- Nombramiento estratégico: Millie Paredes (30 años en minería, MBA Cornell, paso por Antamina) es CFO de Lion Copper & Gold efectivo 22 de junio 2026
- Proyecto crítico: Yerington (Nevada) es uno de los proyectos cupríferos más relevantes de América del Norte en fase decisiva hacia producción
- Contexto geopolítico: Cobre en Nevada es ahora infraestructura de defensa, transición energética y soberanía tecnológica en agenda Trump
- Estructura financiera: Earn-in Agreement con Nuton LLC (plataforma de tecnologías de procesamiento de Rio Tinto) respalda la transición comercial
Millie Paredes llega a Lion Copper & Gold Corp. con credenciales que pocas juniors del mercado canadiense podrían permitirse desestimar: tres décadas en minería internacional, paso por Antamina y BHP Tintaya en Perú, formación técnica en geología económica, un MBA de Cornell y experiencia directa en transiciones hacia producción comercial. Su nombramiento como CFO y Secretaria Corporativa de la compañía con cotización en CSE (LEO) y OTCQB (LCGMF), efectivo el 22 de junio de 2026, no es un movimiento de relleno administrativo. Es una señal de que el Proyecto Yerington, en Nevada, está entrando en una fase donde el perfil financiero de quien maneja los números importa tanto como los propios números.
- Yerington: cobre en el corazón del cinturón que Washington quiere controlar
- El perfil que Lion necesitaba — y por qué importa ahora
- El entorno macroeconómico que enmarca el nombramiento
- La sucesión y lo que señala sobre la dirección estratégica
- Lo que viene para una junior con un activo estratégico en el momento correcto
Yerington: cobre en el corazón del cinturón que Washington quiere controlar
El Proyecto Yerington no es una apuesta menor. Se trata de uno de los proyectos cupríferos en desarrollo más relevantes de América del Norte, ubicado en Lyon County, Nevada — un estado que concentra más del 70% de la producción aurífera de Estados Unidos y que se posiciona como núcleo estratégico de la agenda de minerales críticos de la administración Trump. El cobre, en ese contexto, ya no es solo un metal industrial: es infraestructura de defensa, transición energética y soberanía tecnológica.
Lion avanza Yerington mediante un Earn-in Agreement con Nuton LLC, la plataforma de tecnologías de procesamiento de cobre que Rio Tinto lanzó precisamente para monetizar proyectos de sulfuros secundarios y minerales de baja ley que los métodos convencionales vuelven inviables. Que Rio Tinto haya apostado por Yerington a través de Nuton dice algo sobre el potencial del recurso. Que Lion necesite ahora un CFO con experiencia en capital markets, uplisting y transacciones estratégicas dice algo sobre el momento en que se encuentra la compañía.
El valor de la producción mineral de Estados Unidos alcanzó los US$112,000 millones en 2025, un incremento de 5.6% respecto al año anterior. Arizona domina la producción cuprífera nacional con 70% del volumen, pero Nevada presiona desde abajo con proyectos como el de Lion. El cobre estadounidense sigue siendo insuficiente frente a una demanda que el USGS estima crecerá entre 28% y 35% hacia 2035 por la electrificación de la economía y los requerimientos de la industria de defensa.
El perfil que Lion necesitaba — y por qué importa ahora
Paredes no llega a administrar. Llega a estructurar. Su paso más reciente como CFO de Mako Mining Corp. incluyó precisamente el tránsito hacia producción comercial: el momento más crítico para una junior, cuando los modelos financieros dejan de ser proyecciones y se convierten en compromisos ante inversionistas institucionales y reguladores bursátiles.
Antes, en Bellhaven Copper & Gold, lideró negociaciones de joint ventures, fusiones y evaluaciones económicas de activos minerales — exactamente el tipo de operaciones que un proyecto en fase de earn-in con una major como Rio Tinto puede detonar en cualquier momento. Y más atrás, en Rio Tinto U.S. Borax, Intel y Hewlett-Packard, construyó el músculo de gobernanza corporativa y planeación estratégica que las empresas de exploración y desarrollo raramente tienen en sus equipos de finanzas.
Lo que hace distinto su perfil — y lo que lo vuelve estratégicamente valioso para Lion — es la combinación inusual de formación técnica geológica con ejecución financiera. Paredes comenzó su carrera estimando reservas de mena en Antamina y BHP Tintaya, dos de las operaciones cupríferas más complejas de Sudamérica. Entiende la geología que subyace a los números, no solo los números. Eso importa cuando hay que defender un recurso ante analistas de Toronto o inversionistas en Nueva York que preguntan por dilución, recuperación metalúrgica o sensibilidad al precio del cobre.
El entorno macroeconómico que enmarca el nombramiento
Las juniors cupríferas en Nevada operan en un entorno macroeconómico que combina oportunidad y complejidad en partes iguales. Las importaciones netas de metales de Estados Unidos superaron los US$185,000 millones en 2025 — más del doble que el año anterior — en parte por un efecto de stockpiling anticipatorio ante la incertidumbre arancelaria generada por la política comercial de la administración Trump. Ese volumen de importación crea presión política para desarrollar producción doméstica, lo que favorece proyectos como Yerington. Pero también genera distorsiones en precios y flujos que complican la planeación financiera de mediano plazo.
El cobre en el London Metal Exchange ha oscilado entre rangos amplios en los últimos 18 meses, impulsado primero por expectativas de demanda china y luego moderado por señales mixtas de la manufactura global. Para un proyecto en fase de desarrollo, esa volatilidad no es necesariamente letal — las evaluaciones de viabilidad se modelan sobre rangos de precio, no sobre un número fijo — pero sí exige un CFO que sepa comunicar esa variabilidad a inversionistas sin erosionar confianza en el activo.
Además, el Plan de Minerales Críticos México-EUA firmado en febrero de 2026 reconfiguró parcialmente la geografía de las cadenas de suministro cupríferas en América del Norte. Proyectos en Nevada y Arizona compiten ahora con activos transfronterizos bajo un marco de integración que favorece la producción regional y puede acelerar flujos de capital institucional hacia juniors con recursos bien definidos y equipos con credibilidad en mercados públicos.
La sucesión y lo que señala sobre la dirección estratégica
La salida de Lei Wang — quien pasa a un rol de asesora — fue manejada con cuidado en el comunicado de John Banning. El CEO reconoció explícitamente sus contribuciones en reporte financiero, gobernanza y cumplimiento regulatorio durante una etapa de desarrollo importante. El lenguaje no es protocolo vacío: Wang construyó la infraestructura de cumplimiento que permite ahora a Paredes enfocarse en la parte ofensiva del trabajo financiero.
La transición refleja un patrón común en juniors que maduran: el CFO de la fase de exploración y cumplimiento es distinto al CFO de la fase de financiamiento estructurado, acceso a capital institucional y evaluación de transacciones estratégicas. Lion parece haber tomado esa decisión con deliberación, no por urgencia.
Banning fue explícito en señalar que Paredes apoyará tanto el avance de Yerington como “la evaluación de futuras oportunidades estratégicas.” Esa segunda parte del mandato es la que merece atención. Un earn-in con Nuton LLC puede evolucionar hacia una joint venture más profunda, hacia una transacción de fusión o hacia un proceso de uplisting en TSX o NYSE American que amplíe el acceso a capital. Cualquiera de esos caminos requiere exactamente el tipo de experiencia que Paredes lleva consigo.
Lo que viene para una junior con un activo estratégico en el momento correcto
Nevada no es Sonora ni es Atacama, pero en el mapa de la política de minerales críticos de Washington, los tres tienen el mismo valor estratégico: son fuentes de cobre que el gobierno quiere ver en producción antes de que la demanda supere estructuralmente a la oferta disponible. Freeport-McMoRan produce más de un millón de toneladas anuales desde Arizona, pero la brecha entre demanda proyectada y capacidad instalada abre espacio para proyectos de desarrollo que, hace cinco años, habrían tardado una década en conseguir financiamiento.
Lion Copper & Gold no es Freeport. Todavía. Pero tiene un activo en el lugar correcto, una estructura de earn-in con una major que valida el recurso y ahora un equipo financiero cuyo historial sugiere que la compañía está pensando en serio en los próximos pasos. El nombramiento de Paredes es la pieza más visible de ese reposicionamiento. No garantiza nada — ningún nombramiento lo hace — pero sí cambia el peso específico de la compañía ante quienes tienen que decidir si escriben un cheque o no.
En un sector donde la credibilidad del equipo directivo mueve tanto capital como la calidad del recurso, ese peso específico no es un detalle menor.

