Las compañías mineras globales han hecho un gran esfuerzo por deshacerse de sus deudas: han vendido minas, despedido trabajadores y reducido gastos de cada rincón de sus negocios. Este año, el viento a favor de una recuperación de los precios de las materias primas está ayudando a estas empresas a pagar sus deudas más rápido de lo previsto.

Las señales de un balance más equilibrado llegaron en el momento justo para los inversionistas que han sufrido recientemente por un recorte de los dividendos debido a que las mineras han establecido como prioridad la reducción de sus cargas de deuda.

La década de auge de los precios de los commodities, liderado por el apetito de China, había animado a los ejecutivos a construir redes de minas, sistemas ferroviarios y puertos, además de realizar adquisiciones costosas para crecer. Al final de 2013, las cinco mayores mineras a nivel mundial tenían en sus libros una deuda neta combinada de casi US$120.000 millones, aproximadamente cinco veces más que una década antes.

Las preocupaciones sobre los niveles de deuda de las empresas del sector se intensificaron hace unos meses cuando Moody’s Investors Service redujo la calificación de crédito de gigantes como BHP Billiton y Rio Tinto PLC. La agencia incluso redujo la calificación de Anglo American PLC a nivel especulativo.

Sin embargo, el drástico aumento este año de los precios de algunos commodities ha dado un respiro a las mineras. Por ejemplo, el mineral de hierro ha subido 40%, mientras que los precios del carbón térmico han avanzado un tercio. Eso ha ayudado a mejorar el flujo de caja, lo que permite algunas reducciones de deuda.

Las acciones de las mineras han repuntado y los precios de los seguros contra la cesación de pagos, o CDS, han bajado. Los inversionistas respiran después de un período de pánico, aunque la mayoría advierte que estas empresas aún tienen camino por recorrer.

BHP, la minera más grande del mundo por valor de mercado, reportará sus resultados anuales el martes y se prevé que reitere su deseo de reducir la deuda.

Anglo American indicó el mes pasado que desde fin de 2015 su deuda neta había descendido de 37,7% a 35,4% de su capital accionario, una medida comúnmente usada del endeudamiento de las empresas. Rio Tinto redujo su proporción de endeudamiento de 24% a 23% durante el mismo período.

Anglo ha estado reestructurando su negocio con el fin de equilibrar sus finanzas. Planea vender más de la mitad de sus operaciones -incluido posiblemente el proyecto de mineral de hierro Minas Rio, en Brasil- para centrarse en diamantes, platino y cobre.

Pese a que la compañía reportó hace poco más de dos semanas una precipitosa pérdida en el primer semestre, su deuda neta se redujo de US$12.900 millones al final de 2015 a US$11.700 millones al 30 de junio de este año, gracias principalmente al recorte de costos.

“Anglo American no sólo debería cumplir su meta de deuda para fin de año [de menos de US$10.000 millones], sino que creemos que podría también alcanzar su objetivo de mediano plazo de US$6.000 millones en los próximos 18 meses”, dijo recientemente en una nota Canaccord Genuity.

BHP también ha hecho progreso en los últimos años, aunque ha enfrentado costos inesperados relacionados con la rotura de una presa de relaves en Brasil que opera a través de la empresa conjunta Samarco Mineração. El desastre, que cobró la vida de 19 personas y contaminó cientos de kilómetros de ríos, también ha golpeado a su socio Vale S.A., otra de las grandes mineras del mundo.

Los analistas prevén que BHP reporte el martes un ligero aumento de su deuda neta junto con la que podría ser su peor pérdida desde que la compañía fue formada en 2001 con la fusión de BHP Ltd. y Billiton PLC. Se espera que la minera divulgue una pérdida anual récord de casi US$5.800 millones.

Aun así, Credit Suisse proyecta que BHP reducirá su deuda neta de US$24.400 millones a fin de junio de 2015 a US$19.100 millones a mediados de 2018.

La deuda neta de Vale alcanzó los US$27.510 millones a fin de junio en comparación con US$25.230 millones al cierre del año pasado, aunque la compañía ha estado pagando deuda y vendiendo activos con el fin de alcanzar la meta de un pasivo neto de US$15.000 millones dentro de 18 meses que se trazó en febrero de este año.

La menor preocupación sobre las finanzas de las mineras se refleja en los costos más bajos de los CDS. El costo de proteger US$10 millones de deuda de BHP contra un default durante cinco años se redujo de US$225.000 al año en febrero a US$124.000 la semana pasada, según Markit.

Ha habido declives similares para otras empresas. En el caso de Vale, el costo cayó en más de la mitad, de casi US$1 millones al año en enero a US$415.000 la semana pasada, indica Markit. En tanto, el CDS para Rio Tinto descendió de US$279.000 en febrero a US$136.000 la semana pasada. Los mismos seguros para Glencore PLC, que este año apunta a reducir su deuda neta en hasta un tercio, se han desplomado de más de US$1 millón hace unos meses a aproximadamente US$250.000 ahora.

“No hay duda de que el mercado piensa que la deuda no es un problema” para Glencore, dice Nik Stanojevic, analista de renta variable en Brewin Dolphin, señalando la magnitud de la caída del costo de los CDS. Brewin Dolphin, una firma de gestión de patrimonio privado, posee acciones de Glencore.

De todas formas, algunos inversionistas dicen que esperan que las empresas mantengan como prioridad la reducción de deuda.

La recuperación de los mercados de materias primas ha sacado el problema “de la agenda, pero si China tiene otro tropiezo y los precios bajan entonces la gente se volverá a preocupar”, dice Andrew Lapping, vicedirector de inversión de Allan Gray, de Sudáfrica.

Reforma

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