Sudáfrica inicia una nueva etapa estratégica al unirse a un esfuerzo internacional para promover y defender el valor de los diamantes naturales. Lo hace mediante la aprobación por parte del gabinete de una contribución del 1 % sobre los ingresos anuales de las empresas mineras de diamantes en bruto, destinada a financiar acciones de difusión y posicionamiento global.
Esta iniciativa surge como respuesta directa al fuerte avance de los diamantes sintéticos, particularmente entre consumidores jóvenes que valoran su menor impacto ambiental y su menor precio. Sudáfrica, siendo el sexto productor mundial por volumen, enfrentó en 2024 una leve caída en producción —‑0,9 % hasta 5,8 millones de quilates—, mientras que las ventas cayeron 21 % hasta lograr 13 mil millones de rand (equivalentes a unos 731 millones de dólares).
El ministro Gwede Mantashe resumió la situación con crudeza: “Los diamantes creados en laboratorio se están comiendo nuestro almuerzo”. Subrayó la urgencia de una campaña de marketing efectiva para reencantar a los consumidores con la autenticidad de los diamantes naturales.
Uno de los ejes de esta estrategia es la colaboración internacional. En junio, varios países africanos productores, organismos sectoriales y De Beers firmaron un acuerdo encabezado por el Natural Diamond Council, mediante el cual se comprometieron también a aportar el 1 % de sus ingresos anuales por ventas de diamantes en bruto para este propósito promocional.

