Las operaciones de Chuquicamata, una de las mayores minas de la cuprífera estatal chilena Codelco, se normalizaron en la tarde de este martes tras ser paralizadas por una huelga de trabajadores contratistas que cumple una semana, informó la compañía.
La mina -ubicada en el norte de Chile- paralizó sus faenas tras el bloqueo de madrugada de los caminos de acceso al yacimiento por parte de trabajadores en huelga pero en la tarde sus operaciones se encontraban “normalizadas”, informó la estatal en un comunicado.
De esta forma, las operaciones de siete de las ocho divisiones de la compañía estatal se encontraban “operativas”, con la excepción de la División Salvador -la menos productiva de la estatal-, que continúa bloqueada por trabajadores contratistas.
Las faenas de Chuquicamata -considerada la mina a rajo abierta más grande del mundo- se vieron afectadas tras incidentes que protagonizaron unos 800 trabajadores en huelga, que bloquearon el camino de acceso al yacimiento y apedrearon buses de trabajadores que no participaban de la manifestación y de la quema de una camioneta que prestaba servicios a la estatal.
Chuquicamata, 1,650 kilómetros al norte de Santiago, produce unas 339,000 toneladas de cobre al año, siendo una de las más productivas de Codelco, responsable de 11% del cobre mundial, equivalente a unas 1.6 millones de toneladas al año.
Tras la paralización momentánea de Chuquicamata se mantenía solo sin operaciones El Salvador, que tiene una producción de 54,000 toneladas al año y está ocupada por trabajadores en huelga desde hace cuatro días.
Una semana de movilizaciones
Hace una semana, trabajadores que prestan servicios a la estatal o tercerizados iniciaron una paralización en demanda de mejoras laborales y salariales para acercarse a los beneficios que reciben los casi 20,000 trabajadores de planta de Codelco, que tienen salarios y condiciones muy por encima del promedio de los trabajadores chilenos.
En servicio para la estatal, los tercerizados sumaban este martes casi 45,000 trabajadores.
Como medida de presión, los huelguistas han bloqueado los caminos de acceso a distintos yacimientos de Codelco, levantado barricadas incendiarias y se han enfrentado con la policía.
En el marco de estas protestas, el viernes pasado un trabajador murió en las cercanías de la mina de El Salvador (norte) tras ser impactado por una bala de la policía que intentaba despejar el camino de acceso al yacimiento.
La estatal afirmó que rechaza las manifestaciones violentas y aseguró que no está en posición de ampliar los beneficios a los trabajadores contratistas, ante una caída en el precio internacional del metal, que se cotiza en su menor valor en seis años, en medio de una desaceleración de la economía mundial.
“Si bien es cierto que Codelco aún puede sustentar sus costos, ya nos queda un margen estrechísimo para poder rentabilizar los activos”, dijo más temprano el presidente ejecutivo de Codelco, sobre el adverso escenario en el precio internacional del metal, impactado principalmente por una menor demanda de China, su principal comprador mundial.
“El directorio está totalmente consciente que no puede, definitivamente, en estas circunstancias, satisfacer las expectativas que pudiesen tener los actuales personas que están en huelga”, agregó el ejecutivo.

