La cotización de la plata retrocedió con fuerza en sesiones recientes, luego de que un episodio intenso de “short squeeze” comenzó a perder impulso. La vorágine especulativa que empujó al metal precioso hacia máximos históricos parece suavizarse, mientras el mercado físico y los costos de financiamiento muestran señales de ajuste.
En el mercado spot de Londres, los precios de la plata cayeron hasta un 3.6 % antes de recuperarse parcialmente, alejándose de un pico intradía de 53.55 dólares por onza, nivel que marcó un récord. Esta volatilidad refleja la tensión entre la oferta física limitada, la presión de los contratos “paper” y los costos de endeudamiento del metal.
La escasez de liquidez en el mercado londinense intensificó la crisis: traders comenzaron a buscar plata física disponible alrededor del mundo, incluso reservando vuelos transatlánticos para trasladar lingotes entre mercados y aprovechar diferenciales de precio. Estas maniobras de arbitraje, agresivas en costos, han logrado estrechar la brecha entre Londres y Nueva York.
Mientras tanto, el “lease rate” —costo anualizado de pedir plata prestada en el mercado de Londres— alcanzó picos extremos. Durante la última semana llegó a superar el 30 % mensual; aunque este martes bajó, se mantuvo en niveles extraordinarios, alrededor del 14 %. En momentos, las tasas nocturnas incluso superaron el 30 %. Estos niveles reflejan la presión de quien está obligado a cubrir posiciones vendidas en un mercado acotado.
Un analista vinculado a BlackRock comentó que este fenómeno revela una “desalineación entre contratos financieros y posicionamientos físicos” del metal. Esa tensión es al corazón del freno que ahora experimenta este repunte abrupto.
La demanda de India ha tenido un rol significativo: en las últimas semanas compró grandes volúmenes, lo que ha drenado la disponibilidad de lingotes destinados al mercado londinense. Este desabasto se sumó a flujos hacia ETFs respaldados por plata y envíos previos hacia EE. UU., alertando sobre desajustes en la cadena logística.
En paralelo, el mercado observa con inquietud la investigación estadounidense bajo la sección 232 de su legislación sobre minerales críticos. Aunque la plata está oficialmente exenta de aranceles por el momento, existe el riesgo latente de que quede sujeta a nuevas medidas, lo que podría reavivar las distorsiones actuales.
Los analistas de Goldman Sachs advierten que la plata, por su menor liquidez frente al oro, puede sufrir caídas más pronunciadas si los flujos inversores se retraen. En su nota, recuerdan que sin una base de demanda institucional (como bancos centrales) que ancle su precio, una caída en volumen podría desencadenar una corrección abrupta en el mercado londinense.
Este rally extraordinario no fue exclusivo de la plata: los cuatro metales preciosos más seguidos acumulan avances del 58 % al 82 % en 2025, impulsados por compras de bancos centrales, demanda de ETFs y expectativas de recortes en tasas por parte de la Reserva Federal. Factores macro como la tensión comercial entre EE. UU. y China, debates en torno a la independencia de la Fed y hasta amenazas de cierre del gobierno estadounidense han alimentado el apetito por activos refugio.
Al cierre de la jornada en Londres, la plata cotizaba con una ligera caída de 0.9 % en 51.89 dólares por onza. El oro, por su parte, subió cerca de 1 %, tocando máximos históricos en ciertos momentos del día.

