Kootenay Silver comunicó nuevos ensayes de perforación en su proyecto Columba, un activo de plata de alta ley en Chihuahua. La empresa enfocó esta entrega en nueve barrenos adicionales y puso el acento en intersecciones profundas. El dato más llamativo vino desde el sistema Lupe, donde un tramo de 10 metros promedió 503 g/t de plata, con 0.1% de plomo y 0.6% de zinc. La compañía también reportó un intervalo interno de 1.10 metros con 3,620 g/t de plata dentro de ese mismo corte.
El programa de perforación también creció en tamaño. Kootenay mantiene un esquema escalonado que planteó 50,000 metros, pero lo amplió a 60,000 metros tras cerrar un financiamiento reciente. La firma informó cerca de 17,000 metros completados y 24 barrenos ya reportados al mercado. Esa cifra importa porque marca ritmo y continuidad en una campaña que busca crecer recursos, no solo sumar datos aislados.
La empresa orientó cuatro barrenos al trend de la veta D y cinco al sistema subparalelo B2–Lupe. Ese reparto sugiere una estrategia de expansión que persigue dos objetivos al mismo tiempo. Por un lado, la compañía quiere extender cuerpos ya modelados dentro del recurso. Por otro, quiere empujar la mineralización hacia sectores que aún no cierran por profundidad o rumbo. Kootenay describió escalones cercanos a 100 metros desde los cuerpos conocidos, con aperturas en dos o tres direcciones.
En la veta D, el barreno CDH-25-230 interceptó una vena del colgante por arriba del objetivo principal. Ese tramo midió 0.7 metros y promedió 1,020 g/t de plata, con 0.6% de plomo y 1.5% de zinc. El mismo barreno también cortó un tramo en la veta D con ley baja, pero con zinc elevado en el registro. Kootenay trata este tipo de señales como guías geológicas, aunque el mercado suele fijarse primero en la plata.
El barreno CDH-25-232 aportó contexto adicional para la veta D. La perforación intersectó 16.50 metros con 76 g/t de plata, además de 0.1% de plomo y 0.2% de zinc. Dentro de esa zona, la compañía identificó una vena del muro piso con 0.30 metros y 3,640 g/t de plata, con 1.2% de plomo y 3.6% de zinc. En sistemas epitermales de vetas, estos picos estrechos resultan comunes, pero pueden sumar valor si se repiten y conectan.
El peso de la actualización, sin embargo, recayó en Lupe y su corredor asociado. Kootenay ubicó la tendencia Lupe–B2 como extensión hacia el sureste del trend F, dentro de un corredor amplio de vetas con orientación este-sureste. Dos barrenos, CDH-25-233 y CDH-25-235, marcaron las intersecciones más profundas en Lupe a la fecha, según la empresa. Ambos devolvieron leyes superiores a 1,000 g/t de plata en tramos internos, lo que refuerza el argumento de continuidad en profundidad.
En CDH-25-233, la compañía reportó tres estructuras argentíferas principales. Primero aparecieron dos vetas ciegas relacionadas con el sistema G, con 1.15 metros a 106 g/t y 1.35 metros a 122 g/t de plata. Después, el barreno cortó Lupe con los 10 metros a 503 g/t de plata que dominaron el comunicado. Más abajo, el mismo barreno intersectó B2 con 4.80 metros a 78 g/t de plata, con plomo y zinc acompañantes. Kootenay afirmó que la tendencia permanece abierta a lo largo del rumbo y hacia profundidad.
El barreno CDH-25-235 también reforzó la narrativa de expansión. La empresa colocó este barreno en el extremo occidental conocido de la estructura Lupe. Ahí interceptó 9.88 metros con 319 g/t de plata, con 0.1% de plomo y 0.6% de zinc, desde 423.67 metros de profundidad de barreno. Dentro del intervalo, Kootenay destacó 0.80 metros con 946 g/t de plata y 0.65 metros con 1,030 g/t de plata, además de incrementos puntuales en plomo y zinc.
Estos números importan por el contexto geológico que la propia compañía difunde sobre Columba. Kootenay describe el proyecto como un sistema epitermal de vetas de alta ley, alojado en un entorno de caldera volcánica. La empresa mapeó vetas en una huella superficial aproximada de cuatro por tres kilómetros. La perforación ya muestra mineralización en un mínimo de 350 metros verticales, y la firma considera posible superar 700 metros de extensión vertical, aunque aún falta probarlo.
Dentro de esa lectura técnica aparece un concepto que Kootenay repite con frecuencia: la “línea de ley”. La empresa ubica ese umbral en cotas más profundas que 1,750 metros sobre el nivel del mar, donde suelen aparecer mejores leyes. También afirma que la plata aumenta con la profundidad y disminuye con la elevación, hasta valores de fondo en niveles altos. Si ese patrón se sostiene, las intersecciones profundas en Lupe y D sirven como termómetro de un sistema poco erosionado.
El proyecto también carga un componente histórico que encaja con Chihuahua y su tradición minera. Kootenay recordó dos periodos de explotación en la veta F. El primero ocurrió a inicios del siglo XX y se detuvo por la Revolución Mexicana, tras el desarrollo subterráneo con varios niveles. Un segundo periodo, breve, ocurrió entre 1958 y 1960, cuando una empresa pequeña usó obras antiguas para extraer mineral. La firma estima una producción histórica cercana a 100,000 toneladas.
En materia operativa, Kootenay afirmó que perfora con núcleo HQ y que mantiene un esquema formal de control de calidad. La empresa corta el núcleo, etiqueta muestras y las envía a ALS en Chihuahua, con pulpas que viajan a Vancouver para análisis. La compañía inserta blancos, estándares y duplicados con frecuencias definidas, y usa métodos habituales para plata, plomo, zinc, cobre y oro. Estos detalles no garantizan éxito geológico, pero sí reducen incertidumbre analítica.
El trasfondo de mercado también ayuda a entender por qué Columba atrae atención. México se mantiene como el principal productor de plata a escala global, y Chihuahua figura entre los estados con actividad relevante en metales. Ese liderazgo coloca al país en el centro de cadenas industriales que demandan plata, desde electrónica hasta aplicaciones energéticas. La plata, además, juega un papel clave en celdas solares y tecnologías fotovoltaicas, según el Silver Institute.
En ese marco, un proyecto con leyes altas y expansión en profundidad puede ofrecer dos lecturas. Una lectura apunta al potencial de crecimiento del recurso, si los step-outs confirman continuidad de vetas y anchos verdaderos consistentes. Otra lectura mira la resiliencia de un distrito que, según Kootenay, se parece por escala y carácter a otros cinturones mexicanos conocidos por recursos significativos. El mercado suele castigar la geología discontinua, pero también premia la repetición de interceptos en un mismo corredor estructural.
Kootenay también amarra el discurso al recurso ya publicado bajo estándares canadienses. La compañía recordó que los cuerpos conocidos alojan un recurso inferido de 54.1 millones de onzas de plata, basado en 5.92 millones de toneladas con ley de 284 g/t. La empresa vinculó ese dato con su campaña actual, que busca ampliar el tamaño del recurso y mantener abiertas varias direcciones. El reporte técnico de la estimación tiene fecha 1 de agosto de 2025, con fecha efectiva 29 de mayo de 2025.
La parte que conviene vigilar en los siguientes comunicados resulta clara. Kootenay ya habló de capacidad para aumentar alojamientos y almacenamiento de núcleo, y mencionó planes para subir el número de equipos de perforación al cierre de la fase actual. Si la empresa sostiene el ritmo y mantiene resultados coherentes, Columba podría consolidarse como un caso de crecimiento orgánico de recursos en México. Si la continuidad falla, el proyecto volverá al terreno habitual de la exploración, donde mandan la geología y la disciplina de capital.

