La empresa McEwen Mining recibió la aprobación ambiental del Gobierno de México para avanzar con la construcción de la Fase 1 de su proyecto El Gallo, ubicado en el estado de Sinaloa. La autorización corresponde a una prórroga de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), documento requerido por la legislación mexicana para llevar a cabo actividades de infraestructura y extracción minera.
El permiso fue emitido por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), luego de un proceso de evaluación técnica que consideró los posibles impactos del proyecto en la región. La empresa confirmó que cuenta ahora con los permisos necesarios para iniciar las obras del molino, cuya construcción está prevista para mediados de 2026.
El complejo El Gallo, anteriormente activo entre 2012 y 2018, detuvo su producción debido a la disminución de la eficiencia en el proceso de lixiviación. El nuevo plan de reactivación contempla una inversión progresiva, iniciando con el reprocesamiento de materiales existentes. El objetivo es verter la primera producción de oro a mediados de 2027, según información proporcionada por la propia compañía.
El molino que se utilizará en esta etapa ya se encuentra almacenado en el sitio del proyecto. Con esta infraestructura, McEwen busca extraer metales remanentes de los patios de lixiviación de fases anteriores, optimizando así recursos previamente explotados. La Fase 1 del plan contempla una producción anual estimada de 20,000 onzas equivalentes de oro durante un periodo de diez años.
La empresa señaló que, con la aprobación en mano, podrá avanzar también en las gestiones relacionadas con la Fase 2 del proyecto. Esta siguiente etapa se centrará en la explotación de recursos de plata y podría extender la vida útil del complejo más allá del horizonte inicial.
La mina El Gallo se encuentra cerca de la comunidad de Mocorito, una región con tradición minera dentro del estado de Sinaloa. La operación promete generar empleos directos e indirectos, además de fortalecer la cadena de valor local vinculada al sector extractivo.
El otorgamiento de la prórroga de la MIA representa un paso significativo para McEwen Mining en su estrategia de consolidación en el mercado latinoamericano. También confirma la disposición del Gobierno de México para impulsar proyectos mineros que cumplan con las exigencias regulatorias y ambientales vigentes.
En el contexto actual, donde la percepción pública sobre la minería está sujeta a escrutinio, permisos como este envían señales claras sobre la viabilidad de operar en el país bajo un modelo responsable y conforme a la ley.
McEwen destaca que el proyecto contribuirá al desarrollo económico regional mediante prácticas alineadas con los estándares internacionales de sustentabilidad. El complejo contará con sistemas de monitoreo ambiental y social, así como con programas de vinculación comunitaria para fortalecer su aceptación en la zona de influencia.
La empresa, con sede en Toronto, mantiene operaciones en Argentina, Canadá y Estados Unidos. Su retorno a la producción en México representa una apuesta por mercados con experiencia técnica, infraestructura y tradición minera. En ese sentido, la reactivación de El Gallo simboliza la continuidad de una relación productiva entre la compañía y el país.
El sector minero mexicano, particularmente en estados como Sinaloa, enfrenta el reto de compatibilizar los beneficios económicos de la actividad extractiva con las preocupaciones legítimas en torno al impacto ambiental. La aprobación a McEwen establece un precedente positivo sobre la capacidad de la industria para operar dentro del marco normativo y con responsabilidad social.

