Las abultadas pérdidas de Wall Street borraron en una sola sesión el optimismo inyectado la semana pasada por la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, cuando reconoció públicamente su intención de subir los tipos de interés este mismo año. La bolsa estadounidense parece dispuesta a buscar los mínimos anuales que marcara el pasado 25 de septiembre (su particular martes negro, un día después del acaecido en la eurozona) y los principales índices se movían en zona de soportes.

“Si se pierden, aumentaría el riesgo de mayores caídas”, asegura Joan Cabrero, director de estrategia de Ecotrader. Ahora bien, “en el momento en el que se alcancen, podríamos confiar en un rebote”. La cuestión es que Estados Unidos camina un paso por detrás con respecto a Europa, donde el jueves de la semana pasada sus principales índices marcaron nuevos mínimos anuales.

Ahora ese momento está a punto de llegar en Wall Street. El S&P 500 se encuentra a un 0,8 por ciento de caída con respecto a los “mínimos del pánico” marcados en los 1.867 puntos; la distancia para el Nasdaq es del 0,8 por ciento, mientras que l Dow Jones, el más alejado de todos ellos, está a poco más del del 2 por ciento, con datos al cierre de la sesión de ayer. La caída de las biotecnológicas americanas está lastrando la cotización del selectivo tecnológico, el único hasta el pasado viernes, capaz de mantenerse en positivo en el año.

Los sectores responsables

El resultado electoral en Cataluña pasó de puntillas por las bolsas europeas, más preocupadas por las importantes ventas que afectan al sector automovilístico alemán y a la debacle que vive toda firma vinculada con las materias primas. El drama desatado por el escándalo de los motores diésel de Volkswagen llevó al Dax germano a ceder un 2.12 por ciento, a un 0.59 por ciento de su particular mínimo del pánico (en 9.338 puntos). En el caso del mercado español, el Ibex 35 volvió a agudizar sus pérdidas en el año (ya son de un 8.6 por ciento) con una caída del 1.32 por ciento el lunes, que le llevó a situarse a un punto porcentual del soporte fijado en los 9.370 puntos.

Las compañías mineras fueron las más bajistas del Viejo Continente, con un retroceso del 7.6 por ciento, que llevó a la bolsa londinense a sumirse en unas pérdidas anuales que superan el 9 por ciento. En el epicentro del terremoto minero estuvo Glencore, una de las mayores mineras británicas que sigue generando grandes dudas entre los inversores y los bancos de inversión y cuyos títulos se derrumbaron ayer un 29.4 por ciento. En un solo día, el gigante perdió 4.117 millones de libras de capitalización (unos 6,243 millones de dólares) y ya son 29.673 millones los que se deja desde que comenzó el año, al caer un 75.6 por ciento.

Glencore anunció a principios de mes una batería de medidas, entre ellas la venta de activos, una ampliación de capital y un recorte del dividendo para reducir su elevada deuda y alejar el peligro de una rebaja de rating que tanto planea sobre la firma. Pero pese a este esfuerzo el mercado sigue castigando el alto endeudamiento, que pesa más que nunca sobre un sector que sufre de lleno la caída en el precio de las materias primas, con la desaceleración de China como telón de fondo. Es tal el temor que despierta la deuda de Glencore, que los seguros con los que los inversores se protegen en caso de impago (CDS) se dispararon un 52 por ciento la semana pasada, hasta los 550 puntos básicos. Esta cifra arroja que el mercado percibe más riesgo de impago en la compañía que, por ejemplo, en la deuda pública de Brasil.

El desplome de Glencore arrastró a otras empresas del sector como a la británica Anglo American, que cedió un 10 por ciento, o ArcelorMittal, que perdió un 8.26 por ciento. Las previsiones de beneficios sobre el sector siguen a la baja ante la caída del precio de las materias primas. En ArcelorMittal, las expectativas para 2016 del consenso de bancos de inversión ya se han recortado más de un 50 por ciento en lo que va de año. Ahora se prevé que no llegue a los 1,000 millones de euros de ganancias el próximo año. El lunes, los títulos de la acerera se hundieron hasta mínimos históricos, tocando el precio más bajo visto desde que Arcelor y Mittal se fusionaron. También las acciones de Acerinox sufrieron el castigo generalizado al sector. Sus títulos fueron, tras los de AcerlorMittal, los más bajistas del Ibex en la sesión, al dejarse un 6.08 por ciento.

Los detalles sobre el cisne negro en el que se ha convertido el caso de las emisiones de los motores diésel de Volkswagen siguen penalizando a su valor en bolsa, que el luns vio esfumarse casi otros 4,000 millones de euros, al caer otro 7.46 por ciento. El precio de la acción bajó de 100 euros por primera vez desde octubre de 2011 y la automovilística alemana ya suma pérdidas del 38.8 por ciento desde que se destapó el escándalo el pasado 21 de septiembre. También registraron ayer importantes caídas otras firmas del sector como Porsche y Peugeot, con descensos del 6,9 y del 5,2 por ciento, respectivamente.

La caída del precio de las materias como el cobre, que hoy se ha desplomado un 2.5 por ciento, la plata, el oro o el hierro, y la desaceleración del gigante asiático, también ha presionado a la baja a las principales mineras mexicanas que en los últimos días han borrado las alzas registradas tras el anuncio de la Fed de mantener los tipos bajos e, incluso, han tocado nuevos mínimos. Este es el caso de Peñoles. La minera de Bailleres llegó a subir un 4.9 por ciento hasta los 239.89 pesos tras conocerse la decisión de la Reserva Federal pero, en la última semana, ante la inestibilidad internacional y la aversión al riesgo, la multinacional se acumula un retroceso del 9.52 por ciento. Así, y tras dejarse un 5.92 por ciento en la primera jornada de la semana, la firma ha todavo un nuevo mínimo del año al llegar a los 216.95 pesos por título.

En esta línea, Frisco, que también se dio un respiro con el mensaje de Yellen ha caído un 2.41 por ciento en la última semana hasta los 8.89 pesos por acción. Sólo hoy, la minera de Carlos Slim ha perdido un 1.88 por ciento. A su vez, Grupo México, que ha anunciado que reducirá producción en sus minas de cobre ante los bajos precios, ha cerrado la jornada con un descenso deñ 2.04 por ciento hasta los 39.85 pesos. En la semana acumula una caída de más del 4 por ciento.

Brasil se desploma a mínimos de la última década

El índice Bovespa acumula una caída del 39 por ciento en el año, lo que le ha llevado a marcar mínimos no vistos desde mediados del año 2005, por debajo de los 10,900 puntos. La ‘debacle’ bursátil se justifica por una economía en recesión -Brasil registró un PIB (producto interior bruto) negativo por segundo trimestre consecutivo a cierre de junio-; una devaluación del 30 por ciento del real brasileño frente al euro en 2015; y el importante peso en la economía ‘carioca’ de las materias primas. Petrobras, petrolera pública nacional, ha caído hasta el quinto puesto por capitalización del mercado brasileño. Desde el ‘crash chino’, la compañía recorta un 16 por ciento para un año que ya venía escrito en negro, con pérdidas acumuladas del 35 por ciento.

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