Puntos clave
- Programa de perforación: 10.500 metros de perforación diamantina iniciando agosto 2026 para expandir y explorar nuevos objetivos
- Base de recursos: 240 Mt Indicadas (0.43% CuEq) + 955 Mt Inferidas (0.35% CuEq) según NI 43-101 febrero 2026
- Depósitos: Chinchillones (principal) y Chita South Porphyry (óxido), ambos explotables a cielo abierto
- Potencial LATAM: Chita Valley posicionado entre proyectos polimetálicos más grandes del pipeline argentino
| Mineral | cobre (CuEq), molibdeno, plata |
| Inversión | programa de perforación de 10.500 metros (inversión asociad… |
| Región | San Juan, Argentina |
Un proyecto de 1,195 millones de toneladas de recursos totales acaba de arrancar la campaña de perforación más ambiciosa de su historia. Minsud Resources (TSX-V: MSR) anunció un programa de 10,500 metros de perforación diamantina en Chita Valley, su proyecto polimetálico en San Juan, Argentina, con inicio previsto en agosto de 2026. El objetivo es doble: expandir los recursos existentes y probar objetivos nuevos dentro de un sistema pórfido-epitermal que, según la compañía, apenas ha comenzado a mostrar sus dimensiones reales.
Lo que ya está sobre la mesa: un recurso con escala real
Minsud publicó en febrero de 2026 una estimación de recursos bajo NI 43-101 que posiciona a Chita Valley entre los proyectos polimetálicos más grandes del pipeline argentino. El depósito Chinchillones concentra la masa principal: 233 millones de toneladas de recursos Indicados con una ley de 0.44% CuEq, y 782 millones de toneladas de recursos Inferidos a 0.36% CuEq. A eso se suma el depósito Chita South Porphyry (PSU), de tipo óxido, con 7 millones de toneladas Indicadas a 0.30% Cu y 174 millones de toneladas Inferidas a 0.29% Cu.
El total consolidado del proyecto alcanza 240 millones de toneladas Indicadas a 0.43% CuEq y 955 millones de toneladas Inferidas a 0.35% CuEq. Ambos depósitos están clasificados como explotables a cielo abierto. Para una junior que opera desde Toronto con activos en la Cordillera andina de San Juan, esas cifras son una carta de presentación seria.
Lo que la nota corporativa no enfatiza, pero los números muestran, es la riqueza polimetálica del perfil: plata en leyes que superan los 10 g/t en los recursos Indicados de Chinchillones, molibdeno con valores de 34 ppm, y un componente zinc-plomo que convierte este pórfido en algo más complejo —y potencialmente más valioso— que un proyecto de cobre simple. La ecuación de valor dependerá críticamente del procesamiento metalúrgico. Es el tema que esta campaña de perforación no resuelve, pero que cualquier evaluación de prefactibilidad deberá enfrentar de frente.
Los cuatro frentes del programa: expansión y exploración en paralelo
El programa de 10,500 metros se divide en cuatro áreas con objetivos distintos. La lógica es inteligente: no apostar todo a la expansión del recurso conocido, sino atacar simultáneamente objetivos de exploración que podrían redefinir el tamaño total del sistema.
Chinchillones recibirá 4,600 metros de perforación. El foco está en las extensiones de las brechas hidrotermales de alta ley que el programa anterior identificó pero no agotó. El intercepto más citado por la compañía ilustra por qué: CHDH23-69 atravesó 786 metros a 0.43% Cu, 368 ppm Mo, 0.23 g/t Au y 15.78 g/t Ag desde los 456 hasta los 1,242 metros, con la mineralización abierta en profundidad. Dentro de ese intervalo, una sección de 166.3 metros entregó 1.35% Cu. Para una brecha hidrotermal dentro de un pórfido, esa continuidad es inusual y justifica la inversión en perforación profunda.
Placetas, ubicado 3.5 km al suroeste de Chinchillones, recibirá 2,150 metros de perforación exploratoria. El target es nuevo: litologías dioríticas y dacíticas comparables a las que hospedan Chinchillones, con una anomalía Cu-Mo-Au de al menos un kilómetro de longitud definida por 206 muestras de suelo. El dato geológico más relevante es la presencia de una zona de falla de orientación ENE que separa las dos litologías —exactamente el mismo control estructural observado en Chinchillones. Si la perforación confirma mineralización en profundidad, Placetas podría convertirse en el tercer depósito del proyecto.
Chita South (PSU) recibirá 2,250 metros para testear centros de intrusión con brechas hidrotermales y venillas tipo B de cuarzo-sulfuro, indicadores de proximidad a un pórfido activo. Y Pinto, el objetivo más especulativo, recibirá 1,500 metros de perforación exploratoria en zonas de alta sulfuración con potencial epitermal aurífero y pórfido de cobre asociado.
South32 en el trasfondo: el dato que más importa
El anuncio de perforación comparte espacio con una decisión societaria que merece atención separada. Minsud ejerció un período de Suspensión de 12 meses bajo el acuerdo de accionistas con South32, el gigante australiano-sudafricano que es su socio en Minera Sud Argentina SA (MSA).
Durante ese período, South32 asume las contribuciones requeridas a MSA. Minsud queda eximida de financiar su 49.9% del proyecto, y las disposiciones de dilución quedan suspendidas. Al vencer el período, se determinarán los derechos y obligaciones de ambas partes, incluyendo un posible ajuste en la participación de Minsud.
Leer esto entre líneas no requiere demasiado esfuerzo. Minsud está operando con restricciones de capital. El mecanismo de suspensión le permite mantener su posición sin desembolsar fondos en un momento en que la junior necesita preservar liquidez. South32, en cambio, sigue financiando el proyecto — lo que implica que el interés estratégico del operador mayor no ha disminuido. Para los inversionistas institucionales que siguen este nombre, la pregunta no es si South32 seguirá comprometido, sino cuánto del interés de Minsud podría ajustarse al final del período de suspensión y en qué términos.
San Juan: la provincia que apuesta al cobre estructural
Chita Valley no opera en un vacío. San Juan es hoy la provincia argentina con el pipeline de cobre más activo del país. Josemaría, el proyecto de Lundin Mining con una inversión proyectada que supera los US$4,000 millones, está en desarrollo en la misma provincia. MARA, el proyecto de Glencore y Gold Fields, sigue avanzando su proceso de aprobación. Cualquier catálogo de activos cupríferos en Argentina comienza inevitablemente en San Juan.
El gobierno de San Juan ha mantenido una postura consistentemente pro-minería, con marcos provinciales que complementan el RIGI federal impulsado por la administración Milei. El RIGI —vigente hasta 2027— ofrece estabilidad fiscal y cambiaria por 30 años para inversiones superiores a los US$200 millones, lo que convierte a los proyectos en etapa de prefactibilidad y factibilidad en beneficiarios directos del régimen si logran avanzar en tiempo. Chita Valley está lejos de ese umbral de decisión por el momento, pero la exploración que comienza en agosto construye el camino hacia él.
El contexto de precios también acompaña. El cobre ha sostenido niveles por encima de los US$4.50 por libra durante la mayor parte de 2026, impulsado por la demanda estructural de la transición energética y los déficits proyectados en suministro para la segunda mitad de la década. A esos precios, proyectos con leyes de 0.35-0.44% CuEq en grandes tonelajes empiezan a tener una conversación económica viable, aunque los costos de capital en pórfidos andinos de alta altitud siguen siendo un factor de peso.
Lo que este programa puede —y no puede— resolver
Una campaña de 10,500 metros en un sistema de esta escala no es suficiente para convertir los recursos Inferidos en Indicados de forma masiva. Lo que sí puede hacer es tres cosas concretas: primero, confirmar las extensiones en profundidad de las brechas de alta ley en Chinchillones y mejorar la calificación de porciones del recurso; segundo, generar los primeros interceptos en Placetas y Pinto, que si resultan positivos cambiarían materialmente la narrativa del proyecto; tercero, proveer suficiente información geológica para justificar una actualización de recursos que acerque el proyecto a una evaluación preliminar de economía.
Lo que el programa no puede resolver es la pregunta metalúrgica. Un depósito polimetálico con cobre, plata, oro, molibdeno, zinc y plomo en una brecha hidrotermal plantea desafíos de recuperación y separación que solo un estudio metalúrgico sistemático puede cuantificar. Ese trabajo, junto con los estudios hídricos y de impacto en glaciares que la Ley de Glaciares impone en San Juan, determinará en última instancia si Chita Valley tiene el perfil económico para atraer la inversión de capital que una mina de esta escala requiere.
Por ahora, Minsud arranca brocas en agosto con un activo de escala real, un socio mayor que sigue poniendo dinero y cuatro frentes geológicos que podrían reescribir el tamaño del sistema antes de que termine el año. En el pipeline cuprífero de Argentina, eso ya es suficiente para mantener la atención.

