La empresa Odyssey Marine Exploration pasará de buscar tesoros de naufragios a conquistar las reservas de fosfato en las costas de Baja California Sur, en un controvertido proyecto único en su tipo en el mundo.

La firma estadounidense planea invertir 357 millones de dólares este año en el primer proyecto de minería submarina oceánica que se conoce.

Pese al rechazo de las organizaciones medioambientales y comunidades pesqueras, el corporativo -a través de su subsidiaria Exploraciones Oceánicas- aguarda la autorización de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para extraer fosfato, insumo para fabricar fertilizantes. Según la Manifestación de Impacto Ambiental Regional (MIA) del proyecto “Don Diego”, entregado a la Semarnat, se trabajaría en una zona de 91 mil hectáreas durante 50 años, al noroeste del Océano Pacífico, a 40 kilómetros de la costa, en la Bahía de Ulloa.

Planean extraer 7 millones de arena fosfática al año mediante dragado. Sin embargo, organizaciones no gubernamentales (ONG) aseguran que las arenas fosfáticas afectarán los bancos pesqueros y amenazará a la flora y fauna.

Artemisa Castro, directora de la ONG Fasol, advirtió que en ninguna otra parte del mundo se ha permitido la minería subterránea.

Daniel De Narváez, gerente general de Exploraciones Oceánicas, explicó que la mayoría de los impactos pueden ser mitigados y que en Inglaterra se utilizan 30 dragas de succión, para uso no minero, sin que representen un daño. “Hay mucha desinformación y sobre todo hay ONG´s que no han leído la MIA y dicen cosas que no son”, aseguró

El Golfo Ifo

Comentarios

comments

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here