Capstone Copper reconfigura su hoja de ruta en Chile al acordar con Orion Resource Partners la venta de una participación del 25 % en los proyectos Santo Domingo y Sierra Norte por hasta 360 millones de dólares. Este movimiento reduce el compromiso financiero inmediato de Capstone y le otorga mayor flexibilidad para enfocar recursos en otros desarrollos dentro del distrito Mantoverde–Santo Domingo en la región de Atacama.
Orion desembolsará 225 millones después de que se apruebe la decisión final de inversión para Santo Domingo, aportará otros 75 millones en los primeros seis meses y sumará hasta 60 millones adicionales condicionados al cumplimiento de metas técnicas del proyecto. Además, comprará acciones nuevas de Capstone por 10 millones a un precio con una prima del 5 %, fortaleciendo el flujo de efectivo disponible para avanzar en la exploración y desarrollo de ambos proyectos.
El director general de Capstone, Cashel Meagher, calificó a Santo Domingo como un pilar de crecimiento transformacional, destacando su bajo coste proyectado y su cercanía de apenas 35 kilómetros con la mina Mantoverde, que ya opera en la zona. Meagher también anunció que el mismo equipo que construyó Mantoverde será el encargado del desarrollo y arranque de Santo Domingo, lo que da confianza a inversionistas y comunidades locales sobre la continuidad técnica del proyecto.
La operación permite que Capstone reduzca su aporte patrimonial estimado para Santo Domingo a unos 400 millones de dólares, una cifra más manejable considerando las obligaciones pro rata y el financiamiento previsto. Capstone mantiene una opción de recompra para recuperar la totalidad del proyecto una vez que entre en producción comercial, bajo condiciones que garantizan un retorno definido para Orion. Tras el cierre del acuerdo, la participación de Orion en Capstone aumentará del 11,9 % al 12 %.
Analistas de Jefferies advierten que la operación podría estar valorada con cierto descuento, posiblemente por los riesgos jurisdiccionales, la complejidad técnica del proyecto y la cláusula de recompra. Estiman que el valor neto de Santo Domingo ronda los 1 600 millones de dólares, lo que ubicaría la participación de Orion en 408 millones. Así, el precio inicial de 225 millones reflejaría un múltiplo de 0,6× P/NAV, que podría subir a 0,7× si se incluyen pagos contingentes. La comparación más desfavorable se hace con la transacción de Hudbay Minerals, que vendió un 30 % de Copper World en Estados Unidos a Mitsubishi por 600 millones de dólares, con múltiplos más altos.
Más allá de los números, el contexto político y ambiental de Chile influye. El país exige estándares ambientales rigurosos y procesos de participación comunitaria en la región de Atacama. Las empresas mineras han aprendido que la licencia social y la estabilidad regulatoria pueden definir la viabilidad económica de los proyectos. Sin embargo, Chile sigue siendo una de las jurisdicciones más confiables de Sudamérica, con infraestructura, capital humano y reglas claras que dan certidumbre a las inversiones.
Para Capstone, el acuerdo con Orion representa una inyección de capital sin diluir excesivamente su control ni su enfoque estratégico. Le permite avanzar sin comprometer recursos desproporcionados y acelerar otros proyectos en su portafolio regional. Orion, por su parte, refuerza su posición en el mercado del cobre en un momento clave para la transición energética mundial. Su apuesta por el cobre chileno confirma el atractivo del país en un contexto global de demanda creciente de metales críticos.
La cláusula de recompra resulta especialmente interesante. Capstone podrá recuperar el control total de Santo Domingo cuando el proyecto alcance madurez operativa y estabilidad de flujos. Esta estrategia permite a la compañía conservar su visión de largo plazo, mientras comparte los riesgos iniciales con un socio financiero sólido.

