La competencia por el control de recursos clave en el mundo está alcanzando nuevas alturas, especialmente en el ámbito de los metales esenciales para la energía verde. Uno de estos metales es el litio, esencial para las baterías de vehículos eléctricos. En este contexto, la empresa Hancock Prospecting, propiedad de la multimillonaria australiana Gina Rinehart, está jugando sus cartas con habilidad.
Hancock anunció recientemente que ha aumentado su participación en la minera de litio Liontown Resources. Esta movida la sitúa en una posición favorable, dándole el potencial de bloquear una tentadora oferta de $4,300 millones realizada por la empresa estadounidense Albemarle por Liontown. Esta última es conocida por ser el mayor productor mundial de litio.
Desde una participación del 10,7% el mes pasado, Hancock ha escalado al 12,4%. Lo interesante es que no pagó más de 3 dólares australianos por acción adicional. Si Hancock llegara a tener una posición del 15%, podría tener la capacidad de bloquear la operación propuesta por Albemarle.
Este interés creciente en los activos de litio australianos no es una sorpresa. Estamos en medio de una transición global hacia las energías limpias, y el litio es fundamental para esa transición. Liontown, al aceptar la oferta revisada de Albemarle de $4,300 millones (3 dólares australianos por acción) el mes pasado, demostró la alta demanda y el valor asociado con este metal.
Pero Hancock no se detiene allí. Se rumorea que buscan un puesto en el consejo de Liontown para influir en su dirección y ayudar a la empresa a maximizar la producción de sus recursos de litio. Esta estrategia podría ser una reacción a los recientes acontecimientos en Liontown. La semana pasada, Liontown ajustó su estimación de costes para la primera producción de su proyecto de litio de Kathleen Valley. El aumento fue de un 6%, lo que significa que el proyecto ahora costará unos 951 millones de dólares australianos (equivalente a 611,4 millones de dólares estadounidenses). A pesar del aumento, Liontown sigue comprometido con su plan de comenzar la producción a mediados de 2024.
Gina Rinehart no es ajena al mundo del litio. Como la persona más rica de Australia, ha invertido en empresas del sector, como Patriot Battery Metals y Delta Lithium. Su reciente interés en Liontown es coherente con su estrategia general, que busca maximizar el potencial del sector del litio en Australia.

