La minería es una industria estratégica para el desarrollo de México, contribuye con el 4.9 por ciento del PIB nacional y en 2013 generó 337 mil 598 empleos directos, y más de 1.6 millones de empleos indirectos de acuerdo con el reporte del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Actualmente, México se ubica entre los primeros diez lugares como productor de 16 diferentes minerales a nivel mundial. Es líder global en producción de plata y es el destino de inversión preferido en la industria de la minería en América Latina, con un valor de la producción en $200,946 millones de pesos para 2013.

En México, la reforma fiscal agregó un impuesto del 7.5% al ingreso de las empresas mineras y el precio internacional de los metales descendió por segundo año consecutivo. Estos desafíos, tanto globales como locales, han orillado a las empresas de la minería a revisar sus estrategias para ser más eficientes y ajustar sus planes de desarrollo posponiendo nuevos proyectos y, en algunos casos, a detenerlos por completo.

Si bien el entorno actual se encuentra repleto de desafíos para la industria de la minería, México ha sido y será un país minero. La minería tiene presencia en 24 de las 32 entidades federativas y, junto con la agricultura, es la industria que más se relaciona con las comunidades y municipios del país.

Por todo esto, es vital que tanto proveedores tecnológicos de compañías mineras, como las mismas compañías de la minería, generen sinergias e integren en su estrategia de negocios un enfoque sustentable, así como la oferta y adopción de tecnologías que mejoren su productividad y el uso eficiente de sus recursos para potencializar el desarrollo del sector frente a un panorama con tantos retos. Siendo una de las industrias más fiscalizadas por el impacto ambiental que genera, será vital fortalecer las actividades de exploración, explotación y tratamiento de los minerales con una perspectiva sustentable.

En Schneider Electric, hemos identificado cuatro elementos clave que las compañías mineras necesitan para lograr un desempeño exitoso en México:

  1. Continuidad y Servicio: la detención de una mina puede generar un alto costo y, dado que la ubicación de las minas es remota y con accesos hostiles, es necesario equiparlas con productos confiables y resistentes, con el respaldo de un servicio oportuno y experto. Por ejemplo, hay minas que están produciendo 100 mil toneladas de roca al día, la producción no puede detenerse porque el paro en la producción significa pérdidas importantes tanto en equipo y mineral, como en ingresos para la compañía.
  2. Eficiencia y Productividad: más toneladas con menos consumo. Del costo total de operación de una mina, entre el 25 y 30 por ciento proviene del consumo eléctrico, por lo tanto es necesario contar con el desarrollo tecnológico adecuado para reducir estos costos. En el momento en el que la rentabilidad disminuye, el enfoque y preocupación principal del minero es hacer más con menos recursos, implementando soluciones de automatización de procesos, monitoreo de la gestión energética, generación y análisis de datos para toma de decisiones apoyados con equipos de tecnología de punta.
  3. Sustentabilidad y Seguridad Operacional: la minería es una de las industrias más fiscalizadas por su impacto ambiental, por lo que cada vez es más conveniente la implementación de fuentes renovables de generación de energía, como solar y eólica, que ayuden a disminuir los riesgos de contaminación en beneficio de sus trabajadores y medio ambiente. Del mismo modo, es importante garantizar la seguridad operacional dentro de la minas con la implementación de productos probados para el uso seguro de los operadores, sistemas de confinamiento seguro de residuos y control de accesos, así como monitoreo de personas, material y producto terminado.
  4. Operación y mantenimiento: Debido a la ubicación geográfica de las minas, el acceso a refacciones y servicios de mantenimiento es limitado. Por ello, las entidades mineras necesitan equipo confiable y de fácil operación, libres de mantenimiento, altamente robusto y resistente para operación demandante en una mina. Además, para evitar paros en la producción, será vital contar con un proveedor que garantice una respuesta rápida.
    Con las más de 600 minas en operación en México, esto representa una gran oportunidad y un enorme reto para las empresas que estamos colaborando en su desarrollo. Y debido a esto, la modernización de las plantas productivas es un elemento clave para la reducción de costos a largo plazo, fomentar el crecimiento y la competitividad de la industria, así como para distribuir los beneficios del sector minero en México.

Con Información de CIO América Latina

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