Ford Motor Co. ha fortificado su posición en el mercado de vehículos eléctricos al cerrar una serie de acuerdos para adquirir litio, un recurso vital para la fabricación de estas unidades, desde proyectos que van desde Canadá hasta Chile.
Los acuerdos de Ford se realizaron con Albemarle Corp, el mayor productor mundial, la chilena SQM y la canadiense Nemaska Lithium, como se anunció el lunes. Estos acuerdos estratégicos llegan justo antes del segundo día de un evento para inversores, en el que se discutirá el plan de 50.000 millones de dólares de Ford para modelos eléctricos.
Aprovechando la política para impulsar la economía verde
Estos acuerdos buscan capitalizar la Ley de Reducción de la Inflación del Presidente Joe Biden, que ofrece incentivos para la fabricación de baterías y el abastecimiento de materiales provenientes de EE.UU. y sus aliados.
El costo y la disponibilidad de materiales cruciales para las baterías, como el níquel y el cobalto, han sido motivo de preocupación para los fabricantes de vehículos eléctricos desde hace años. Esta preocupación ha aumentado en los últimos meses debido a la creciente competencia por acuerdos de suministro con mineros y promotores de proyectos, y a las fuertes oscilaciones en los costos de las materias primas.
“La minería no es la limitación. Es realmente el procesamiento”, dijo Jim Farley, Consejero Delegado de Ford, quien argumenta que transformar materias primas como el litio y el níquel en materiales procesados es el “factor limitante”.
Ford y General Motors Co. han incluido pagos anticipados o préstamos en acuerdos recientes para acelerar el desarrollo de nuevos proyectos. El objetivo de Farley es convencer a los inversores de las ventajas de una estrategia destinada a aumentar la producción anual de vehículos eléctricos a 2 millones para finales de 2026.
Ford ha garantizado los suministros de litio y cobalto necesarios para esa expansión. Además, Ford ha llegado a un acuerdo de suministro con Energysource Minerals y ha acordado tomar una participación directa en una planta de baterías de níquel en construcción en Indonesia.
Las limitaciones de procesamiento también son políticas, según Farley, ya que el 80% del procesamiento se realiza en China. El CEO de Ford afirma que la “deslocalización del procesamiento será el principal factor de control de costes y también de política”.

