El rabino Sergio Bergman, de los pocos ministros sin pasado empresario y sin intereses en los recursos naturales no renovables del gabinete de Mauricio Macri, tendrá que extremarse y velar que un boom de inversiones mineras no se convierta en un boomerang medioambiental, además de foco de conflictos sociales en las regiones cordilleranas donde se explota. La Barrick anunció que relanzará la mina Pascua Lama, y hay quienes especulan (el caso de la web America Economía) que uno de los grupos chinos más poderosos, Zijin Mining Group, podría interesarse en un joint venture con Barrick. En otros proyectos mineros, capitales japoneses y también chinos están pendientes de lo que suceda con la explotación argentino-chilena, sobre todo porque el repudio social a un escape de agua cianurada en la mina Veladero frenó todo, para poner en marcha el proyecto Constelación, considerado el más grande de la historia en América del Sur.

¿Podría ser posible que Barrick Gold Corp., la mayor empresa extractora de oro del mundo, obtenga un acuerdo con el grupo chino Zijin Mining Group, con el que ya son socios en un joint venture en Papua Nueva Guinea, para el relanzamiento de su paralizado proyecto Pascua Lama, en la frontera de Argentina y Chile?

Unos dicen que es un delirio. Otros lo ven como probable. Y no faltan quienes deslicen que sólo es un anhelo. En cualquier caso habría que evaluar las posibilidades que le dan alas a la especulación.

Recordemos: Pascua Lama se ubica a 4.500 metros de altura en la cordillera de Los Andes, en el borde sur del desierto de Atacama, el más seco del mundo. El 75% del yacimiento de oro y plata se encuentra en territorio chileno y el 25% en territorio argentino.

Las tratativas podrían inscribirse en la ola de consolidación de las inversiones en activos auríferos extranjeros que encararon en 2015, además del grupo Zijin Mining Group Co., otros como Zhaojin Mining industry Co. y Shandong Gold Group Co., que en los últimos 5 años compraron por US$5.000 millones.

En el marco del acuerdo con China refrendado en febrero de 2015 con la visita oficial al gigante asiático de la entonces presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, el entonces secretario de Minería, Jorge Mayoral, se había reunido con el CEO de Zijin, Jinghe Chen, en la localidad de Fuzhou, ubicada al sur de Beijing. El cambio de gobierno inminente en Argentina había hecho entrar en un compás de espera la validación de lo acordado, pero en 2016 la presencia del embajador Diego Guelar en Beijing fue aclarando el panorama. Fuentes sanjuaninas aseguran que la cuestión minera es uno de los ejes centrales de la relación futura con China, y sueñan con un acuerdo con Barrick Gold que serviría de “garante de principios y valores éticos”.

Zijin viene de adquirir el 50 % de Barrick (Niugini) Limited (“BNL”), la compañía que posee el 95 % y gestiona la mina de oro de Porgera Joint Venture en Papúa Nueva Guinea.

Además, Barrick y Zijin han firmado un acuerdo de cooperación estratégica a largo plazo que describe la intención de ambas compañías para colaborar en futuros proyectos e inversiones conjuntas, aprovechando las fortalezas de cada empresa, en distintas geografías mundiales.

Un tajo, alternativa a la grieta

El anticipo del relanzamiento de Pascua Lama lo había hecho en febrero el presidente del directorio de minera canadiense, John Thornton, tras anoticiarse del decreto N°349/16, que eliminó el pago de un canon del 5% a la explotación y exportación de minerales que había sido fijado por el presidente interino Eduardo Duhalde en marzo de 2002, como forma de frenar la sangría económica y cosechar dólares en un país en bancarrota.

Pero el titular de Barrick Gold, Kelvin Dushnisky, precisó en el portal americaeconomia que el relanzamiento de Pascua Lama se hará en varias etapas: empezar con una mina a rajo abierto más pequeña, una primera mina subterránea en el lado argentino, y más tarde otra en el lado chileno, y adelantar la construcción y puesta en marcha de la planta de refinación, a fin de generar caja para financiar el resto del proyecto a medida que se vaya desarrollando.

Según esa idea, se abrirá un tajo en San Juan para retomar el proyecto argentino-chileno Pascua Lama, frenado por protestas sociales, fallos judiciales, leyes chilenas y quita de fondos financieros canadienses en 2013.

Se trataría de una suerte de borrón y cuenta nueva, ya que el proyecto inicial de Barrick, en 2006, contemplaba una inversión de US$1.500 millones a lo largo de un periodo de 20 años, con una producción de 750.000 onzas de oro y 30 millones de onzas de plata en sus primeros 5 años de explotación.

El primer estudio de evaluación de impacto ambiental del proyecto fue aprobado por el gobierno chileno en 2001, pero posteriormente hubo denuncias de que el estudio no estaba completo y que amenazaba a varios glaciares cercanos y el habitat de comunidades diaguitas que viven en sus alrededores. La situación se tradujo en una fuerte oposición al proyecto en Chile, país donde el proyecto necesitaba la aprobación final del gobierno para ponerse en marcha.

La situación se agravó en 2012 con manifestaciones callejeras contra el proyecto en Chile, Argentina y Canadá.

En 2013, la banca canadiense le quitó US$500 millones de financiamiento a Barrick y un tribunal chileno aceptó una orden precautoria de grupos indígenas contra el proyecto, con lo cual Pascua Lama se postergó en forma indefinida.

El año pasado recibió el repudio social cuando un escape de agua cianurada en la mina Veladero contaminó el río Jáchal y dejó sin agua potable a la ciudad del mismo nombre y a media docena de pueblos vecinos. El caso está en manos de la justicia federal. La minera canadiense cambió las caras: trajo de Chile a Guillermo Caló para ponerlo como máximo representante en Argentina.

El lobby minero se rearma

En realidad, la Cámara Argentina de Empresarios Mineros, que agrupa a todas las corporaciones que actúan en el país, saludó la medida transmitiendo la expectativa de que el sector invierta por unos US$ 15.000 millones sólo en los próximos 2 años.

Barrick Gold no es la única en recuperar la iniciativa. Empresas chinas y japonesas asociadas a capitales nacionales han presentado nuevos proyectos, algunos de ellos abiertamente violatorios de legislaciones provinciales que prohíben la minería a cielo abierto. Es el caso del proyecto Constelación, considerado el más grande de la historia en América del Sur, superior a Pascua Lama porque abarca la región chilena de Atacama y las provincias argentinas de San Juan y La Rioja, con los yacimientos de José María –así llamados en honor al fundador del Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer– y Filo del Sol. “Este proyecto es pan caliente para los inversores chinos y japoneses, que quieren algo seguro”, señaló Ricardo Martínez, el geólogo descubridor de la mina Veladero y los yacimientos argentinos que integran Constelación.

La canadiense Ngex se asoció a su vez con las japonesas Pan Pacific Cooper y Jogmec para trabajar en los 3 yacimientos binacionales de ese proyecto, que tendrían, según estudios preliminares, una vida útil de 50 años. La inversión inicial sería de US$ 3.000 millones, para explotar cobre del lado chileno y oro y plata en Argentina.

Ante este panorama por delante, CAEM rearma la estrategia de nuevas alianzas para aumentar la presión y quebrar el frente social que desde las asambleas viene batallando contra estas políticas desde 1993.

En los años kirchneristas hubo una cierta estabilidad a favor de las empresas, aunque con matices propios de un gobierno ataviado con banderas políticas de centroizquierda. A fuerza de conquistar ventajas legales y con un lento pero persistente trabajo de acercamiento a funcionarios locales de todas las provincias con potencial minero, las empresas decidieron ahora pasar al ataque frontal.

Las asociaciones opuestas a la megaminería saben que las condiciones regionales no las favorecen. Su apoyo reside básicamente en sectores de la universidad opuestos al “saqueo minero”.

La permanente inversión de las empresas en publicidad y difusión fue dirigida en la última década a las poblaciones cordilleranas y patagónicas, tanto como a los funcionarios provinciales, y estuvo centrada en destacar las bondades del sector como generador de empleo.

San Juan y Santa Cruz son las 2 provincias con mayor cantidad de cuencas mineras activas. Ambas están en manos de gobernadores de la oposición ex kirchnerista y ahora peronista a secas, pero ninguno de ellos se opone a los planes de las mineras, según la página uruguaya brecha.com/

En Chubut, donde la ley prohíbe la minería a cielo abierto y el uso de sustancias como el cianuro, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Ignacio Agulleiro, le resta importancia a esa norma porque considera que el Estado carece de la estructura necesaria para monitorear la actividad. Agulleiro ya dividió el territorio en cuatro zonas y definió a la meseta central, casi deshabitada y rica en oro, plata y uranio, como “zona de sacrificio ambiental”.

En las vecinas provincias de Neuquén y Mendoza, 11 proyectos mineros apuntan a reactivarse a partir de la nueva eliminación de los impuestos a esta actividad.

El Big Bang de Constelación

Cuando comienza la historia de la gran exploración metalífera en San Juan, a principios de los ’90, llegó el grupo Lundin, canadiense, el primero que invirtió en Argentina en esta etapa, y ganó la licitación de Minera Alumbrera. En el ’92 comenzó a trabajar con el nombre de Musto Exploraciones y en el ’93 crearon filial de exploración en el país y ahí comenzó a trabajar Martínez en lo que era Napoleon Exploration. Con esta empresa ganaron la licitación de áreas de reserva en San Juan, Veladero y Del Carmen. Al poco tiempo se asociaron con Barrick y siguieron como Argentina Gold Corporation en la exploración inicial de Veladero, para lo que armaron un equipo de casi 20 geólogos.

Con las idas y vueltas de los mercados, en el ’99 Homestake compró Argentina Gold y todos siguieron trabajando. En 2002 Barrick compró Homestake y ahí muchos se fueron, incluido Martínez. “Ahí empiezo a trabajar con mi ex jefe, Patricio Jones, para el grupo Lundin y armamos Desarrollo de Prospectos Mineros SA (Deprominsa) con sedes en Buenos Aires, San Juan y Bariloche. Después armamos Argentina Minera SA (Aminsa) bajo la misma estructura y que terminamos comprando Patricio y yo. Con Aminsa seguimos trabajando en Rincones de Araya y la zona sur de San Juan donde tenemos un grupo de propiedades”, contó Martínez.

Deprominsa sigue siendo de los Lundin bajo el paraguas de distintas empresas de Canadá que van cambiando su nombre, hoy depende de NGEx cuyo nombre proviene de un libro sobre la biografía de Adolf Lundin, quien siempre decía ‘No Guts No Glory’, sin tripas no hay gloria, una filosofía de trabajo que predomina en su empresa, ahora a cargo de sus hijos.

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