La jornada del martes en la bolsa británica fue un claro reflejo del poder del mercado chino y su impacto global. El índice FTSE 100 (.FTSE) cerró con un alza de 0.1%, mientras que el índice FTSE 250 (.FTMC), de mayor enfoque en el mercado doméstico, aumentó en un 0.5%. Este movimiento al alza fue posible gracias al optimismo generado por los pronósticos económicos de China y el auge en los precios de los metales.
El Primer Ministro chino, Li Qiang, anunció durante el Foro Económico Mundial en Tianjin que el crecimiento económico del país en el segundo trimestre será superior al del primero. Además, señaló que el país está en camino de cumplir su objetivo de crecimiento anual del 5%. Estas declaraciones impulsaron la confianza en las economías emergentes y los mercados que se benefician de su crecimiento.
La minería al alza gracias al aumento de los precios de los metales
La noticia de un crecimiento económico chino más robusto no fue el único factor que impulsó al mercado británico. La minería, específicamente las mineras de metales industriales y de metales preciosos, también tuvo un papel relevante en el alza del FTSE. Con el aumento de los precios del cobre y del oro, las mineras sumaron un 0.4% y un 1.1% respectivamente.
Sin embargo, no todo es color de rosa en la economía británica. Pese al buen desempeño de las acciones expuestas a China y la minería, el FTSE 100, índice con fuerte peso de las exportaciones, está en camino de registrar pérdidas trimestrales. La causa es la combinación de un repunte en la inflación nacional y las continuas subidas de los tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra. Esto ha reducido el apetito por el riesgo entre los inversores, poniendo presión sobre el mercado.
Pese a las adversidades, hay claros indicadores de que la economía británica sigue siendo resiliente. La renta variable británica se mantiene robusta y es probable que continúe así en el futuro previsible. Al mismo tiempo, la interconexión global demuestra que eventos en mercados tan distantes como China pueden tener un impacto directo en el rendimiento de las bolsas a nivel mundial.

