En septiembre de 2025, la empresa china Zijin Mining Group registró un hito que redibuja el mapa financiero de la minería global: su capitalización bursátil superó los 100 mil millones de dólares, colocándola como la tercera minera más valiosa del mundo.
El ascenso de Zijin no ocurrió por casualidad. En 2025 sus acciones en Shanghái alcanzaron un máximo histórico, elevando su valoración a 732 mil millones de yuanes (equivalente a unos 103 mil millones de dólares) al cierre de la jornada. De ese modo desplazó a Glencore, que tenía una capitalización aproximada de 53 mil millones de dólares, y se ubicó sólo detrás de gigantes como BHP y Rio Tinto.
Ese impulso está ligado a un contexto favorable en los mercados de metales: los precios del oro alcanzaron máximos históricos y el cobre tuvo uno de sus mejores años en promedio de cotización. Estos metales representaron el 77 % de los ingresos de Zijin en la primera mitad del año.En lo que va de 2025, sus acciones más que se duplicaron gracias al auge de esos commodities.
La historia de Zijin arranca en la década de 1980, cuando un geólogo fundador apostó por una pequeña mina de oro en el sureste chino. Con disciplina técnica y expansión internacional, pasó de operar un solo yacimiento a tener participaciones mayoritarias en cientos de proyectos alrededor del mundo. En sólo un año añadió a su portafolio la mayor mina de cobre de Serbia, un proyecto de oro en Kazajistán (Raygorodok) y la mina Akyem en Ghana.
Para fortalecer su estructura financiera, Zijin planea una oferta pública inicial (IPO) de Zijin Gold International Co., la filial que agrupa todos sus activos auríferos fuera de China. La meta es recaudar alrededor de 3.2 mil millones de dólares. La estrategia busca diversificar fuentes de financiamiento y mejorar la eficiencia del capital.
Este avance de Zijin representa más que un triunfo empresarial: evidencia cómo el valor de las minas hoy depende de una combinación de rendimiento operativo, disciplina financiera, presencia global y condiciones de mercado. En México, donde la minería juega un papel estratégico, es relevante observar cómo compañías como Zijin logran escalar con base en disciplina técnica y expansión internacional.
Por supuesto, no todo es panorama favorable. Las valoraciones pueden fluctuar fuertemente si los precios del oro o cobre caen, o si hay tensiones geopolíticas que afecten cadenas de suministro. Pero el logro de Zijin manda una señal clara: hay espacio para nuevas potencias mineras si se combinan visión, capital y ejecución. Yo veo este caso como una luz de que la minería puede seguir creciendo y renovándose, incluso en tiempos volátiles.

