Una potente sacudida sísmica de magnitud 4.2 en la tarde del 31 de julio de 2025 provocó el derrumbe en la sección Andesita de la mina subterránea El Teniente. En pocos minutos murieron seis personas y se desató una operación de rescate que duró más de 70 horas y movilizó a unos 100 expertos. La totalidad de los trabajadores atrapados fue localizada sin vida entre el 2 y 3 de agosto, pese a las adversas condiciones y continuos réplicas.
El organismo regulador SERNAGEOMIN decretó la paralización total de las labores subterráneas. Se excluyeron las faenas a cielo abierto, plantas y fundiciones, que siguen activas sin restricción.
Codelco ratificó su compromiso de reanudar las actividades cuando las condiciones de seguridad lo permitan, aunque por ahora no hay estimaciones claras sobre el impacto económico del cese.
Exigir transparencia y seguridad a través de cuatro informes
Antes de autorizar la reanudación de la minería subterránea, SERNAGEOMIN exige que Codelco entregue cuatro informes técnicos detallados:
El primero debe analizar la causa del colapso, evaluando si fue un evento natural o si hubo factores vinculados a la operación minera. El segundo propone un plan de recuperación que describa cómo se intervendrán las zonas dañadas y se restaurará la seguridad. El tercer informe evaluará los sistemas de fortificación existentes y sus fallas. El cuarto deberá presentar propuestas de mejora y prevención de riesgos para evitar tragedias futuras.
Codelco también ha anunciado que contratará una auditoría internacional independiente para determinar lo sucedido y aplicar medidas correctivas si detecta fallos internos.
El valor estratégico de El Teniente y su impacto en el cobre global
El Teniente es la mina subterránea de cobre más grande del mundo, operando desde 1905 en la cordillera de los Andes. En 2024 produjo aproximadamente 356,000 toneladas, aportando significativamente a la producción global de cobre y al posicionamiento de Chile como líder en ese mercado.
La interrupción de la producción subterránea podría impactar la capacidad de Codelco para alcanzar sus metas anuales, especialmente frente a una demanda internacional creciente por cobre. El segmento afectado, Andesita, aún no había alcanzado su plena capacidad operativa, pero forma parte clave del plan de expansion del complejo subterráneo.
Un compromiso con la minería responsable
Aunque esta tragedia resalta los riesgos de operar en zonas sísmicas, Codelco se ha comprometido a reforzar los estándares de seguridad y a adoptar medidas que reduzcan futuro riesgo. La experiencia de colaborar con expertos internacionales muestra una orientación hacia el aprendizaje técnico, la transparencia y la mejora continua. Este enfoque podría permitir que la compañía retome la producción subterránea con procedimientos más robustos y mayor respaldo científico y técnico.

