Torex Gold arrancó 2026 con un mensaje claro al mercado: quiere capitalizar el nuevo perfil del Complejo Morelos, en Guerrero, con más volumen, más disciplina de costos y más exploración. La minera canadiense publicó su guía operativa para 2026 y, al mismo tiempo, ajustó su perspectiva de producción a cinco años. La compañía también puso cifras precisas sobre el capital que planea invertir y sobre los supuestos de precios que sostienen su modelo.
La guía para 2026 apunta a una producción de 420,000 a 470,000 onzas equivalentes de oro, antes de deducciones pagables. La empresa estima ventas de 410,000 a 460,000 onzas AuEq después de esas deducciones. Torex desglosó ese rango en 320,000 a 365,000 onzas de oro, 2.2 a 2.5 millones de onzas de plata, y 60 a 65 millones de libras de cobre.
El incremento que la empresa espera para 2026 tiene un motor operativo: un año completo con Media Luna aportando al sistema, más una minería más estable a mitad de año. Torex también cuenta con tasas relativamente consistentes en ELG Underground. En su lectura, esa combinación eleva el piso de producción frente a 2025.
En costos, Torex proyecta un AISC de US$1,750 a US$1,850 por onza AuEq vendida en 2026. La compañía liga el aumento moderado frente a 2025 con un efecto poco intuitivo: precios más altos presionan regalías y algunos pagos asociados a acceso a tierra. También incorpora un tipo de cambio de 19 pesos por dólar como supuesto para el año.
Ese punto merece lectura fina, porque explica parte del “ruido” que muchos lectores ven cuando suben los metales y, aun así, los costos aparentan subir. Torex reconoce que los precios fortalecidos elevan componentes variables como regalías y participación de utilidades. Aun con ese viento en contra, la empresa confía en el efecto de escala y en mayores volúmenes de venta.
La guía de 2026 usa supuestos de US$4,000 por onza de oro, US$45 por onza de plata y US$4.90 por libra de cobre. Torex subraya que esos supuestos quedan por arriba de los promedios de los primeros nueve meses de 2025. Con esa base, la compañía espera una expansión de márgenes y, por extensión, más flujo libre.
Aquí entra un matiz que, desde México, conviene poner sobre la mesa. El flujo no llega “parejo” durante el año, aunque la operación marche bien. Torex recuerda que en el primer trimestre paga el impuesto minero mexicano de 8.5%, además de un ajuste de ISR corporativo. Luego, en el segundo trimestre, llega el PTU. Ese calendario suele apretar la caja al inicio, incluso en ciclos buenos.
En inversión, la empresa guía un gasto de capital total de US$285 a US$305 millones para 2026. El componente de sostén suma US$120 a US$130 millones e incluye arrendamientos por US$25 millones y perforación por US$15 millones. El bloque no sustentante queda en US$165 a US$175 millones, con US$100 a US$105 millones enfocados en Media Luna North, antes conocida como EPO.
Torex también actualizó el costo total estimado de Media Luna North a US$108 a US$113 millones, al incorporar desembolsos previos. La empresa atribuye buena parte del incremento frente a una estimación de 2024 a la decisión de comprar flota minera, además de ajustes de diseño e inflación. Ese dato importa porque pone el debate en el terreno correcto: hoy la confiabilidad del plan vale tanto como el costo.
La compañía sumó un proyecto de optimización con lectura inmediata para productividad. En 2026, Torex planea construir una banda transportadora superficial que conecte el sistema del Túnel Guajes con la trituradora Guajes. La empresa estima que el cambio reducirá costos de re-manipulación en más de un dólar por tonelada de mineral de Media Luna. Torex prevé recuperar la inversión en alrededor de tres años y calcula un costo de US$9 millones.
En paralelo, Torex colocó la exploración en el centro de su narrativa financiera. La empresa presupuestó US$77 millones para exploración y perforación en 2026, su mayor inversión histórica en ese rubro. El programa contempla 148,500 metros de barrenación, con el paquete más grande en Morelos.
El detalle que más interesa en México va más allá del monto. Torex vuelve a insistir en la lógica de “reponer y crecer” reservas cerca de la planta, porque ese enfoque suele proteger costos y reduce riesgo logístico. La empresa destina recursos relevantes a ELG Underground y al clúster Media Luna, y también empuja blancos regionales como Atzcala y El Naranjo. Ese trabajo, si confirma huella mineralizada, puede sostener la narrativa de continuidad que Torex repite hasta 2030.
La actualización del horizonte 2026–2030 mantiene un rango anual de 420,000 a 470,000 onzas AuEq producidas, con ventas de 410,000 a 460,000 onzas AuEq. Torex prevé menos oro después de 2026, pero compensa con más plata y cobre, tras la primera producción de Media Luna North hacia finales de 2026. En el punto medio del plan, Torex atribuye 74% de las ventas AuEq al oro, 20% al cobre y el resto a la plata.
Ese cambio en mezcla tiene implicaciones positivas que a veces pasan desapercibidas. Más cobre y plata pueden actuar como “amortiguador” cuando el oro pierde ritmo, y además empujan créditos por subproducto. Torex incluso publica un AISC en base por subproductos para facilitar comparaciones y lo coloca entre US$1,190 y US$1,240 por onza de oro vendida, bajo su guía de producción aurífera. Ese número mejora frente al nivel que reportó en 2025 a septiembre, según la propia compañía.
Fuera de Guerrero, Torex mantiene activos que también hablan del mapa minero mexicano. La empresa contempla inversión en Los Reyes, en Sinaloa, con un programa que incluye perforación y estudios económicos. Torex condiciona el reinicio de la perforación a condiciones de seguridad que permitan operar. Ese párrafo, breve, refleja un tema estructural: el riesgo operativo en algunas regiones pesa tanto como la geología.
La compañía también sostiene opciones tempranas en Chihuahua, con Batopilas y Guigui, y proyectos en Nevada, Estados Unidos. Para México, ese portafolio tiene una lectura doble. Por un lado, diversifica riesgo y crea alternativas de crecimiento. Por otro, refuerza la idea de que el país todavía atrae gasto exploratorio cuando la empresa ve continuidad regulatoria y acceso operativo razonable.
En el plano local, el anuncio vuelve a colocar a Morelos como un activo clave para México. Torex describe su operación en Guerrero como el mayor productor de oro individual del país, con una planta central que procesa mineral de ELG y Media Luna. En términos de derrama, esa escala suele traducirse en empleo formal, contratos para proveedores regionales y consumo de servicios industriales. También eleva la exigencia: comunidades y autoridades piden resultados visibles en gestión ambiental, seguridad y beneficios compartidos.

