Uno de los gigantes mundiales de la minería, Rio Tinto Group, planea inyectar unos $920 millones de dólares en sus operaciones de cobre de Kennecott en Utah, en un esfuerzo por impulsar su oferta en Norteamérica. Esta maniobra estratégica se produce en respuesta a la creciente demanda de cobre que se espera que se dispare en los próximos años debido a la transición energética global.
Inversión Estratégica para Impulsar la Oferta de Cobre
Rio Tinto anunció una inversión de $498 millones de dólares para desarrollar una mina subterránea e infraestructuras en la zona de North Rim Skarn. Se espera que esta inversión genere aproximadamente 250,000 toneladas adicionales de cobre en la próxima década. La producción en la nueva operación comenzará en 2024 y se espera que aumente en los dos años siguientes, según un comunicado de la compañía.
Clayton Walker, director de operaciones de Rio Tinto Copper, dijo en una declaración: “Estamos invirtiendo para construir una mina subterránea de clase mundial en Kennecott y fortalecer nuestras instalaciones de procesamiento para satisfacer la creciente demanda de cobre en los Estados Unidos.”
Inversiones Adicionales en la Fundición y la Refinería
Además de la nueva mina, Rio Tinto también anunció planes para reconstruir la fundición de Kennecott, con una inversión de $300 millones de dólares destinados a la instalación de un nuevo horno. También se invertirán otros $120 millones de dólares para mejorar la estructura de los tanques de la refinería de Kennecott y actualizar su circuito de flotación de molibdeno. Esta decisión estratégica no sólo refuerza la posición de la compañía en la industria del cobre, sino que también representa una fuerte inversión en la transición energética de Norteamérica.

