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Regiones mineras aumentan campamentos como efecto de la desaceleración económica

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Chile.- Entre Atacama, Antofagasta y Tarapacá, cerca de 7.206 familias viven en tomas.

“Nos estamos organizando para ayudar a los que están sin trabajo, porque la situación ahora está difícil, hay mucha gente cesante y muy pocas posibilidades de encontrar algo”, dice Dangela Flores, secretaria del campamento Israel de Antofagasta, uno de los últimos en levantarse en el sector norte de Antofagasta y uno de los tantos ubicado en uno de los extremos de un cordón de tomas contiguas que se han levantado en lo alto de la ciudad.

Dangela, llegó a vivir junto a su familia hace un año y medio a Antofagasta y según cuenta, a los tres meses su esposo, un chofer de camión minero, quedó sin trabajo y tuvieron que emigrar al campamento.

La Región de Antofagasta registra un 8,3% de desocupación, la más alta de los últimos seis años. Algo que comienza a replicarse en las regiones vecinas: Atacama -con la cesantía más alta del país- y Tarapacá. Todas zonas mineras que en conjunto perdieron cerca de 23.500 empleos en dicha industria desde el 2012 -año que marcó el peak de ocupación directa- y que concentran 26 grandes yacimientos, los más importantes del país y los mayores productores del mundo.

Víctor Flores, encargado de campamentos del Gobierno Regional de Antofagasta, explica que “el aumento de estos asentamientos y familias en esta situación se da por la falta de terrenos y el déficit de viviendas que hay en la ciudad, lo que se vio incrementado con el auge de la minería, donde mucha gente llegó a la zona en busca de trabajo, y tuvo que emigrar a los campamentos (…) Con la desaceleración del sector no hay muchas posibilidades de salir de ellos”.

En las tres regiones el déficit habitacional es cercano a las 48 mil viviendas, de ellas, 27 mil pertenecen a Antofagasta.

Milko Zenteno, director de Techo Chile en la II Región agrega que “en las regiones nortinas se ha detectado un aumento considerable de familias en campamentos desde 2014 y unos de los factores que explica este fenómeno es la desaceleración minera”.

Más al norte en la Región de Tarapacá, en menos de un año se instalaron cuatro campamentos nuevos, con 800 familias en Alto Hospicio. Los asentamientos incluyen dos sitios en el sector La Pampa, al sur de Alto Hospicio, con más de 400 familias, al igual que en el sector norte en dos sectores de El Boro, uno de ellos a un costado de las piscinas de tratamiento de aguas servidas, que incluye terrenos tanto públicos como privados.

El Mercurio

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