Scotiabank movió una pieza que el mercado suele leer con lupa. El banco ajustó al alza su precio objetivo para Torex Gold Resources en la Bolsa de Toronto. La nueva referencia subió de C$72 a C$95. El cambio colocó otra vez a la minera en el radar de inversionistas que siguen de cerca el ciclo del oro.
El ajuste no llegó solo. La nota citada por Defense World también incluyó estimaciones de utilidades por acción. Scotiabank apuntó a 4.77 dólares por acción para el ejercicio fiscal 2025. Para 2026, proyectó 6.51 dólares por acción.
En el mercado canadiense, los cambios de precio objetivo importan por un motivo simple. Condensan una lectura sobre riesgos, costos y ritmo operativo. En minería, esa lectura se vuelve más sensible cuando un activo atraviesa ramp-ups. Torex opera precisamente en ese punto. Su Complejo Morelos, en Guerrero, combina minas en operación y una fase de crecimiento que ya cambió la mezcla de metales.
Defense World reportó que otras firmas también movieron sus números en meses recientes. En esa lista aparecen National Bankshares, RBC, CIBC, Canaccord Genuity y TD Securities, con ajustes que, en conjunto, sostienen una narrativa de mayor confianza. El mismo reporte citó un consenso de recomendación de compra, con mayoría de analistas en postura positiva.
El precio no vive en el vacío. La acción avanzó alrededor de 0.2% en la sesión referida por el medio. El sitio también consignó un máximo de 52 semanas en C$84.61. El dato importa porque sugiere que el mercado ya venía descontando una historia favorable.
El corazón de esa historia se ubica al sur de México. Torex describe su propiedad Morelos como un activo de 29,000 hectáreas dentro del cinturón aurífero de Guerrero. La compañía ubica el complejo a unos 180 kilómetros al suroeste de la Ciudad de México y cerca de Iguala. Esa geografía pesa por logística, por entorno social y por acceso a infraestructura.
Morelos integra la operación histórica de El Limón-Guajes y el componente subterráneo de Media Luna. La compañía declaró producción comercial en Media Luna tras completar su fase de desarrollo. Media Luna añadió un vector clave: concentrado con contenido relevante de cobre, además del oro y la plata. Ese cambio diversifica ingresos y, en ciclos alcistas de metales, mejora la resiliencia del flujo.
La propia guía operativa de Torex para 2026 ayuda a explicar por qué la banca se siente cómoda elevando su referencia. La empresa proyectó producción anual de 420,000 a 470,000 onzas equivalentes de oro en 2026. Proyectó ventas, después de deducciones pagables, de 410,000 a 460,000 onzas equivalentes. La compañía comparó ese salto con 376,586 onzas equivalentes pagables en 2025.
La guía también detalló la mezcla por metal. Torex estimó para 2026 entre 320,000 y 365,000 onzas de oro. También anticipó entre 2.2 y 2.5 millones de onzas de plata. En cobre, proyectó entre 60 y 65 millones de libras. Ese incremento de cobre y plata refuerza el argumento de subproductos.
En costos, Torex guio costos sostenidos totales, AISC, entre 1,750 y 1,850 dólares por onza equivalente vendida en 2026. La empresa atribuyó parte de la presión a regalías y pagos ligados a precios más altos. También citó efectos de tipo de cambio y acuerdos de ocupación temporal para acceso a tierras. Ese punto suele pasar desapercibido, pero en México puede marcar la diferencia entre un buen trimestre y uno excelente.
Aquí conviene leer entre líneas, sin exagerar. Si una empresa anticipa precios de metales más altos en su guía, también anticipa costos asociados a esos precios. Torex lo dijo con claridad al usar supuestos de 4,000 dólares por onza de oro, 45 dólares por onza de plata y 4.90 dólares por libra de cobre. La compañía argumentó que ese entorno ampliaría márgenes y liberaría flujo de caja en 2026 y más allá.
El contexto macro ayuda. En enero de 2026, varios bancos reforzaron proyecciones alcistas para el oro. Reuters reportó que Goldman Sachs elevó su pronóstico a 5,400 dólares por onza hacia finales de 2026. La nota destacó mayor demanda privada y continuidad de compras de bancos centrales.
Esa euforia no garantiza resultados para cada productor. Sin embargo, sí crea un viento de cola para mineras con expansión operativa. Ahí Torex muestra una ventaja. Su complejo ya opera con una planta central integrada y con circuitos de flotación que le permiten manejar mayores niveles de cobre. La compañía explicó que la planta trata alrededor de 10,600 toneladas diarias y genera concentrado rico en metales preciosos, además de doré de oro y plata.
La infraestructura también pesa en la evaluación de riesgo. Torex describió el Túnel Guajes, de siete kilómetros, como el vínculo que conecta áreas al norte y al sur del río Balsas. El detalle no es menor. Una conexión eficiente reduce tiempos, mejora continuidad y sostiene la curva de aprendizaje en el ramp-up.
La empresa no solo habló de volumen. Habló de capital. Torex guio gasto de capital total entre 285 y 305 millones de dólares en 2026. Incluyó inversiones para productividad, confiabilidad y ahorro de costos. También indicó recursos para llevar Media Luna North, antes EPO, a producción hacia finales de 2026.
En paralelo, la compañía subrayó su apuesta por exploración. Torex planeó 77 millones de dólares para exploración y perforación de recursos en 2026. Detalló 148,500 metros de perforación total, con 113,500 metros en Morelos. La lectura es directa: busca extender vida de mina y sostener perfil de producción.
Este tipo de mensajes suele aterrizar en dos audiencias. La primera mira retornos inmediatos, como dividendos y recompras. La segunda mira opcionalidad, que en minería se traduce en recursos, reservas y ampliaciones. Torex empezó a hablarle con fuerza a ambas. En enero de 2026, la empresa informó que en 2025 recompró 825,769 acciones a un precio promedio de C$57. También recordó el pago de un dividendo trimestral inaugural de C$0.15 por acción.
El dividendo, por sí mismo, no convierte a una minera en emisora defensiva. Aun así, manda una señal. Indica que la administración percibe estabilidad suficiente para compartir caja, sin descuidar expansión. La clave está en mantener el equilibrio. Torex afirmó que busca combinar dividendos y recompras, mientras conserva un balance robusto.
Desde México, el caso deja una lectura relevante para el sector. Un activo en Guerrero sigue captando atención positiva en mercados globales cuando entrega consistencia operativa. Esa atención se traduce en cobertura, liquidez y costo de capital. En minería, el costo de capital define qué proyectos avanzan y cuáles se quedan en PowerPoint.
También hay un ángulo que conviene decir sin rodeos. Cuando analistas suben precios objetivo, no “premian” a una región. Premian ejecución. En este caso, el mercado observa una transición tecnológica y metalúrgica. Observa una integración de mina subterránea y planta, con una mezcla mayor de cobre y plata. Ese tipo de transición suele ser compleja, y por eso vale más cuando funciona.
La lectura que dejan los datos es prudente, pero favorable. La actualización de Scotiabank sugiere que el mercado ya asigna valor a la rampa de Media Luna y a un 2026 con operación más estabilizada. Al mismo tiempo, la propia guía de Torex reconoce presiones en costos y pagos asociados a precios altos, un factor que obliga a seguir la ejecución con detalle trimestre a trimestre.

