Los precios del cobre subieron el martes en Londres, impulsados por las expectativas de estímulo en China, el mayor consumidor mundial de metales. Este aumento se produce en un contexto de mejora en la actividad fabril del gigante asiático, según los últimos datos.
El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) experimentó un incremento del 0,1%, alcanzando los 8,564 dólares por tonelada métrica. Paralelamente, el contrato de cobre para febrero en la Bolsa de Futuros de Shanghái (SHFE) cerró a 68,960 yuanes (9,666,52 dólares) por tonelada métrica, manteniéndose casi plano.
Este comportamiento del mercado se ve influenciado por varios factores clave. La actividad de las fábricas chinas, según un sondeo del sector privado, se aceleró en diciembre. Sin embargo, otro sondeo indicó una contracción de la actividad manufacturera por tercer mes consecutivo, sugiriendo la necesidad de nuevas medidas de estímulo. La industria manufacturera, siendo uno de los principales consumidores de metales industriales, juega un papel crucial en la determinación de los precios.
Además, los precios del cobre se vieron respaldados por las bajas existencias en los almacenes de la SHFE, que se situaron en 30,905 toneladas a finales de año, reflejando más de la mitad del nivel de existencias a finales de 2022. Este descenso en las existencias puede atribuirse a varios factores, incluyendo la gestión de la oferta y la demanda, así como las políticas económicas y comerciales globales.
Por otro lado, el índice dólar, mostrando firmeza, ejerció una ligera presión sobre los precios de los metales. Esto se debe a que un dólar fuerte encarece los metales que cotizan en esta divisa para los tenedores de otras monedas.
En cuanto a otros metales básicos en la LME, se observaron tendencias mixtas. El aluminio operaba casi sin cambios, mientras que el níquel y el estaño mostraron un ligero aumento. El zinc y el plomo, en cambio, experimentaron una baja. Esta diversidad en el comportamiento de los precios refleja la compleja interacción entre diversos factores económicos y de mercado.
En la SHFE, el aluminio y el plomo mostraron aumentos notables, mientras que el níquel y el estaño experimentaron una ligera disminución. El zinc, por su parte, mostró un aumento moderado.
Un punto destacado es el contrato de alúmina para febrero en la SHFE, que subió un 8% debido a la preocupación continua por el suministro de bauxita del principal productor, Guinea. Esta situación subraya la importancia de factores geopolíticos y de suministro en la determinación de los precios de los metales.

