La mina Zaldívar, ubicada en el norte de Chile y operada por Antofagasta Minerals, enfrenta una situación crítica: si no obtiene los permisos necesarios antes del 31 de mayo de 2025, deberá proceder con un cierre temporal. Este proyecto de US$1,200 millones busca extender la vida útil del yacimiento hasta 2051.
Un proyecto estratégico en riesgo
Antofagasta Minerals presentó en junio de 2023 una solicitud para ampliar la operación de la mina Zaldívar. Sin embargo, a pocos días del vencimiento del plazo, la empresa aún no ha recibido la aprobación del Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) para los permisos de explotación minera y extracción de agua. De no obtenerlos, se activará un plan de cierre temporal del yacimiento.
Impacto económico y social
La mina Zaldívar emplea directamente a unas 4,000 personas. Su cierre temporal no solo afectaría a los trabajadores, sino también a las comunidades locales y a la economía regional. Además, la producción de cobre de la mina es significativa, con unas 80,000 toneladas anuales.
Desafíos en el proceso de permisos
El proceso para obtener permisos en Chile puede ser complejo, requiriendo más de 200 autorizaciones de distintas entidades estatales. Esta burocracia ha sido objeto de críticas por parte de la industria minera, que aboga por una reforma que agilice los trámites sin comprometer los estándares ambientales.
Perspectivas y soluciones
El gobierno chileno ha mostrado interés en reformar el sistema de permisos para proyectos mineros. Sin embargo, los cambios aún están en discusión y no se han implementado medidas concretas que puedan beneficiar a corto plazo a proyectos como Zaldívar.
La situación de la mina Zaldívar es un ejemplo de los desafíos que enfrenta la industria minera en Chile. La necesidad de equilibrar el desarrollo económico con la protección ambiental y la eficiencia administrativa es crucial para el futuro del sector.

