Kootenay Silver anunció que asistirá a la convención PDAC 2026 en Toronto para exhibir el proyecto Columba, su activo de plata de alta ley en el estado de Chihuahua. La empresa ocupará un espacio en el Core Shack, el área donde las compañías enseñan núcleo de perforación y muestras físicas a geólogos, analistas e inversionistas. Kootenay invitó al público a visitar el stand 3100B durante la sesión B, con horario del martes 3 de marzo, de 10:00 a 17:00, al miércoles 4 de marzo, de 9:00 a 12:00. PDAC 2026 se realizará del 1 al 4 de marzo en Toronto, un calendario que vuelve a concentrar a la industria global en pocos días.
- PDAC 2026 y el papel del Core Shack
- Columba: un sistema epitermal que conserva su arquitectura
- Perforación en curso y una base de recursos ya definida
- Controles de calidad y trazabilidad de la información
- Chihuahua, plata y el momento del mercado
- Regulación minera en México y lo que significa para los proyectos
- Un activo que intenta competir con evidencia, no con promesas
La decisión de llevar Columba al Core Shack resulta lógica por una razón simple: el proyecto vive en la geología y en la evidencia que deja el taladro. En un mercado que premia la claridad técnica, ver el núcleo reduce especulación y permite discutir controles geológicos, continuidad, alteración y estructuras con datos a la vista. Ese tipo de conversación suele pesar más que un “pitch” comercial, sobre todo en exploración. También ayuda a que el público entienda por qué un distrito puede crecer, incluso cuando todavía no llega la fase de ingeniería.
PDAC 2026 y el papel del Core Shack
PDAC funciona como un escaparate de capital y conocimiento para exploración y desarrollo minero. En sus pasillos se cierran alianzas, se actualizan modelos geológicos y se validan hipótesis con pares que conocen el oficio. El Core Shack, en particular, opera como una sala de pruebas para proyectos que quieren convencer con roca y no solo con presentaciones. Kootenay dijo que llevará núcleo, muestras de mano, mapas en planta y secciones para mostrar la zonación del sistema de vetas.
Ese énfasis importa porque Columba no se vende como una “apuesta” ciega. La empresa intenta demostrar un patrón: la mineralización cambia con la elevación y con la profundidad, y el taladro ya interceptó intervalos que respaldan esa lectura. Cuando una compañía puede enseñar transiciones de ley en núcleo, el debate deja de girar en torno a “si existe” el sistema. El debate se mueve hacia “cuánto puede crecer” y “qué tan consistente resulta”.
Columba: un sistema epitermal que conserva su arquitectura
Kootenay describió a Columba como un sistema clásico de vetas epitermales dentro de una caldera volcánica félsica. La firma subrayó un rasgo poco común: la preservación del sistema frente a la erosión, lo que permite observar la zonación desde niveles superficiales hasta zonas de mayor ley a mayor profundidad. En términos prácticos, eso significa que el proyecto ofrece una especie de “corte vertical” natural del modelo epitermal, algo que suele facilitar la interpretación geológica y el trazado de blancos de perforación.
La compañía ejemplificó esa zonación con resultados que muestran leyes más moderadas cerca de superficie y mejores leyes en profundidad. Reportó, por ejemplo, un intervalo de 28.63 metros con 175 g/t de plata, con un tramo de 9 metros con 302 g/t, en el barreno CDH 24-166. También citó un intercepto de 98.7 metros con 211 g/t de plata, con 12 metros con 531 g/t, en CDH 24-164. Esos datos, más allá del brillo puntual de las cifras, apuntan a continuidad estructural y a un control vertical de la ley que vale la pena discutir frente al núcleo.
Kootenay también describió un “grade line” práctico: por debajo de 1,750 metros sobre el nivel del mar suelen aparecer mejores leyes. Esa referencia no sustituye un modelo completo, pero sí guía el diseño de perforación y ayuda a priorizar metros. Cuando una empresa comunica esos criterios y los sustenta con testigos, el proyecto gana credibilidad en un ambiente donde muchos activos compiten por el mismo financiamiento.
Perforación en curso y una base de recursos ya definida
El anuncio llega mientras Kootenay ejecuta un programa de perforación de 50,000 metros en Columba. La compañía dijo que concentra la perforación en ampliar cuerpos conocidos, que permanecen abiertos en varias direcciones. Esa frase, en exploración, suele traducirse en buscar extensión lateral, profundidad y repeticiones estructurales, con el objetivo de convertir “ocurrencias” en inventario geológico modelable.
Columba ya cuenta con una Estimación de Recursos Minerales inferidos que suma 54.1 millones de onzas de plata, con 5.92 millones de toneladas a 284 g/t de plata. La ficha del proyecto también reporta plomo y zinc como acompañantes del sistema, con 25.2 millones de libras de plomo y 65.6 millones de libras de zinc en la misma estimación. Estos números no equivalen a reservas y no garantizan viabilidad económica, pero sí establecen una base cuantitativa para planear más perforación y, en su momento, estudios técnicos.
La propia empresa ha vinculado el programa de perforación con un objetivo explícito: elevar el recurso de 54 millones de onzas hacia 100 millones de onzas, y luego avanzar a una evaluación económica preliminar para Columba. Ese planteamiento fija expectativas claras para 2026, aunque depende de resultados, costos, permisos y condiciones de mercado.
Controles de calidad y trazabilidad de la información
En exploración, la confianza no depende solo de la ley reportada. Depende del control de muestreo, de la cadena de custodia y de la repetibilidad de resultados. Kootenay detalló que corta el núcleo, etiqueta muestras y las envía a ALS Minerals en Chihuahua, con análisis posteriores en Vancouver. La empresa dijo que inserta blancos, estándares y duplicados con una frecuencia definida para vigilar precisión y exactitud. Estos elementos no vuelven “perfecto” un dato, pero sí elevan el umbral de calidad y reducen el riesgo de errores sistemáticos.
También conviene leer el componente regulatorio del reporte. La estimación y la divulgación técnica se enmarcan en NI 43-101, el estándar canadiense que obliga a reportar con metodologías y revisiones específicas. Para un público de PDAC, ese lenguaje importa porque homologa comparaciones entre proyectos y acota exageraciones.
Chihuahua, plata y el momento del mercado
Columba se ubica en Chihuahua, un estado con tradición minera y una cadena de proveeduría que ya entiende la operación subterránea y la logística de exploración. En el mapa nacional, Chihuahua comparte cinturones metalogénicos con Sonora y Durango, y suele aparecer en conversaciones de plata, oro y polimetálicos. Ese contexto regional ayuda cuando una empresa busca contratistas, técnicos y servicios. También reduce la curva de aprendizaje en comunidades acostumbradas a la actividad minera formal, aunque cada proyecto enfrenta su propia negociación social.
México, además, mantiene un peso particular en el mercado de la plata. El USGS estimó que México produjo 6,300 toneladas de plata en 2024, por encima de China y Perú. Esa posición no solo tiene valor simbólico; también sostiene redes de conocimiento, mano de obra y proveedores que vuelven viable la exploración continua. Cuando un junior como Kootenay apuesta por Chihuahua, no lo hace en un vacío industrial.
El uso industrial de la plata agrega otra capa de interés. El USGS desglosa participaciones relevantes en electrónica y, por separado, en fotovoltaicos dentro del consumo estimado. Esa mezcla de metal precioso y metal industrial influye en la narrativa de inversión. Si la demanda industrial se mantiene firme, los proyectos con leyes atractivas ganan atención, aunque el precio también sufre ciclos y correcciones.
Regulación minera en México y lo que significa para los proyectos
Hablar de exploración en México exige mirar el marco legal reciente. La reforma minera de 2023 redujo la vigencia de concesiones y cambió condiciones, con mayor peso para permisos ambientales, sociales y laborales desde etapas tempranas. El país también dejó de tratar la minería como actividad preferente, lo que elevó la complejidad para acceso a tierras y negociación territorial. Para el inversionista extranjero, estos ajustes no cancelan proyectos, pero sí alteran calendarios, costos y estrategia comunitaria.
En ese ambiente, el mensaje de Kootenay en PDAC tiene un doble propósito. Busca mostrar que Columba ya tiene una base técnica sólida. También intenta probar que puede ejecutar campañas de gran escala con disciplina y transparencia. En mi opinión, esa combinación se volvió más valiosa que nunca: la regulación aprieta, y el mercado castiga cualquier señal de improvisación. El núcleo en el Core Shack, por eso, funciona como un argumento tangible.
Un activo que intenta competir con evidencia, no con promesas
El comunicado también recordó que Columba tuvo actividad minera histórica limitada y periodos largos sin exploración moderna. La empresa estimó unas 100,000 toneladas extraídas en el pasado y explicó que adquirió el 100% del proyecto, con un acuerdo de acceso superficial de largo plazo que cubre áreas mineralizadas perforadas. Ese tipo de certeza contractual no elimina riesgos, pero sí ayuda a planear campañas extensas y a sostener continuidad operativa.
La pregunta relevante para 2026 ya no gira solo en torno a “si hay plata”. Los datos sugieren plata, y el recurso inferido lo formaliza. La pregunta gira en torno a escala, continuidad y capacidad de convertir exploración en un caso económico robusto. Kootenay parece apostar a que el sistema conserva suficiente “columna” de mineralización, gracias a la baja erosión que describe. Si el taladro confirma extensiones y mantiene leyes competitivas, Columba podría ganar estatura dentro del portafolio mexicano de plata.

