Los precios del oro subían el miércoles gracias a algunas compras de gangas, tras tocar un mínimo de casi dos meses en la víspera, y a la pausa del dólar antes del dato de inflación estadounidense que se conocerá más tarde en el día y nuevas declaraciones de las autoridades de la Reserva Federal.
A las 1015 GMT, el oro al contado ganaba un 0,4%, a 2,607,59 dólares por onza, tras tocar el martes su mínimo desde el 20 de septiembre. Los futuros del oro en Estados Unidos avanzaban un 0,3%, a 2,613,30 dólares.
El índice dólar restaba un 0,1% tras tocar un máximo de más de seis meses frente a una cesta de seis destacadas monedas.
“El oro experimentó un descenso significativo tras las elecciones y ahora vuelve a parecer atractivo para los alcistas a medio plazo… (la Fed) sigue en la senda de recortar las tasas de interés, pero recordemos también que ya las desaceleró de 50 a 25 puntos básicos”, declaró Peter Fertig, analista de Quantitative Commodity Research.
La semana pasada, el lingote registró su mayor caída semanal en más de cinco meses, ya que los mercados asimilaron las implicaciones de la victoria de Donald Trump y su posible impacto en las expectativas de tasas. Unos tipos más bajos aumentan el atractivo del oro, que no devenga intereses.
La atención del mercado se centra ahora en el Índice de Precios al Consumo de Estados Unidos, que se conocerá a las 1330 GMT. El Índice de Precios al Productor, los pedidos de subsidios de desempleo y las ventas minoristas también se publicarán esta semana, junto con declaraciones del presidente de la Fed, Jerome Powell, y otros funcionarios del banco central estadounidense.
En otros metales preciosos, la plata al contado subía un 0,6%, a 30,90 dólares; el platino cedía un 0,1%, a 946,60 dólares; y el paladio ganaba un 0,3%, a 947,61 dólares.

