Tras redefinir su estrategia luego de las sanciones en Rusia, Solidcore Resources —antes Polymetal International— está reconfigurando su posición en el mercado aurífero global. La minera, ahora enfocada exclusivamente en Kazajistán, planea emitir bonos en mercados del Golfo para financiar un ambicioso programa de inversiones valorado en hasta 350 millones de dólares.
Reinventarse tras la salida de Rusia
Solidcore vendió sus activos rusos en 2024, los cuales representaban el 70% de su producción total, debido a las sanciones de Estados Unidos. Esta operación forzada llevó a la empresa a rediseñar su plan estratégico desde cero.
Con sede en Kazajistán y participación accionaria mayoritaria de Mercury Investments —el fondo soberano de Omán—, Solidcore ha emergido con un nuevo enfoque centrado en sostenibilidad, crecimiento local y diversificación de financiamiento.
Vitaly Nesis, CEO de Solidcore, explicó:
“El principal resultado estratégico de 2024 fue el lanzamiento de nuestro programa de inversión a largo plazo. Hemos vuelto a empezar con energía renovada.”
Bonos y sukuk: puente financiero hacia el Golfo
Como parte de su reestructuración, Solidcore está evaluando seriamente la emisión de bonos tradicionales y sukuk (bonos islámicos) en mercados del Golfo como Dubái, Abu Dabi y Mascate. Según Nesis, están trabajando estrechamente con agencias calificadoras para lograr una emisión atractiva y confiable para los inversionistas.
El CEO destacó que aún no se descartan otras formas de financiamiento, como préstamos bancarios o incluso la emisión de nuevas acciones. No obstante, los bonos representan una vía estratégica para fortalecer la presencia de Solidcore en Medio Oriente, una región con creciente apetito por inversiones sostenibles y ligadas a recursos naturales.
Proyectos clave: oro y estaño para diversificar
El nuevo programa de inversión de Solidcore tiene como punta de lanza el proyecto Syrymbet, considerado el mayor desarrollo de estaño en Kazajistán, con una inversión estimada de 250 millones de dólares. La empresa planea convertirlo en un productor de clase mundial en un momento donde la demanda por estaño, clave en tecnologías electrónicas, va en aumento.
Otro proyecto relevante es Tokhtar, un yacimiento de oro ubicado al norte del país. Aunque aún está en fase de exploración, las estimaciones preliminares sitúan su inversión entre 50 y 100 millones de dólares.
A mediano plazo, Solidcore busca duplicar su producción hasta alcanzar 1 millón de onzas equivalentes de oro para 2029. Este crecimiento estará sustentado en la expansión de su hub metalúrgico en Ertis, que permitirá procesar minerales refractarios mediante oxidación a presión, aumentando significativamente los márgenes operativos.
Estrategia conservadora ante volatilidad del oro
Aunque 2024 fue un año récord para el oro y Solidcore casi duplicó su utilidad neta, Nesis se mostró cauto respecto a las proyecciones de precios.
“No creemos que los precios actuales del oro se mantendrán a mediano plazo. Por eso, planificamos de manera conservadora”, afirmó.
Esta política de prudencia incluye también la decisión de no repartir dividendos mientras una parte de las acciones de la empresa permanezca bloqueada en el Depositario Nacional de Liquidaciones de Rusia (NSD), sujeto a sanciones.
Crecimiento con visión regional
Más allá de sus proyectos en Kazajistán, Solidcore ya está evaluando adquisiciones estratégicas en países vecinos como Uzbekistán y Omán. El objetivo es ampliar su huella regional y diversificar riesgos, tanto geográficos como minerales.
La empresa está dando sus primeros pasos en el terreno de fusiones y adquisiciones, lo que marca un cambio relevante en su perfil como operador tradicionalmente enfocado en desarrollo orgánico.
Además, Solidcore ha asegurado recientemente un financiamiento de 100 millones de dólares del Banco de Desarrollo Euroasiático y un préstamo adicional de 60 millones del Banco CenterCredit. Ambos fondos estarán destinados a proyectos de eficiencia energética y reducción de emisiones, confirmando la nueva vocación sostenible de la empresa.
Minería responsable como eje estratégico
Solidcore está comprometida con una minería moderna, que respeta los estándares ambientales y sociales internacionales. Su enfoque incluye:
- Reducción de emisiones mediante tecnologías limpias en procesamiento mineral.
- Programas de capacitación y empleo local en comunidades cercanas a los proyectos.
- Inversión en infraestructura comunitaria y salud en zonas mineras.
Este modelo no solo fortalece la aceptación social, sino que también posiciona a la empresa como un actor atractivo para fondos ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), que son clave en los mercados de capital actuales.

