Idemitsu Kosan Co., la gigante petrolera japonesa, ha dado un paso decisivo en su camino hacia la transición a la energía verde. El viernes anunció que ha aumentado su participación en la empresa australiana de litio Delta Lithium Limited (DLI) hasta el 15%, expandiéndose en la industria de los metales raros, esenciales para esta nueva era energética.
Este movimiento estratégico surge en medio de un impulso global por parte de los fabricantes de automóviles para electrificar sus flotas. La demanda creciente de baterías eléctricas ha desencadenado una auténtica carrera por asegurar suministros estables de litio y otros metales necesarios para su fabricación.
Para Japón, garantizar el suministro de estos minerales esenciales también se ha convertido en una pieza clave de su plan para alcanzar la neutralidad en emisiones de carbono para 2050. Además, espera que las energías renovables produzcan casi el 40% de su electricidad a finales de esta década.
El litio es un recurso crucial en esta ecuación energética. Idemitsu ha incrementado su participación en DLI desde el 2.3%, haciendo una inversión total que ahora asciende a 53 millones de dólares australianos ($36.44 millones USD). DLI está desarrollando dos proyectos de minas de litio en Australia Occidental, un país con una industria minera muy sólida y de riesgo geopolítico relativamente bajo.
Este crecimiento en la participación de Idemitsu en DLI muestra la seriedad con la que la empresa se está tomando su papel en la transición a la energía verde. Como apuntó Kohei Akatsuka, jefe de grupo del departamento de soluciones de carbón y energía de Idemitsu, “Estamos interesados en convertirnos en operadores de un proyecto de litio en el futuro”.
Los fondos adicionales serán destinados a avanzar en los estudios de exploración y desarrollo de los proyectos de litio de Ida y Yinnetharra. No obstante, aún no se ha establecido un cronograma para la producción.
Además de la inversión en DLI, Idemitsu también ha apostado por Vecco Group y Critical Minerals Group, que están desarrollando proyectos mineros de vanadio. Esta variedad de inversiones destaca el compromiso de la empresa con la diversificación de su cartera en minerales esenciales para la transición a la energía verde.
Japón no está solo en este camino. En abril, los países del G7 prometieron 13,000 millones de dólares en ayudas fiscales para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos. A medida que el mundo se desplaza hacia una economía más verde, es probable que veamos aún más inversión en este sector vital.

