- Intercepto principal: 109 metros continuos con 221.2 g/t de plata y 0.72 g/t de oro en óxidos
- Zona de alta concentración: 14 metros con 580 g/t de plata entre 135-149 metros de profundidad
- Ubicación: Zona Oculto West del proyecto Diablillos en Argentina
- Potencial de valor: Mineralización procesable por lixiviación en pilas con oportunidad real de generación de ingresos
Un intercepto de 109 metros con 221 gramos por tonelada de plata no se descarta como resultado rutinario de exploración. Es el tipo de perforación que cambia la conversación sobre un proyecto — y AbraSilver Resource Corp. lo sabe bien. El resultado del barreno DDH 26-036 en la zona Oculto West del proyecto Diablillos, en Argentina, confirma mineralización de alta ley en un intervalo que nunca antes había sido perforado. Más que un logro exploratorio, es una señal de que el depósito tiene más profundidad y extensión de lo que el Estudio de Factibilidad Definitivo (DFS), recién terminado, alcanzó a cuantificar.
- Lo que el barreno DDH 26-036 dice — y lo que no dice
- Diablillos después del DFS: la exploración como palanca de valoración
- El corredor JAC-Oculto y la geometría del depósito
- Oculto East: una extensión que aún no tiene forma definitiva
- Diablillos en el contexto argentino: lo que el proyecto necesita ahora
Lo que el barreno DDH 26-036 dice — y lo que no dice
El intercepto principal corre de 114 a 223 metros de profundidad: 109 metros continuos con una ley promedio de 221.2 g/t plata y 0.72 g/t oro, todos en zona de óxidos. Dentro de ese intervalo, 14 metros entre los 135 y 149 metros reportan 580 g/t plata — una ventana de alta concentración que en un sistema de óxidos procesable por lixiviación en pilas representa una oportunidad de generación de valor real.
La empresa aclara que los anchos reportados son anchos de perforación, no anchos verdaderos. Eso es relevante: hasta que AbraSilver no establezca la geometría real del cuerpo mineralizado en Oculto West, los 109 metros no pueden traducirse directamente a tonelaje. Es la diferencia entre un titular llamativo y un recurso bankable. Los analistas de Toronto que siguen al papel ya habrán hecho esa distinción.
Lo que sí está claro es la continuidad. Este barreno fue diseñado para llenar un vacío en la cobertura de perforación — un gap entre zonas ya conocidas. El hecho de que la mineralización no solo aparezca sino que lo haga con leyes de esta magnitud confirma que Oculto West no es un cuerpo aislado, sino parte del sistema más amplio del distrito Diablillos.
Hacia la base del barreno, debajo de la zona de óxidos, aparecen dos intervalos de cobre: 7.6 metros con 0.73% Cu en zona mixta y 15 metros con 0.54% Cu en sulfuros. Eso abre otra dimensión. Diablillos no es solo un sistema de plata-oro en óxidos — tiene un sistema sulfurado subyacente con potencial en cobre y metales preciosos que hasta ahora no ha sido el foco principal de la empresa. Si ese sistema tiene escala, la narrativa del proyecto cambia.
Diablillos después del DFS: la exploración como palanca de valoración
AbraSilver completó su DFS recientemente, lo cual sitúa a Diablillos en una etapa técnicamente avanzada. Un DFS es el documento que separa los proyectos serios de los proyectos aspiracionales: incluye estimaciones de capex, opex, recuperaciones metalúrgicas, plan de minado y análisis de flujo de caja con suficiente detalle para acercarse a una decisión de construcción.
El problema es que el DFS captura una foto del proyecto en el momento en que se elabora. Si la exploración posterior demuestra que el depósito es más grande de lo que el plan de minado asumió, la foto quedó corta. Eso es exactamente lo que AbraSilver está argumentando con estos resultados: el DFS subestimó el tamaño real del sistema, y los nuevos recursos que se identifiquen en Oculto West, en el corredor JAC-Oculto y en Oculto East podrían mejorar la economía del proyecto.
El mecanismo es directo. Más recursos de alta ley incorporados al plan de minado se traducen en mayor producción anual, mayor flujo de caja o menor costo de operación por onza — o las tres cosas. Para los inversionistas que están evaluando si Diablillos justifica una decisión de inversión, cada actualización del estimado de recursos que amplíe el inventario de óxidos de alta ley refuerza el caso. El NPV sube. El AISC mejora. La tasa de retorno interna gana atractivo.
John Miniotis, presidente y CEO de AbraSilver, lo dijo sin rodeos: el programa de perforación Fase VI regresó a exploración después de semanas dedicadas a trabajo geotécnico y de condenación para el DFS. El enfoque cambió. La empresa terminó el documento de factibilidad y ahora está apostando a que el crecimiento de recursos le dará un proyecto más grande del que se comprometió a construir.
El corredor JAC-Oculto y la geometría del depósito
El barreno DDH 26-022 en el corredor JAC-Oculto cortó 63 metros con 32.8 g/t plata a partir de los 60 metros, incluyendo 11 metros de 101.4 g/t. La intercepción ocurre por debajo del límite actual del tajo conceptual, lo que implica que el plan de minado del DFS no incluyó ese material. AbraSilver anticipa que estos resultados se incorporarán a una actualización del estimado de recursos mineral, con potencial para optimizar el tajo en profundidad.
La geometría importa aquí. Si la mineralización del corredor JAC-Oculto se proyecta hacia abajo y se conecta con el cuerpo principal de Oculto, el tajo podría abrirse más profundo de lo que el DFS contempló. Eso tiene implicaciones en el stripping ratio — cuántos metros de estéril hay que mover por tonelada de mineral procesable — y en la secuencia de minado. No siempre más profundo es mejor. Pero si la ley se sostiene, el argumento económico se fortalece.
Oculto East: una extensión que aún no tiene forma definitiva
Tres barrenos en Oculto East — DDH 26-028, DDH 26-032 y DDH 26-034 — reportaron intervalos de mineralización aurífera fuera del margen actual de recursos. Las leyes individuales son más modestas: 0.86 g/t Au en 2 metros, 0.65 g/t Au en 11 metros, 0.60 g/t Au en 10 metros. Ninguno de estos resultados es espectacular por sí solo.
Lo que la empresa señala es que la perforación continúa definiendo la extensión de estructuras mineralizadas varios cientos de metros al este del contorno actual de recursos. Eso sugiere que el sistema tiene continuidad lateral que no ha sido capturada. Si los barrenos de seguimiento logran conectar zonas de mayor ley en esa dirección, Oculto East podría convertirse en un aporte real al inventario. Por ahora, es una apuesta en curso, no una confirmación.
Diablillos en el contexto argentino: lo que el proyecto necesita ahora
El proyecto Diablillos se ubica en la provincia de Salta, en la Puna argentina, a más de 4,000 metros sobre el nivel del mar. Es un entorno operativo exigente por condiciones climáticas, logística y acceso a agua. En ese mismo corredor de la Puna opera parte del potencial minero argentino que hoy atrae capital institucional bajo el esquema del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), vigente hasta 2027.
Argentina no es un destino de riesgo cero. La historia cambiaria, la presión fiscal y la variabilidad regulatoria provincial siguen siendo factores que los inversionistas institucionales ponderan antes de comprometer capital en proyectos de construcción. Diablillos no es el único proyecto de plata en la región — compite por atención inversora con desarrollos en Perú, Chile y México — y su capacidad de avanzar hacia una decisión de construcción depende tanto de los fundamentos técnicos como del ambiente macroeconómico argentino.
Con el DFS en mano y una campaña de exploración que demuestra crecimiento de recursos más allá del plan de minado, AbraSilver está haciendo lo correcto: fortalecer el activo antes de buscar financiamiento de construcción o un socio estratégico. Los resultados de Oculto West son el argumento más sólido que la empresa tiene hoy para sostener que Diablillos vale más de lo que el mercado tiene valuado.
La pregunta que los analistas van a hacer en los próximos trimestres no es si el sistema tiene más plata — estos barrenos confirman que sí. La pregunta es cuándo llega la actualización del estimado de recursos, cuánto cambia el plan de minado del DFS, y si ese cambio es suficiente para mover el proyecto de “avanzado” a “en construcción”. Esa decisión no la toman los geólogos. La toman los bancos.

