Otro sitio más de Minería en Línea

Jaime Pérez de Arce: “No podemos hacer una inversión que no sea rentable. Nuestro caso es distinto a Codelco”

Chile.- Enami planea financiar con sus propios recursos los US$400 millones para que la Fundición Hernán Videla Lira cumpla la norma de emisiones. Asegura que si en el futuro se decide exigir una mayor captura de emisiones le saldrá a Chile “muchísimo más oneroso”.

En un distinto pie al de sus pares se encuentra la estatal Enami para cumplir con el Decreto N° 28, emitido por el Ministerio de Medio Ambiente, que fija límites a la emisión de material particulado (MP), dióxido de azufre (SO2), arsénico (As) y mercurio a las fundiciones.

A diferencia de los propietarios de las otras seis fundiciones que hay en Chile -entre los que se encuentran Codelco, Glencore y Anglo American-, Enami es la única que depende de la rentabilidad de sus fundiciones para mantenerse con números positivos. Para hacer frente a la nueva normativa, el vicepresidente ejecutivo de la entidad, Jaime Pérez de Arce, informó que ya presentó al directorio las diferentes alternativas para modernizar la histórica fundición Hernán Videla Lira, más conocida como Paipote. Si bien aseguran que la alternativa elegida -que incluye inversiones cercanas a US$400 millones- es rentable, aunque levemente, no descartan que en el futuro no lo sea dada la poca predictibilidad del mercado.

En Enami la preocupación va más allá: resaltan la falta de una visión país por mantener vigente este negocio y aprovechar los recursos mineros, sobre todo si en el futuro se aprueba una norma más exigente.

“Vamos a correr el riesgo de que en 2018 haya fundiciones que no logren cumplir”, indica.

¿Cómo aborda la Enami la nueva norma de emisiones?

Nosotros trabajamos para que nuestra fundición Hernán Videla Lira cumpla con la norma en 2018. Siendo esto cierto, hemos sido actores y testigos del debate que se ha generado por las fundiciones, hemos participado, y tenemos un planteamiento que se desprende del rol de la Enami. Nosotros tenemos la obligación de que Paipote no sólo cumpla la norma en materia de capitación de emisiones a la atmósfera, sino que tenemos la obligación de que esa inversión sea rentable en la fundición Hernán Videla Lira, porque si no lo es, el modelo de fomento sustentado en créditos se desmorona. Por lo mismo, hemos dicho claro lo que nos preocupa (…) los proyectos que están haciendo otras empresas tienen rentabilidades negativas para el país o muy bajas. ¿Y por qué ocurre? Porque efectivamente en estos proyectos el foco principal está en cumplir la normativa ambiental y no necesariamente desarrollar el negocio de funciones para hacerlo más competitivo, más eficiente y capaz de generar más valor. Cuando uno mira el escenario de fundiciones que hay hoy en el mundo, uno se da cuenta que el objetivo que nos hemos planteado para el 2018 de pactar un 95% de captura de emisiones es poco ambicioso, porque hoy día hay funciones que logran una performance mucho mayor que eso, sobre el 98% y 99% de captura, y esas tecnologías existen y esas fundiciones están funcionando.

¿Hay estimaciones de cuánto tendrá que invertir Enami en modernizar su fundición?

La inversión todavía está en una etapa en que los números tienen rangos de incertidumbre, no es definitivo, pero estamos hablando de inversiones cercanas a US$400 millones. Es un volumen de recursos bien importante el que estamos hablando y por lo mismo tenemos que ser muy responsables de que produzcan el resultado que esperamos, que hagan el negocio de fundiciones un negocio sostenible desde el punto de vista económico y ambiental.

¿Cómo se financiará?

Este proyecto lo financia Enami con sus propios recursos, contrayendo deuda y, por lo mismo, en el caso nuestro no podemos hacer una inversión que no sea rentable. Nuestro caso es distinto al de Codelco. Codelco tiene fundiciones integrada en un proyecto minero, por lo tanto el valor está en la mina y no en la fundición y por eso puede tener un negocio que es rentable, en medio del cual hay una fundición que no lo es. (En cambio) Nosotros tenemos la obligación de ser rentables en las fundiciones porque es nuestro negocio principal.

¿No le pedirán recursos al Ministerio de Hacienda?

Nunca lo hemos considerado porque entendemos que no corresponde. De hecho esta misma historia ya la vivió Enami en el pasado en el 1994 cuando se dictó la norma de base del medio ambiente y las fundiciones del país tuvieron que iniciar su proyecto de modernización. En su momento la Enami fue la primera que cumplió con sus dos fundiciones, Ventanas y Paipote, pero a un alto precio porque la Enami tuvo que endeudarse para hacer esas inversiones en tecnología, tuvo que endeudarse en más de US$250 millones y esa historia terminó en que este negocio no se pudo sostener adecuadamente. La Enami lo resolvió vendiendo Ventanas, pero ya no hay más activos que vender. Entonces, nosotros tenemos que presentar un proyecto que sea rentable y que pueda tener bancos afuera que viendo esos números le den un crédito a la Enami para realizar esa inversión.

¿Cómo se lee entonces la negativa del Ministerio de Medio Ambiente por retrasar la norma?

Yo no creo que haya ninguna negativa ni nada. Ellos están cumpliendo su tarea de que la se cumpla, es la norma que está vigente. Yo no veo que ellos tengan ninguna razón para cambiarse si no hay una buena argumentación y una buena solución y yo creo que desde el mundo de los fundidores no solo debemos plantear el problema, que lo hemos hecho, sino señalar cuales son las alternativas, si es viable y razonable construir una política de estado, si es una buena idea para el país.

¿Están a tiempo para implementar la norma?

Nosotros estamos bien con los tiempos, justos prácticamente. Hemos estado corriendo en realidad, es verdad, pero estamos tranquilos, podemos llegar.

¿Qué pasaría si en un futuro se decide elevar las exigencias de la norma?

Ese es nuestro problema. ¿Qué va a pasar en 2018? Si estas normas se revisan cada cinco años, que sería lo razonable, el país se debería plantear un objetivo más ambicioso. Y si esa es la trayectoria, si efectivamente después que hayamos invertidos US$400 millones para cumplir con el 95% la meta se revisa, eso le va a salir muchísimo más oneroso al país que ponernos a trabajar hoy día por el 99%, porque dar ese salto de 95% a 98%, con esa misma tecnología, nuevas modificaciones, es prácticamente imposible. Si esto es así, si esto será en dos etapas, estamos haciendo muy mal negocio en dividirlo, porque nos va a salir mucho más caro, y vamos a correr el riesgo de que en 2018 haya fundiciones que no logren cumplir la norma.

Entonces, ¿Por qué la Enami no opta por una modernización que le permita llegar a una captación de 99%? ¿Cuánto más caro es?

No lo sabemos, eso lo que queremos estudiar también. Más allá de lo que estamos haciendo respecto a la norma, en paralelo lo que estamos haciendo es estudiar ofertas y alternativas de ingeniería y de propuestas tecnológicas.

Comments

comments

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

×