La jornada reciente ha sido de altibajos en los mercados de metales básicos. Mientras el cobre muestra signos leves de recuperación, el zinc siente el peso de un excedente en el inventario. Los mercados mundiales de metales están influenciados por múltiples factores, entre ellos las condiciones económicas en China y las fluctuaciones en el índice del dólar estadounidense.
El cobre, uno de los metales más cotizados en la Bolsa de Metales de Londres, experimentó un alza de 0.1%, situándose en 8.207 dólares por tonelada métrica. Esta recuperación es alentadora, en particular después de que el metal rojo se acercara a un mínimo de siete semanas en sesiones anteriores. Sin embargo, es esencial señalar que el cobre ha perdido casi un 8% desde principios de agosto. La razón principal de este declive es la percepción negativa de los inversores debido a la falta de estímulos económicos en China, el principal consumidor de metales del mundo.
Esta caída en el consumo chino también se evidencia en el mercado inmobiliario. Datos recientes muestran que los precios de las viviendas nuevas en China registraron una baja en julio, un indicador de la posible desaceleración económica en el gigante asiático. Además, en la Bolsa de Futuros de Shanghái, el contrato de cobre para septiembre cerró con una disminución del 1.1%.
Sin embargo, no todo es sombrío en el panorama. La debilidad del dólar estadounidense ha sido una luz al final del túnel para ciertos metales, al hacer que las materias primas cotizadas en esta divisa sean menos costosas para compradores que operan con otras monedas.
Por otro lado, el zinc no ha tenido la misma suerte. Un aumento del 54% en el inventario de zinc en tan solo dos días ha llevado a los precios a su nivel más bajo en 17 meses. Esto refleja un exceso de oferta en el mercado frente a una demanda débil. Otros metales, como el aluminio, plomo y estaño, también han visto caídas en sus precios, mientras que el níquel ha logrado una ganancia de 1.4%.

