El gobierno militar de Mali comunicó a Barrick Gold Corp. su intención de no renovar la concesión minera de la mina Loulo, ubicada en el oeste del país, una vez que el permiso venza en febrero de 2026. La medida responde a un conflicto en aumento entre la junta gobernante y la minera canadiense por la distribución de los beneficios económicos de las operaciones en Loulo-Gounkoto, una de las fuentes de oro más significativas en el país.
Conflicto y Auditoría en el Sector Minero
El gobierno maliense, tras asumir el poder en 2020, implementó una serie de reformas para aumentar sus ingresos por los recursos minerales. Uno de los cambios más destacados es el nuevo código minero de 2023, que reduce las licencias mineras de 30 a 10 años, exige una mayor participación de ciudadanos malienses en posiciones clave y permite al Estado aumentar su participación en proyectos hasta el 35%. Este código, impulsado por la necesidad de ingresos tras el aislamiento económico del país, también se aplica a renovaciones y nuevos contratos mineros.
El gobierno, en una acción sin precedentes, detuvo a cuatro ejecutivos malienses de Barrick el mes pasado. Mali les atribuyó “crímenes financieros” como resultado de una auditoría de los contratos mineros vigentes, que no solo afecta a Barrick sino también a otras mineras internacionales como B2Gold Corp y AngloGold Ashanti Plc.
Oferta de Barrick y Respuesta del Gobierno
Para intentar resolver el conflicto, el CEO de Barrick, Mark Bristow, propuso el pasado 14 de octubre una compensación de 225 mil millones de francos CFA (aproximadamente 371 millones de dólares) como parte de un memorando de entendimiento. En este acuerdo, Barrick ofreció dividir los beneficios del complejo Loulo-Gounkoto en una proporción del 55% para el gobierno de Mali y el 45% para la compañía.
El ministro de Finanzas de Mali, Alousseni Sanou, rechazó esta propuesta en una carta fechada el 18 de octubre, argumentando que los términos eran “fundamentalmente diferentes” a los que exige la nueva regulación. El gobierno mali mantuvo su posición de revisar los beneficios para asegurar una mayor rentabilidad estatal, considerando su necesidad de ingresos adicionales.
Contribución Económica de Loulo-Gounkoto
La mina Loulo forma parte del complejo Loulo-Gounkoto, donde Barrick posee un 80% de participación y el gobierno maliense el 20% restante. El sitio produjo aproximadamente el 13% del oro atribuido a Barrick en 2023, lo que lo convierte en un activo clave para la compañía. Bristow, durante una visita en marzo a la mina, mencionó que la operación generó más de mil millones de dólares para la economía de Mali en el último año.
A pesar de esta contribución significativa, el gobierno maliense exige una mayor participación en los beneficios de las operaciones mineras extranjeras, con el argumento de que el país necesita aumentar sus ingresos internos. La junta espera que el nuevo código minero permita incrementar los ingresos estatales y reducir la dependencia de ayuda externa, especialmente en un contexto de aislamiento tras el golpe de Estado de 2020.
Negociaciones y Próximos Diálogos
Las negociaciones entre Mali y Barrick se reanudarán este mes, en un intento por acordar los términos de la “fase de transición” para la mina Loulo. Aunque Barrick enfatiza que su propuesta es esencial para mantener la viabilidad económica de Loulo-Gounkoto, el gobierno maliense insiste en aplicar las nuevas disposiciones del código minero.
La situación entre Barrick y Mali no solo representa un desafío para la compañía, sino también para otros actores mineros en Mali. Los cambios propuestos buscan asegurar que el país se beneficie equitativamente de sus recursos, mientras que las mineras extranjeras mantienen su rentabilidad bajo un nuevo contexto regulatorio.

