Avino Silver & Gold Mines abrió 2026 con una apuesta clara: consolidar su operación histórica en Durango y acelerar La Preciosa. La compañía, que cotiza en TSX y NYSE American, publicó su perspectiva anual con un mensaje central. Avino llega con ejecución operativa sólida, avances subterráneos y un entorno de plata más favorable que el de 2025.
El anuncio importa por una razón que México conoce bien. El país lidera la producción mundial de plata, con un estimado de 6,300 toneladas en 2024. Ese liderazgo coloca a cada proyecto que mejora productividad y costos en el radar del mercado. Además, la demanda industrial presiona el balance global del metal. El propio USGS registró que el consumo mundial superó la oferta en 2024 y asoció ese desbalance con alzas de precio.
En 2025, Avino cumplió su guía de producción y cerró el año con 2.6 millones de onzas equivalentes de plata. La empresa reportó 1,157,828 onzas de plata, 7,621 onzas de oro y 5,667,996 libras de cobre. La cifra refleja una base polimetálica que ayuda a amortiguar ciclos de precio, sin depender de un solo metal.
La operación también apretó el paso en planta. El molino de Avino procesó 736,935 toneladas en 2025, un alza de 14% frente a 2024. En el cuarto trimestre, la planta alcanzó 189,338 toneladas, con un incremento de 4% anual. Avino atribuyó el desempeño a mejoras y automatización que elevaron disponibilidad del molino.
La contribución de La Preciosa ya apareció en el marcador, aunque el activo todavía no entra a producción comercial. En el cuarto trimestre de 2025, el desarrollo aportó mineral y elevó la producción de plata. Avino informó un aumento de 22% en plata contra el cuarto trimestre de 2024, con 48,244 onzas provenientes del desarrollo en La Preciosa.
El frente de seguridad también dejó un dato relevante. La compañía reportó una reducción de 27% en su LTIFR, hasta 3.55 por millón de horas trabajadas. El indicador total de incidentes con tiempo perdido también bajó y marcó 0.07, con una caída superior a 30%. En minería, esos avances valen tanto como una mejora metalúrgica.
La Preciosa, por su parte, avanzó con el componente que más pesa en México: los permisos. Avino recibió los permisos mineros requeridos a inicios de enero de 2025. La empresa ejecutó la primera voladura en abril de ese año y empujó el desarrollo con el sistema de rampa San Fernando. Durante el cuarto trimestre, La Preciosa aportó casi 12,000 toneladas de alimento al molino.
El discurso corporativo enfatiza otro punto: la geología empezó a sonreír. Avino dijo que los resultados de barrenación en La Preciosa superaron las expectativas. La empresa destacó intersecciones con leyes por arriba de las consideradas en el recurso mineral vigente. Ese tipo de sorpresa cambia el tono de un proyecto, porque acorta discusiones internas sobre secuencia, ritmo y, sobre todo, método de minado.
En el mercado de capitales, Avino también capitalizó el momento. La compañía mencionó su lugar en el TSX30 y su inclusión en varios ETFs, con mayor visibilidad ante inversionistas. Avino comunicó que alcanzó el quinto puesto del TSX30 2025. TMX describe el TSX30 como un ranking basado en desempeño de precio ajustado por dividendos en un periodo de tres años.
Ese posicionamiento se sostuvo con una decisión que muchos operadores quisieran tener enfrente: recomprar cargas y quedarse con el valor completo. En agosto de 2025, Avino anunció la compra y extinción de regalías y pagos contingentes en La Preciosa. La operación dejó a la compañía con 100% de propiedad del proyecto. Avino pagó 13.25 millones de dólares como monto inicial y pactó 8.75 millones diferidos a un año.
La recompra eliminó una regalía NSR de 1.25% en áreas clave y una regalía de 2% sobre el resto, según el comunicado corporativo. Avino defendió la lógica: bajar costos y retener valor justo antes de la producción. Ese argumento suele sonar abstracto, pero en plata cada punto porcentual pesa. También reduce fricción administrativa y mejora el control del plan minero.
Para 2026, Avino guiará un procesamiento de 725,000 a 750,000 toneladas en su molino, con mineral de Avino y La Preciosa. La empresa presupuestó una producción de 1.0 a 1.2 millones de onzas de plata. También contempló 5,000 a 7,000 onzas de oro y 6.0 a 7.5 millones de libras de cobre. Avino espera un nivel similar al de 2025 en plata y oro, con más cobre.
El dato que puede confundir a quien mira sólo “onzas equivalentes” también aparece en la guía. Avino proyectó 2.4 a 2.7 millones de onzas equivalentes de plata, pese a mantener la plata y el oro estables. La empresa explicó el efecto con franqueza: las relaciones de precio entre metales mueven la equivalencia y cambian cómo se “reparte” el costo por onza equivalente.
En costos, Avino estimó un AISC consolidado de 25 a 27 dólares por onza equivalente pagadera. La empresa también publicó rangos de costos directos por tonelada y AISC por tonelada, con diferencias claras entre Avino y el material de desarrollo de La Preciosa. El mensaje de fondo apunta a una transición: 2026 luce como año de desarrollo y optimización, no de máximo volumen.
Aquí aparece el giro técnico más interesante. Avino cambió el método de minado planeado en La Preciosa. La empresa dejó atrás la idea de shrinkage stoping, más típica de vetas angostas, y migró hacia métodos para vetas más anchas, como longhole sub-level caving. Avino justificó el ajuste con vetas más amplias detectadas en barrenación de relleno y con el desarrollo completado en 2025.
Ese cambio puede mejorar el costo unitario en el mediano plazo, si el diseño controla dilución y mantiene ley. También suele elevar la tasa de extracción, que es justo lo que la compañía quiere. Avino proyectó 500 toneladas por día en La Preciosa durante la segunda mitad de 2026. La empresa prevé procesar más material de desarrollo primero y luego migrar a producción más avanzada hacia el cierre del año.
La guía también pone números a la exploración, sin adornos. Avino planeó 30,000 metros de perforación en 2026. La mitad irá a la mina Avino y la otra mitad a La Preciosa. En Avino, el plan apunta a vetas subexploradas y blancos regionales. En La Preciosa, la empresa enfocará relleno y extensiones entre La Gloria y Abundancia.
Avino quiere traducir esos metros en una actualización de recursos y, por primera vez, en una estimación de reservas. La empresa colocó ese hito en el primer semestre de 2026. Este paso suele marcar el cambio de conversación con bancos, analistas y comités internos. Una reserva obliga a aterrizar supuestos y empuja disciplina operativa.
La compañía añadió un ingrediente que ya se asoma en varias mineras medianas: la inteligencia artificial como herramienta, no como eslogan. Avino dijo que usará IA para integrar datos y apoyar expansión de recursos, reservas y hallazgos de exploración. Si Avino ejecuta bien, esa capa digital puede recortar tiempos de interpretación y mejorar decisiones de perforación. El reto siempre aparece en la calidad del dato y en la gobernanza del modelo.
En inversión, Avino presupuestó un capital consolidado de 20 a 26 millones de dólares en 2026, entre mantenimiento y crecimiento. La empresa asignó crecimiento a equipos subterráneos, desarrollo de mina y obras de superficie, además de mejoras en planta. Avino también habló de upgrades para elevar recuperaciones, un tema que suele ofrecer retornos rápidos cuando el cuello de botella vive en metalurgia.
El balance aparece como otro pilar del mensaje. Avino afirmó que mantiene su balance más sólido en la historia de la empresa y que no carga deuda, salvo arrendamientos de equipo. Ese margen financiero explica por qué pudo recomprar regalías y, a la vez, financiar desarrollo adicional. La empresa insistió en que el desarrollo extra en La Preciosa ya cuenta con fondeo desde caja.
Avino también reconoció el costo de la transición. La empresa redujo su guía de plata frente a su plan a cinco años, porque movió hacia adelante el inicio de producción plena en La Preciosa. Avino colocó la recompensa en 2027, con crecimiento en plata y en onzas equivalentes. En términos de gestión, prefiero este enfoque a una guía agresiva que luego obliga a recortes.
El contexto mexicano añade matices. México mantiene un ambiente regulatorio exigente y el sector sigue de cerca permisos, agua y concesiones. Reuters reportó que Camimex veía una inversión minera estable alrededor de 5,000 millones de dólares en 2024, aunque también señaló presiones regulatorias y ajustes a concesiones. En ese entorno, cada proyecto que obtiene permisos y avanza obra gana tiempo y reduce riesgo.
La agenda de resultados también ya tiene fecha. Avino programó la publicación de sus estados financieros 2025 para el 10 de marzo de 2026, después del cierre de mercado. La llamada con inversionistas ocurrirá el 11 de marzo a las 8:00 a.m. PT y 11:00 a.m. ET. Esa hora equivale a las 9:00 a.m. en Ciudad de México.
En síntesis periodística, Avino entra a 2026 con un objetivo práctico: convertir La Preciosa en una segunda fuente de toneladas sin romper costos. La empresa ya mostró que puede subir throughput y cuidar seguridad. También limpió el activo de regalías antes del despegue. Si Avino sostiene ese ritmo, Durango seguirá aportando plata y cobre al mercado, con una historia empresarial más ordenada que muchas del segmento junior.

