En un movimiento clave para el futuro del litio en Chile, la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CChEN) aprobó una solicitud de la estatal Codelco que le permitirá, junto con SQM, explotar litio en el Salar de Atacama desde 2031 hasta 2060. Esta decisión habilita una nueva etapa de producción en el yacimiento más importante del país, con volúmenes que podrían alcanzar las 330,000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE).
¿Qué aprobó exactamente la CChEN?
Codelco, a través de su filial Minera Tarar, recibió autorización para extraer entre 2.5 y 3.02 millones de toneladas de litio metálico equivalente (LME) en ese periodo. Parte de la cuota podría adelantarse a 2029 para evitar una caída de producción entre 2030 y 2031. Este volumen asegura continuidad en las operaciones tras el fin del contrato actual de SQM en 2030.
La CChEN interviene debido a una antigua regulación de 1979 que considera al litio un recurso estratégico vinculado a procesos nucleares. Pese a que el litio ya no se emplea directamente en energía nuclear, esta normativa sigue vigente.
Alianza Codelco–SQM: una asociación público-privada sin precedentes
Bajo la nueva estructura, Codelco obtendrá el control mayoritario de la operación desde 2031. Durante el periodo 2025–2030, la gestión quedará en manos de SQM, pero ambas empresas ya trabajan como una sola entidad en lo operativo. El plan busca aumentar producción sin alterar el ecosistema, enfocándose en tecnologías de menor impacto ambiental.
Este acuerdo recibió en abril de 2025 el visto bueno de la Fiscalía Nacional Económica, bajo ciertas condiciones para evitar prácticas monopólicas y asegurar la libre competencia.
Beneficios para Chile
Esta alianza marca la primera vez que el Estado chileno participa directamente en la producción de litio. Además, posiciona al país como un líder sólido en el mercado global, junto a Australia y Argentina. Codelco y SQM estiman que podrán producir a menor costo, resistiendo mejor las caídas de precio que afectan a productores menos eficientes.
Obstáculos aún en el camino
Aunque el aval de la CChEN es crucial, aún quedan por resolver:
- Permisos ambientales: La mayor parte de la cuota requiere una nueva Resolución de Calificación Ambiental.
- Aprobación del regulador chino: Vital para comercializar con empresas asiáticas.
- Consulta indígena: Ocho sesiones ya se han celebrado con comunidades atacameñas.
- Presión política interna: La oposición cuestiona la transparencia del acuerdo y su distribución de beneficios.
La autorización de la CChEN representa un paso estratégico para asegurar la soberanía del litio chileno y fortalecer la transición energética global. Pese a los desafíos, el acuerdo entre Codelco y SQM ofrece una oportunidad histórica para que Chile avance hacia un modelo de desarrollo más sostenible, equitativo y competitivo.

