España.-La mina de interior San Isidro y María de Velilla del Río Carrión (Palencia), que cerró sus puertas en 2014 poniendo fin a la minería de interior en la provincia de Palencia, podría reiniciar su actividad a finales de este año.
Los responsables de la empresa Carbones Alto Unión, nueva propietaria de la explotación, se han reunido hoy en Palencia con el delegado territorial de la Junta, Luis Domingo González, los responsables de los servicios territoriales de Medio Ambiente e Industria, y los alcaldes de Velilla del Río Carrión, Gonzalo Pérez, y de Guardo, Juan Jesús Blanco.
Tras la reunión, el delegado territorial de la Junta ha asegurado a EFE que todas las partes se han comprometido a agilizar al máximo los trámites y se han marcado “un plazo límite de cuatro meses para que la mina vuelva a funcionar antes de que finalice este año”.
Para ello la empresa tendrá que presentar la documentación que requieren los servicios de Medio Ambiente e Industria y en base a ella se aplicará la normativa pertinente.
Según ha señalado el delegado, se verá qué figura ambiental protege esas actuaciones y a partir de ahí se establecerán unos plazos u otros, que pueden oscilar entre dos y cuatro meses, en función de si se necesita una licencia ambiental o una declaración de impacto ambiental.
En cualquier caso se agilizarán todos los trámites para que la actividad se inicie cuanto antes, “en coherencia con lo que la Junta de Castilla y León cree que debe ser la minería como sector estratégico, y el carbón como parte importante del mix energético”, ha agregado.
Una vez concedidos los permisos y autorizaciones de la Junta de Castilla y León y del ayuntamiento de Velilla del Río Carrión, la empresa podrá comenzar a funcionar, aunque tendrá que acondicionar antes las instalaciones, tanto de interior como el exterior, “ya que están muy deterioradas después de tres años paradas”, ha señalado el alcalde de Velilla, Gonzálo Pérez Ibáñez.
Y es que, aunque la mina cerró oficialmente en 2014, ya había dejado de funcionar un año antes, y su reapertura se convierta ahora en “una muy buena noticia para esta comarca donde todavía mucha gente esta vinculada a la actividad minera”, ha agregado Pérez Ibáñez.
De hecho, la Central Térmica de Velilla se ha comprometido con los nuevos propietarios a comprar y quemar el carbón que se extraiga de la mina y a ofrecer todo tipo de facilidades en el precio para que la mina funcione, según el regidor.
Además, según las previsiones de la empresa, la explotación podría dar trabajo a entre 25 y 30 personas, aunque comenzará a funcionar con una docena de trabajadores.
Carbones San Isidro y María cesó su actividad en febrero de 2014 ante la imposibilidad de hacer frente las deudas que acumulaba con la Seguridad Social y Hacienda, la falta de ingresos como consecuencia de los impagos de las ayudas estatales y el bloqueo de la venta de carbón a térmica de Velilla.
Tras su cierre, la única actividad minera que ha quedado en la provincia de Palencia es la de las explotaciones a cielo abierto de Muñeca, en Guardo, y de Villanueva de la Peña, en Castrejón de la Peña.
EFE

