La última jornada ha registrado una caída en los precios del oro a mínimos no vistos en más de tres meses. Esta tendencia responde a una serie de factores, siendo los más destacados los positivos datos económicos provenientes de Estados Unidos y las expectativas generadas por el discurso del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
El Factor de los Datos Económicos de EE.UU
El oro al contado cayó un 0,4% a 1,906,49 dólares por onza a las 1148 GMT, alcanzando su nivel más bajo desde mediados de marzo. De igual manera, los futuros del oro estadounidense registraron una caída del 0,4% a 1,915,50 dólares.
Estos datos son una clara señal de cómo los indicadores económicos positivos de Estados Unidos están afectando al mercado del oro. Como apuntó Giovanni Staunovo, analista de UBS, “Los buenos datos económicos de Estados Unidos siguen siendo un factor adverso para el metal dorado, ya que es probable que los funcionarios de la Fed sigan reiterando su tono agresivo”.
Además, los recientes indicadores apuntan a una sólida economía estadounidense. La confianza de los consumidores en este país ha aumentado a su nivel más alto en casi un año y medio, mostrando un renovado optimismo en el mercado laboral. Asimismo, el gasto empresarial se mantuvo estable en mayo, lo que indica una base sólida en la economía a pesar de los temores a una recesión.
El Discurso de Jerome Powell: Una Cita Crucial para los Inversores
En este contexto, los inversores se han posicionado de cara al discurso que Jerome Powell pronunciará en un foro del Banco Central Europeo en Portugal. Es muy probable que el presidente de la Reserva Federal mantenga su tono agresivo, aludiendo a que los costos de endeudamiento aún pueden subir hasta medio punto porcentual a finales de este año.
Las elevadas tasas de interés pueden disuadir a los inversores de invertir en oro, ya que este no rinde intereses. Como señaló Harshal Barot, consultor senior de Metals Focus, “Cada vez vemos más indicios de que Estados Unidos puede eludir una recesión manifiesta (…) Nuestras previsiones apuntan a que el oro caerá más cerca de los 1,850 dólares este año, basándonos en esta hipótesis y en que las tasas de interés podrían mantenerse más altas durante algo más de lo que esperaba el mercado”.

