Puntos clave
- Permiso SEMARNAT: 491 nuevas plataformas de perforación en Proyecto Claudia amplían acceso a estructuras mineralizadas
- Expansión operativa: Programa Phase II aumenta a 30,000 metros con incorporación de cuarto equipo de perforación diamantina
- Zonas prioritarias: Acceso a extensiones norte de vetas Aguilareña y Guadalupana, más blancos HL y Santiaguera en sector oriental
- Contexto México: Junior canadiense reposiciona exploración en uno de los distritos históricos más subexplorados del occidente mexicano
| Mineral | plata |
| Inversión | expansión Phase II a 30,000 metros, cuarto equipo perforaci… |
| Región | Durango, México (Proyecto Claudia, distrito El Papantón) |
Pacifica Silver Corp. acaba de dejar de ser una apuesta exploratoria de bajo perfil en Durango. La obtención de permisos SEMARNAT para 491 nuevos sitios de plataforma de perforación en el proyecto Claudia, combinada con la expansión del programa Phase II a 30,000 metros y la incorporación de un cuarto equipo de perforación diamantina, redefine el alcance operativo de esta junior canadiense en uno de los distritos históricos más subexplorados del occidente mexicano.
El número que cambia la geometría del proyecto
491 plataformas adicionales no es un dato administrativo. Es la diferencia entre perforar lo que el acceso superficial permite y perforar lo que la geología indica. En terrenos de veta como El Papantón, donde las estructuras mineralizadas corren en ángulos que no siempre coinciden con la topografía, la restricción de acceso puede distorsionar completamente la imagen del yacimiento. Pacifica Silver tenía ese problema. Ahora, en principio, ya no.
Los permisos emitidos por SEMARNAT cubren acceso a extensiones septentrionales de las vetas Aguilareña y Guadalupana, además de los blancos HL y Santiaguera en el sector oriental. Son cuatro zonas que el equipo técnico considera prioritarias para la definición del recurso. El CEO Todd Anthony señaló que el sitio de la extensión norte de Aguilareña ya presenta un “ore shoot” mineralizado robusto — terminología que, cuando proviene de un equipo con historial real en México y no sólo de un promotor de Vancouver, merece atención.
30,000 metros y cuatro taladros: ¿ambición o disciplina?
El programa Phase II arrancó en enero de 2026. Al 19 de agosto, la compañía había perforado 18,258 metros en 79 pozos. El ritmo promedio — aproximadamente 231 metros por pozo — es consistente con perforación de definición en sistemas de vetas de baja-media inclinación. No es perforación de reconocimiento agresivo; es el tipo de programa que busca construir continuidad entre intercalaciones ya conocidas.
La expansión a 30,000 metros con un cuarto equipo implica casi duplicar la capacidad de perforación mensual en el tramo final del año. La compañía señala que el programa se extiende hasta finales de 2026. Eso deja aproximadamente cuatro meses para perforar los restantes 11,742 metros con cuatro taladros activos simultáneos. Es ejecutable, pero requiere logística sostenida en un distrito con infraestructura histórica, no moderna.
El objetivo declarado es alcanzar un estimado inicial de recursos (maiden resource estimate) en 2027. Para una junior en etapa avanzada de exploración, ese timeline es razonable. Lo que determinará el valor de ese recurso es la densidad de muestreo, la calidad de los ensayes y, sobre todo, la continuidad de las leyes entre intercalaciones. El proyecto Claudia tiene historial de intercalaciones de alta ley desde los años noventa — la pregunta es si esa mineralización se sostiene a lo largo de los sistemas de veta identificados o si es irregular y errática, como ocurre en muchos proyectos de tipo veta epitermal en México.
El Papantón: 30 kilómetros de veta, 10% perforado
El proyecto Claudia abarca 11,876 hectáreas dentro del distrito histórico El Papantón, donde al menos nueve minas operaron intermitentemente durante el siglo XX. El hecho de que sólo el 10% de más de 30 kilómetros de vetas conocidas haya sido perforado tiene dos lecturas. La optimista: hay territorio enorme por explorar. La cautelosa: en un distrito con historial minero de escala artesanal, la falta de perforación sistemática puede reflejar dificultades de acceso, baja continuidad de leyes o simplemente falta de capital, no necesariamente riqueza virgen.
Durango es un estado con tradición minera sólida, pero El Papantón no está en la misma conversación que La Colorada de Pan American Silver o las vetadas de Tayoltita de First Majestic. Es un distrito de escala regional que Pacifica Silver está intentando posicionar como el próximo descubrimiento significativo en la mesa de plata de México. Esa apuesta puede ser correcta — el historial de intercalaciones de alta ley lo sugiere — pero sigue siendo una apuesta exploratoria con todos los riesgos que eso implica.
El contexto de mercado, sin embargo, ayuda. La plata cotizó por encima de los 32 dólares por onza durante gran parte del primer semestre de 2026, impulsada por la demanda industrial derivada de la fabricación de paneles solares y la acumulación estratégica de reservas por parte de varios bancos centrales asiáticos. Para proyectos de veta de alta ley en México, ese precio construye NPV con velocidad.
México como jurisdicción: el contexto regulatorio que importa
La obtención de 491 permisos de SEMARNAT no es un trámite menor. En los últimos dos años, varias compañías exploratorias en México han experimentado retrasos significativos en procesos de autorización ambiental, particularmente en estados con sensibilidad comunitaria elevada o en zonas de amortiguamiento ecológico. Durango no tiene el nivel de conflictividad de Sonora o Oaxaca, pero tampoco es una jurisdicción sin complejidades.
Que Pacifica Silver haya obtenido estos permisos representa validación regulatoria real. Significa que el expediente técnico de la compañía pasó la revisión de la autoridad ambiental federal, que los estudios de impacto correspondientes fueron aceptables y que no existe, al menos por ahora, una objeción formal de SEMARNAT a la expansión del footprint operativo del proyecto. Para un inversionista institucional que evalúa riesgo jurisdiccional en México, eso es información relevante.
El plan MX-EUA de Minerales Críticos, anunciado en febrero de 2026, no afecta directamente a Claudia — la plata no está en la lista prioritaria del acuerdo bilateral — pero sí ha generado un clima de mayor atención hacia proyectos en etapa de desarrollo en México. La inversión exploratoria cayó 11.5% en 2024 según datos de CAMIMEX, pero los proyectos con permisos activos y programas de perforación en marcha representan un subconjunto más atractivo en ese entorno.
Lo que los ensayes aún no han dicho
El press release no incluye resultados de ensayes. Eso es deliberado y es legítimo — la compañía señala que publicará actualizaciones conforme los resultados estén disponibles. Pero para cualquier analista que cubra juniors de exploración en el TSX o la CSE, la ausencia de números de ley en una actualización de perforación de 18,000 metros es la pregunta pendiente más importante.
Los 79 pozos perforados hasta el 19 de agosto representan una base de datos significativa. Si los ensayes de esos pozos muestran continuidad de leyes por encima del umbral de corte económico — típicamente alrededor de 100-150 gramos por tonelada de plata equivalente para vetas en México, dependiendo de los costos de minado — el maiden resource de 2027 podría sorprender al mercado. Si las leyes son irregulares o inconsistentes, la expansión a 30,000 metros sólo prolonga la incertidumbre.
Pacifica Silver cotiza en la CSE bajo el símbolo PSIL y en el OTCQB como PAGFF. La compañía describe el programa como “totalmente financiado”, lo que elimina uno de los riesgos más frecuentes para juniors en etapa de perforación activa: la dilución por financiamiento de emergencia. Esa es una posición de solidez relativa que el mercado debería reconocer.
El reloj corre hacia el estimado inicial de recursos de 2027. Cuando lleguen los ensayes de esos 79 pozos — y los que se sumen en los próximos cuatro meses — el mercado tendrá los elementos para decidir si Claudia merece estar en la misma conversación que los proyectos de veta de alta ley que hoy definen el pipeline de plata en Durango y Zacatecas. Hasta entonces, 491 plataformas son la señal de que Pacifica Silver está apostando fuerte. Los resultados dirán si la geología está de acuerdo.

