascar (Toliara) y Brasil (Bahia), con posibles inicios en 2028 y 2029.
Impacto estratégico y beneficios de la minería
Esta expansión fortalece la cadena de suministro de minerales críticos en EE UU, reduciendo dependencia de China para metales fundamentales en imanes de alto rendimiento, tecnología militar, vehículos eléctricos y energía eólica. La producción nacional de Dy, Tb y Sm aporta seguridad, desarrollo económico y autonomía tecnológica.
El éxito con HREE impulsa la reputación de la minería como actividad estratégica, innovadora y esencial para la transición energética. Además, el uso de fuentes económicamente viables subraya el papel responsable de la minería frente a críticas comunes.

